Rusia canceló la reapertura del Nord Stream 1, el gasoducto más importante para Europa

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© AP/Dmitry Lovetsky

La noticia se conoció por medio del gigante energético ruso, Gazprom, que el pasado miércoles 31 de agosto cerró el grifo del gas hacia Europa para realizar un "mantenimiento" por tres días. Ahora la empresa asegura que el sábado no se retomarán las operaciones de suministro debido que se necesita una “reparación urgente de algunos componentes claves”. El anuncio agudizó la tensión en Europa debido a la ya complicada crisis energética por la que atraviesa el continente ad portas del invierno.

Rusia eliminó la fecha límite del sábado 3 de septiembre para reanudar el flujo de gas a través del gasoducto Nord Stream 1, el más importante para Europa, que va desde el territorio ruso hasta Alemania, pasando por el Mar Báltico.

La compañía energética estatal rusa había cerrado el Nord Stream 1 el miércoles 31 de agosto durante tres días por cuestiones de "mantenimiento", pero tan solo unas horas antes de que se hiciera oficial la reanudación del suministro, la empresa rusa Gazprom publicó en redes sociales que había identificado “mal funcionamiento” de una turbina, explicando que el Nord Stream 1 no funcionaría a menos que se eliminaran estas fallas y no estableció una nueva fecha límite para retomar las operaciones con Europa.

No obstante, 'Siemens Energy', una de las compañías que usualmente presta el servicio de mantenimiento a las turbinas del Nord Stream 1, aseguró que la fuga que se detectó no debería detener el funcionamiento de la tubería. Además agregó que hay otras turbinas adicionales disponibles para que el gasoducto siga funcionando.

"Dichas fugas normalmente no afectan el funcionamiento de una turbina y pueden sellarse en el sitio. Es un procedimiento de rutina dentro del alcance del trabajo de mantenimiento", destacó la compañía.

“Rusia usa la energía como arma económica”

Luego de que Occidente haya impuesto decenas de sanciones a Rusia por la invasión a Ucrania el pasado 24 de febrero, los constantes cortes de suministro y los cierres del gasoducto por mantenimientos han sido señalados por Europa y Estados Unidos como un pretexto de Moscú para presionar al bloque occidental y como represalia a las sanciones.

Los cortes por parte de Rusia empezaron a mediados de junio, y en las últimas semanas el Nord Stream 1 ha estado funcionado solo al 20% de su capacidad.

"Desafortunadamente, no sorprende que Rusia siga usando la energía como arma contra los consumidores europeos", dijo a la agencia de noticias Reuters un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.

La Casa Blanca, líderes de la Comisión Europea y Canadá también se han puesto de acuerdo para señalar al Gobierno ruso de usar la energía como un “arma económica contra Occidente”, pero el Kremlin ha negado las acusasiones y siempre ha afirmado que los mantenimientos que han detenido los suministros son “completamente necesarios”.

Soluciones energéticas antes del invierno

Desde que Moscú empezó a realizar los cortes de suministro de gas hacia Europa, varias empresas de servicios públicos europeas empezaron a buscar la diversificación energética para prepararse para las demandas de calefacción en temporada de invierno.

Algunas de esas soluciones han sido la compra de gas licuado a alto costo, la reactivación de las plantas nucleares que estaban destinadas a apagarse o solicitudes de suministro adicional por medio de gasoductos de Noruega y Azerbaiyán.

Otra de las soluciones de último minuto que adoptó la Unión Europea (UE) fue alcanzar un objetivo de almacenamiento del 80% del gas para el 1 de noviembre. El bloque alcanzó la meta y países como Alemania, que tiene sus reservas al 84% y que depende altamente del gas ruso, aseguró esta semana que “ya estamos listos para enfrentar la crisis energética porque nuestra situación no es la misma que hace un año y tenemos nuestras reservas llenas”, según las palabras del canciller Olaf Scholz.

La misma Alemania y otros países como España, Bélgica e Italia han implementado, de forma adicional, planes de ahorro energético en el que definen unos niveles y horas determinadas para el uso de la electricidad y el gas. Y aunque muchas de esas medidas aplican principalmente para comercios e industrias, las calles de sus principales ciudades han estado funcionando a media marcha, con muchas de ellas a oscuras debido al racionamiento energético en el alumbrado público.

El gas natural se utiliza para alimentar la industria, calentar hogares y oficinas y generar electricidad.

Los países de la UE se han estado preparando para la posibilidad de que Rusia detenga las entregas por completo, luego de que Gazprom redujera los flujos primero en junio, luego nuevamente en julio y que empezara a hacer cortes de suministro y mantenimientos del gasoducto de manera reiterada.

Con AP y Reuters