Rojas y Duplantis coronan sus diamantes con dos marcas de relumbrón

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Redacción deportes, 9 sep (EFE).- La venezolana Yulimar Rojas y el sueco Armand Duplantis se convirtieron en los grandes protagonistas de la final de la Liga de Diamante, disputada este jueves en el legendario estadio Letzigrund de Zúrich (Suiza), tras adornar sus triunfos en el triple salto y el salto con pértiga, respectivamente, con dos marcas de relumbrón.

Y eso que ni Rojas, ni Duplantis pudieron superar sus propios récords del mundo, aunque en el caso del sueco lo intentó, tras situar el listón en los 6,19 metros, un centímetro más que su propia plusmarca universal.

Una altura que al igual que ocurrió en París y Bruselas, las dos citas previas a la gran final de Zúrich, se le resistió, aunque en esta ocasión Duplantis estuvo cerca, sobre todo, en su primer intento.

Más lejos se quedó el saltador sueco, medalla de oro en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio, en sus dos siguientes saltos.

Una circunstancia que no impidió a Armand Duplantis alzarse con la victoria y su primer diamante con un registro de 6,06 metros, la segunda mejor marca mundial del año, una altura sólo superada por los 6,10 que el propio saltador sueco firmó el pasado mes de junio en la localidad neerlandesa de Hengelo.

Si Duplantis inscribió por primera vez su nombre en la lista de ganadores de la Liga de Diamante con una gran marca, no menos sobresaliente fue el registro con el que la venezolana Yulimar Rojas logró su primera piedra preciosa, tras imponerse en Zúrich con un mejor intento de 15,48 metros.

Fue la cuarta mejor marca de todos los tiempos tras los 15,67 que Rojas estableció en los Juegos de Tokio como nuevo récord del mundo, los 15,52 que firmó hace dos semanas en Lausana y los 15,50 que la ucraniana Inessa Kravets ostentó como plusmarca universal durante 26 años.

La mejor manera posible de cerrar una temporada de ensueño en la que Yulimar Rojas, además de establecer un nuevo récord del mundo logró el título de campeona olímpica en los Juegos de Tokio.

Argumentos que permiten a la saltadora venezolana, que se entrena en la ciudad española de Guadalajara bajo las órdenes del cubano Iván Pedroso, reclamar el título de "reina" del atletismo en el año 2021.

Solo la jamaicana Elaine Thompson-Herah, triple campeona olímpica en Tokio y que logró su tercer diamante, tras imponerse este jueves en Zúrich con un tiempo de 10,65 segundos, parece capaz de amenazar la corona de Rojas.

Thompson-Herah no pudo acercarse al legendario récord del mundo -10.49- de la estadounidense Florence Griffith-Joyner, vigente desde el año 1988, ni tan siquiera a los 10.54, la segunda mejor marca mundial de todos los tiempos, que la jamaicana firmó el pasado 21 de agosto, pero dejó claro en Zúrich su condición de "reina" indiscutible de la velocidad.

Quien no pudo cerrar su magnifica temporada con la conquista del diamante fue la neerlandesa Sifan Hassa, triple medallista en los Juegos de Tokio, que al igual que ocurrió en la capital japonesa se vio superada en la final de los 1.500 metros por la keniana Faith Kipyegon.

Y eso que por momentos Hassan pareció en disposición de poder superar en la recta final a la atleta keniana, pero Kipyegon resistió el ataque de la neerlandesa para alzarse con el triunfo y el diamante con una marca de 3:58.33 minutos, 22 centésimas menos que la atleta europea.

Quien no falló fue el noruego Karsten Warholm, que al igual que Rojas culminó un impresionante 2021, en el que el noruego además de proclamarse campeón olímpico en Tokio batió hasta en dos ocasiones el récord del mundo, con la conquista del diamante en los 400 vallas.

Para ello Warholm no tuvo que acercarse en Zúrich, donde se impuso con un tiempo de 47.35 segundos, a su plusmarca universal -45.94- y ni falta que le hizo para imponerse una prueba marcada por las dos salidas nulas, que acabaron con la descalificación del atleta turco de origen cubano Yasmani Copello.

Un triunfo que no pudo emular su compatriota Jakob Ingebritsen, campeón olímpico de los 1.500, que se quedó sin el ansiado diamante, tras perder en Zúrich ante el keniano Timothy Cheruiyot, que se tomó la revancha de la derrota sufrida ante el atleta noruego en la final olímpica.

En esta ocasión Cheruiyot, que se impuso con una marca de 3:31.37, aguantó el acelerón final de Ingebrigtsen, que en esta ocasión tuvo que conformarse con la segunda plaza, tras cruzar la línea de meta a 8 centésimas del atleta keniano.

(c) Agencia EFE

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