Rummenigge y su legado en el Bayern

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Berlín, 1 jun (EFE).- El anuncio de Karlheinz Rummenigge de que abandonará su cargo como presidente del Consejo Directivo del Bayern pone fin a una era en el club alemán marcada por la transformación de sus estructuras, por un continuo crecimiento en todos los aspectos y por una gran estabilidad financiera.

Rummenigge ya había entrado en la dirección del Bayern en 1991, como vicepresidente en un momento crítico para el club. Uli Hoenes, en ese momento director general, promovió su regreso al club lo mismo que el de Franz Beckenbauer como presidente.

No obstante, la verdadera era de Rummenigge empieza diez años después, con un cambio fundamental en la estructura del club.

En 2002 se creó la llamada sociedad de acciones Bayern -Bayern AG por sus siglas en alemán- en la que el club tiene actualmente una mayoría del 75 por ciento mientras que el resto lo reparten por partes iguales los consorcios Adidas y Allianz y el fabricante de automóviles Audi.

La Bayern AG tiene dos órganos claves. Uno es el consejo directivo, cuya presidencia ocupó Rummenigge desde el comienzo y que es el órgano ejecutivo que tiene la iniciativa en materia de gasto y, para efectos deportivos, también en materia de fichajes.

El otro órgano es el Consejo de Vigilancia que es básicamente un órgano de control que, por ejemplo, tiene que aprobar todo gasto por encima de los 25 millones de euros. Al frente de ese segundo órgano está el presidente del club, que actualmente es Herbert Hainer.

El objetivo inicial de la creación de la nueva sociedad era financiar el nuevo estadio, el actual Allianz Arena, pero sus repercusiones han ido mucho más allá de ello y ha traído un aumento constante del capital y de los ingresos del Bayern.

Desde el momento en que Rummenigge asumió el cargo de CEO en la entonces nueva estructura del club el Bayern ha aumentado su facturación de 176 millones a 679 millones de euros anuales y ha tenido beneficios en todos los años fiscales lo que, según la página web de la entidad, ha asegurado la estabilidad financiera.

Parte del éxito estuvo en cierta disciplina de gasto, marcada también por Uli Hoeness desde el Consejo de Vigilancia, que en ocasiones ha llevado a hacer sacrificios deportivos para no distorsionar la escala salarial de la plantilla.

El caso más reciente fue la ruptura de las negociaciones con David Alaba para una renovación de su contrato. Antes se habían dado casos similares con Toni Kroos y, ya hace más tiempo, con Michael Ballack.

El caso Ballack fue el más espectacular pues Rummenigge hizo el anuncio de que se le había retirado la oferta de renovación durante la asamblea, a lo que los socios reaccionaron con una ovación.

El puesto de Rummenigge será asumido el 1 de julio por Oliver Kahn, otra leyenda del club como jugador que forma parte del Consejo Directivo desde hace año y medio.

Kahn parece haber asumido la doctrina de Hoeness y Rummenigge en cuanto a la línea de gasto, según se desprende de algunas declaraciones que ha hecho desde entonces.

Según el exportero muchos clubes europeos han entrado en problemas precisamente por pagar salarios que a largo plazo no podían permitirse para mantener a sus jugadores.

En lo deportivo, la era marcada por Rummenigge ha sido también exitosa. Desde el momento en que asumió el cargo de CEO, el Bayern ha ganado dos veces la Liga de Campeones, en 2013 y 2020, 14 veces la Bundesliga y 10 veces la Copa de Alemania.

Desde 2013 los títulos de la Bundesliga han venido en serie. La temporada 2011/2012 se había cerrado con tres segundos lugares, detrás del Borussia Dortmund en la Bundesliga y en la Copa de Alemania y detrás del Chelsea en la Liga de Campeones.

Tras la derrota, por 5-2, en la final de la Copa de Alemania, Rummenigge pronunció un discurso que tenía algo de programático.

"Hay un equipo en Alemania que a día de hoy es mejor que el Bayern. Eso es algo que tenemos que reconocer y corregir a la menor brevedad posible", dijo.

En la temporada siguiente el Bayern ganó el triple tras dos temporadas sin títulos.

Rodrigo Zuleta

(c) Agencia EFE