Rose Mackenberg, la eficaz desenmascaradora de médiums y farsantes que fue contratada por Houdini

Alfred López
·4 min de lectura

Además de ser uno de los más famosos y profesionales ilusionistas y escapistas, no solo de su época sino de la historia, Harry Houdini centró gran parte de su vida a dedicarse a destapar todos aquellos farsantes que se hacían pasar por médiums, espiritistas o individuos que decían tener ‘poderes sobrenaturales’, desmontándoles sus engaños y mostrando al gran público los trucos utilizados por aquellos mentirosos profesionales, que se aprovechaban de ello para sacar el dinero a los crédulos.

Imagen vía atlasobscura
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Innumerables fueron los casos en los que participó de manera activa en llevar a cabo esa tan necesaria labor, en un tiempo en el que el espiritismo y los fenómenos paranormales se pusieron muy de moda en Europa y Estados Unidos.

No había círculo social, cultural, político o intelectual que no contara con alguna médium, un psíquico o alguien que decía tener un poder sobrenatural y que se dedicaban a entretener a los presentes, a la vez de beneficiarse económicamente de estos.

Pero, a pesar de que Houdini fue el más popular y conocido desenmascarador, no era el único que en su época (finales del siglo XIX y primer cuarto del XX) se dedicó a ello y que no tuvieron la fortuna de alcanzar el mismo éxito que este famoso ilusionista de origen húngaro y afincado en EEUU.

El nombre de Rose Mackenberg ha pasado prácticamente desapercibido para el gran público a lo largo del último siglo, a pesar de que corresponde a una de las mayores investigadoras y expertas en desenmascarar a todo tipo de farsantes, entre ellos un gran número de médiums y fraudulentos psíquicos.

Harry Houdini se había hecho demasiado popular y cada vez era más difícil poder infiltrarse en sesiones espiritistas o disfrazarse para hacerse pasar como cliente de un supuesto médium, con el fin de destapar sus engaños. Por tal motivo tuvo que contar con una serie de personas que colaboraban con él ejerciendo como investigadores, yendo a sesiones y espectáculos y anotando todo lo que allí ocurría, para que, posteriormente, Houdini aparecer y desmontarles el chiringuito a los farsantes.

Rose Mackenberg estaba a punto de cumplir los 30 años de edad cuando conoció a Houdini. Llevaba unos años dedicándose a la investigación privada, al trabajar en una agencia de detectives y, casualmente, llegó a ella un curioso caso en el que un banquero le contrató para destapar los engaños de un supuesto psíquico que le había la pérdida de una gran suma de dinero por culpa de una inversión que éste le había recomendado hacer.

Hasta entonces Rose Mackenberg había creído en el poder sobrenatural de ese tipo de personajes y nunca se planteó que podría tratarse de farsantes. Fue gracias al caso de investigación que le encargó el banquero lo que hizo que se convirtiera en una gran escéptica y contactara con Harry Houdini para solicitar su ayuda y opinión sobre el tema. Éste quedó sorprendido por la capacidad de investigación y resolución de casos y no dudó en contratarla para que fuese su mano derecha y persona de confianza convirtiéndose en muy poco tiempo en la mejor de sus agentes encubiertos, llegando incluso a ser requerido su testimonio ante un comité del Congreso de los Estados Unidos en el que se destapó que varios senadores, congresistas e incluso el propio presidente Calvin Coolidge y su familia habían participado en sesiones privadas de espiritismo, siendo estos quienes estaban rechazando en la Cámara de representación un proyecto de ley (conocido como ‘Copeland-Bloom bill’) por el cual se quería prohibir que los médiums y espiritistas se lucraran económicamente (finalmente dicha ley no fue aprobada).

Tras el inesperado fallecimiento de Houdini en 1926, Rose Mackenberg continuó trabajando como investigadora y desenmascaradora de farsantes a lo largo de las siguientes tres décadas, llegando a alcanzar tal la fama que incluso la prensa de la época llego a bautizarla como 'cazafantasmas' (mucho antes de que el término se hiciera famoso por las películas protagonizadas por Bill Murray).

Algunos de los múltiples disfraces y personalidades de Rose Mackenberg para desenmascarar a médiums y psíquicos farsantes (imagen vía Wikimedia commons)
Algunos de los múltiples disfraces y personalidades de Rose Mackenberg para desenmascarar a médiums y psíquicos farsantes (imagen vía Wikimedia commons)

Rose Mackenberg tenía capacidad de análisis y una gran y camaleónica habilidad para disfrazarse y hacerse pasar por diferentes personas. Podía llegar a visitar como clienta a una misma médium media docena de veces en una misma semana sin ser descubierta.

Según consta, a lo largo de todos los años que se dedicó a investigar a espiritistas y psíquicos, fueron más de un millar los farsantes a los que investigó y desenmascaró, no logrando encontrar ni uno solo que tuviera algún tipo de poder sobrenatural o que, realmente, contactase con los espíritus o el más allá.

Fuentes de consulta e imagen: atlasobscura / St. Petersburg Times / Chicago Tribune / houdinimuseum / nytimes / Wikimedia commons

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