Rory McIlroy da un pelotazo a su propio padre en pleno Masters de Augusta

Luis Tejo
·4 min de lectura
Momento del pelotazo de Rory McIlroy a su padre. Foto: Twitter @CBSSports
Momento del pelotazo de Rory McIlroy a su padre. Foto: Twitter @CBSSports

Todo el mundo esperaba mucho de Rory McIlroy. El golfista norirlandés está considerado uno de los más grandes de su generación, como demuestra el hecho de que haya sido el número 1 en el ranking mundial durante ni más ni menos que 106 semanas; desde que se empezó a medir, allá por 1986, solo tres personas (Tiger Woods, Greg Norman y el vigente Dustin Johnson) han permanecido en lo alto más tiempo que él. El problema es que Rory vive del pasado. Ganador de casi todo lo ganable a principios de la década de 2010, lleva desde 2014 sin vencer uno de los cuatro Majors, los torneos más importantes del circuito; en agosto de ese año triunfó en el PGA Championship. Desde entonces se ha impuesto en no pocas competiciones menores e incluso se hizo con el The Players de 2019, pero en las competiciones que realmente cuentan, nada.

Lo que ocurre es que McIlroy, a sus 31 años, es demasiado joven para mantenerse de las rentas en un deporte como el golf que se caracteriza por la longevidad de los competidores. Así que, si no llegan los resultados en el campo tiene que buscarse otras formas para que el mundo se siga acordando de él. Y conseguirlo, lo consigue... aunque sea de pura (y un tanto desgraciada) casualidad.

El nativo de Holywood (con una sola L) está disputando el Masters, precisamente uno de los cuatro grandes, en el campo de Augusta, en el estado norteamericano de Georgia, que empezó ayer, día 8 de abril, y se alargará hasta el 11. Y durante la primera ronda ocurrió esto:

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En el hoyo 7 una bola se le había ido al rough, la zona de hierba alta alrededor de la calle (el área de césped bien cortado por donde se supone que se debe mantener el juego). Para evitar dar más golpes de la cuenta, y a pesar de que el ángulo de que disponía era muy escaso, el irlandés optó por un golpe largo directamente hacia el green (la parte final del recorrido). Pero le salió mal y se le desvió demasiado hacia la derecha, muy lejos del destino esperado.

Siguiendo las convenciones del golf, Rory lanzó el habitual grito de fore! para advertir a los que anduvieran por la zona del peligro de impacto inesperado. Sin embargo, una persona no se enteró. El bolazo impactó de lleno en su pierna izquierda.

El propio Rory se lo temía. "Sabía que era él cuando le apuntaba. Probablemente 30 segundos antes de que lo golpeara". Porque el afectado por el pelotazo resultó ser Gerry McIlroy, el padre del golfista, que estaba en la zona viendo cómo se desarrollaban los acontecimientos... pero justo en ese instante miraba en otra dirección, por lo que no pudo esquivar el lanzamiento.

Por suerte, los daños no han sido graves; Gerry solo sufre una contusión e incluso pudo seguir caminando con normalidad. Incluso, al saber que el culpable había sido su hijo, bromeó con la prensa diciendo que le iba a exigir "un guante autografiado" para compensarle. A esto, Rory replicó que "creo que solo necesita ponerse hielo, así que tal vez le firmo una bolsa de guisantes congelados".

Gerry McIlroy, de pie, da indicaciones a su hijo Rory en el green de un campo de golf
Rory McIlroy, agachado, junto a su padre Gerry durante un torneo en 2019. Foto: David Cannon/Getty Images.

McIlroy padre ha sido una figura fundamental para que su vástago pudiera desarrollar una carrera profesional exitosa. Fue él, jugador aficionado de cierto nivel, quien inició a Rory en el golf al afiliarle al club local de Holywood cuando solo tenía siete años. Más tarde, cuando vio que el niño tenía talento y podía llegar a algo, se puso a trabajar en varios puestos a la vez, y su madre dobló turnos en la fábrica, para tener los recursos económicos necesarios para llevarle a torneos y adquirir el material necesario.

En todo caso, el pelotazo a su padre es ahora mismo la menor de las preocupaciones de Rory. Su arranque en el Masters ha sido flojísimo, con hasta tres bogeys (hoyos completados con un golpe sobre par) consecutivos y un total de cuatro sobre par en la jornada. Se encuentra ahora mismo en la posición 60ª, por lo que tendrá muy difícil pasar el corte y hacer un buen papel. Esperemos, al menos, que nadie más salga herido.

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