¿Rojo o verde? Pistas para un San Valentin en transición ecológica

Fotografía cedida por El Refugio del Burrito. EFE

Madrid, 14 feb (EFE).- Apadrinar un olivo, una escapada rural para estar en contacto con la naturaleza o adoptar en vez de comprar un animal de compañía son algunas opciones ecológicas y sostenibles que las parejas más concienciadas con la crisis climática pueden ofrecer a sus enamorados este 14 de febrero, día de San Valentín, pero también el resto del año.

Cada 14 de febrero esta festividad se convierte en una fecha clave para regalar productos que representan el amor, como las flores o los bombones, pero la concienciación ambiental está ganando su espacio entre las propuestas disponibles que, además, en ocasiones llegan a ser más originales que las tradicionales.

APADRINAR UN ÁRBOL

Más allá de las flores, existen proyectos para apadrinar árboles como Apadrinaunolivo.org, la Asociación Reforesta o Tree-Nation en los que cuidarán de una planta gracias a una donación.

El árbol puede estar en cualquier parte del mundo y su plantación ayudará a reforestar zonas necesitadas, así como su cuidado ayudará a combatir la crisis climática; además, en ocasiones es posible visitarlo, como los olivos de Apadrinaunolivo.org.

Desde la Asociación quieren que “la pareja vaya a visitar su olivo a Oliete (Teruel)” y así dar a conocer su proyecto y fomentar el turismo en el pueblo.

Si se opta por regalar una planta en vez de apadrinarla, siempre será mejor apostar por las de temporada y conseguirlas en un comercio responsable.

ADOPTAR UNA MASCOTA

¿Qué mejor forma de demostrar el amor que dando un hogar a un animal? Un perro, un gato, un hámster… cualquier animal de compañía puede ser una buena opción, y hay muchos de ellos que buscan una familia.

El objetivo de La Madriguera es “rescatar pequeños animales, rehabilitar los que tengan problemas de conducta y buscarles un hogar”, ya sean casas de adopción o de acogida para conejos, hámsters y cobayas, entre otros, han explicado desde esta asociación a Efeverde.

Si la pareja no puede cuidar de una mascota, se puede apadrinar una como alternativa: es el caso de protectoras como El Refugio del Burrito y también de La Madriguera, donde se puede hacer un donativo para cubrir los cuidados del animal.

“Se puede conocer al burrito cara a cara”, han indicado a EFEverde desde El Refugio, donde defienden que esta acción es “un regalo original, no es material que se va a usar y tirar, sino que sirve para salvar vidas”.

LA TINTA, TAMBIÉN VERDE

Un libro siempre es un buen regalo, pero este San Valentín. Las parejas podrían optar por uno para aprender más acerca del medioambiente, la crisis climática y todo lo relacionado con la naturaleza.

Dentro de la temática medioambiental hay géneros para todos los gustos: enciclopedias -como ‘Bellezas de la naturaleza’, de Virginie Aladjidi y Emmanuelle Tchoukriel, o ‘Herbario de plantas silvestres’, de Pierre y Délia Vignes-, ensayos -‘Historia medioambiental de la arquitectura’, de Eduardo Prieto- e, incluso, audiolibros -‘Viaje visual y sonoro por los bosques de España’, de Carlos De Hita-.

Por lo general, este tipo de libros están certificados por el Consejo de Administración Forestal (Forest Stewardship Council, en inglés), es decir, que el papel empleado para fabricarlo procede de fuentes sostenibles.

ROPA, BOLSOS, GAFAS DE SOL... SOSTENIBLES

Los complementos y la ropa sostenible cada vez están más de moda, son más fáciles de encontrar y la variedad de diseños es apta para cualquier armario, además de que es un regalo muy recurrido para San Valentín.

Entre todas las opciones disponibles, un ejemplo es la gama de bolsos lanzada por Sannas Barcelona para “promover el consumo responsable en el mundo de la moda”, creados con “materias primas de calidad procedentes de las hojas de piña”.

También existen gafas de sol fabricadas con materiales sostenibles, como las ofrecidas por la marca Parafina, dotada recientemente de la certificación B Corp -un reconocimiento otorgado a las empresas que cumplen unos altos estándares de desempeño social y ambiental-.

LOS CLÁSICOS

Este año, para la cena de San Valentín se puede contar con platos vegetarianos -o veganos- y con productos de proximidad y temporada para contribuir con el cuidado del medioambiente.

Una "escapada de hotel" también es sinónimo de "escapada rural" para conectar con la naturaleza y conocerla mejor de cerca, para así valorarla.

La Junta de Extremadura ha lanzado una iniciativa para esta fecha: #destinoLaVera, un conjunto de pueblos que "ofrecen espectaculares paisajes", aunque "la riqueza natural es tan solo una parte de todo lo que ofrece este paraíso situado al noroeste de la provincia de Cáceres".

Ana Laura Palacios