Las lágrimas de Rocío Flores por su madre: ¿estrategia o amor de hija?

Los concursantes de Supervivientes ya conocen la crisis del Coronavirus que se está viviendo en todo el mundo y especialmente en nuestro país. Lara Álvarez comunicaba a los participantes lo que está sucediendo en nuestro país con ayuda de dos médicos que trataron de explicarles con pelos y señales a lo que nos estamos enfrentando en España.

Rocío Flores en Supervivientes 2020.

Unos lloraron nada más oír la palabra Coronavirus, como Elena o Fani, y otros permanecieron mucho más fríos y serenos como Hugo o Barranco. Pero sin duda todos mostraron especial preocupación por sus familias, de las que hace semanas que no tienen noticias. La organización les hizo llegar un mensaje de ánimo y tranquilidad a todos y cada uno de ellos por parte de sus seres más queridos y seguramente de esta forma pudieron asimilar mejor las malas noticias que les acababa de dar el programa. Pero hubo una concursante que no se quedó satisfecha con las noticias recibidas desde Madrid.

Rocío Flores, uno de los fichajes estrella de esta edición del reality más extremo de la televisión, recibía un bonito video de su padre. Antonio David Flores le comunicaba que tanto él como sus dos hermanos así como Olga, la segunda mujer de Antonio Da, se encontraban perfectamente. Además, su padre le enviaba ánimos y aseguraba que lo estaba haciendo muy bien en el concurso y que siguiera mostrándose como ella es. Rocío, que no dejaba de llorar escuchando a su padre, se derrumbaba tras ver el mensaje.

Y para sorpresa de todos en los Cayos Cochinos y en España, Rocío rompía a llorar preguntando por su madre. La concursante comentaba que necesitaba saber si su madre estaba bien. Ante esto y una vez que sus compañeros abandonaron la palapa, Lara Álvarez se quedó junto a ella unos minutos para tratar de entender qué le sucedía. Rocío, sin dejar de llorar y en medio de un ataque de ansiedad, seguí repitiendo su necesidad de tener noticias de su madre.

Captura de pantalla

Me parece super injusto que no haya sido capaz de mandarme un mensaje”, se quejó. “Me gustaría saber si está bien. Llevo siete años sin saber nada de mi madre. Que ocurra esto y no sea capaz de mandarme un mensaje... Estoy por irme de aquí. Creo que me lo merezco”, decía desesperada. “Es la única de la que no sé nada. ¿De verdad no sabéis nada de ella?”. Ante esto, la propia Lara le aseguró que ella misma se iba a encargar de obtener noticias de Rocío Carrasco y que ella misma sería la que se las comunicaría, ante lo que Rocío se quedó algo más tranquila.

Pero ante estas lágrimas nos preguntamos si esto no es todo parte de una estrategia de Rocío para dar de qué hablar en Supervivientes. Me parece muy raro que después de siete años sin hablar con su madre, la joven reaccione de esta manera absolutamente desmedida y exagerada. Aunque su padre dijo en Sálvame después que se había emocionado viendo a su hija así, lo cierto es que resulta asombroso esa preocupación máxima en estos momentos cuando en casi todo el programa siempre ha dicho que su familia es su padre, sus hermanos y Olga.

Además, todos sabemos que cuando le sucede algo a algún familiar, los concursantes, ya sean de Supervivientes o de Gran Hermano, son debidamente informados por el equipo de psicólogos del programa. Vamos, que si Rocío Carrasco estuviera pasando un mal momento o estuviera, pongámonos en lo peor, ingresada, obviamente la organización le comunicaría a su hija la situación. Es de lógica. Y ya se sabe eso de ‘no hay noticias, buenas noticias’. Por eso no entendemos la desesperación de Rocío Flores que sabe que su madre jamás le mandaría un mensaje por televisión. Jamás.

Rocío Carrasco lleva siete años sin hablar con su hija. (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)

Llevan siete años sin hablarse, sin verse y sin tener ningún tipo de contacto. Rocío Carrasco, según ha contado su hija, hasta le llegó a colgar el teléfono en una ocasión y le dijo que no la volviera a llamar. Además, la hija de Rocío Jurado siempre se ha mantenido en silencio ante la polémica con su hija y su exmarido y nunca ha querido entrar al trapo pese a que le han ofrecido mucho dinero y a que los cámaras la persiguen una y otra vez para que lo haga.

Ante esto, ¿esperaba Rocío Flores que su madre le mandara un mensaje a Supervivientes? ¡Pero si ya dijo que si no lo daban en Netflix no lo vería! ¿En serio creía que este es el mejor momento para que haya un acercamiento por su parte? ¿En serio? Nadie entiende que pueda pensar que su madre le iba a mandar un mensaje de reconciliación diciéndole cuanto la quiere a pesar de las circunstancias. No me cabe en la cabeza.

Antonio David Flores, siempre al pie del cañón defendiendo a su hija. (Photo by Pablo Cuadra/Getty Images)

Suponemos que en la situación extrema en la que viven los concursantes con hambre y alejados de sus seres queridos, le habrá hecho pensar algo que seguramente al llegar a la isla ni se había planteado. ¿O acaso pensaba al entrar en el concurso de Telecinco que sería el momento en el que su madre trataría de volver a tener relación con ella? Sabemos perfectamente que no y que Rocío Flores tiene clarísimo que el acercamiento a su madre, si es que se da en algún momento, jamás se produciría con unas cámaras de por medio.

Por eso no nos creemos las lágrimas exageradas de Rocío y más bien pensamos que es un momento de miedo, de enfrentarse a algo desconocido en un lugar recóndito y que esa incertidumbre que nos asalta en estos momentos a todos y cada uno de nosotros también le asaltó a ella. Pero que Rocío Carrasco no va a entrar en directo en Supervivientes, lo saben en la luna y en Pekín. Algunos dirán que torres más altas han caído, como cuando entró Isabel Pantoja para defender a Kiko Rivera en SV después de años de enfrentamientos con la cadena, pero parece que Rociíto tiene mucho más claro que su relación con su hija no se arregla en un plató de televisión.

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