De las rocas de Marte a un tiroteo. Así actúan los cazadisparos de la Policía

Madrid, 22 nov (EFE).- Desde hace dos años el robot Perseverance rastrea Marte dotado del sistema LIBS para conocer la composición de sus rocas y tal vez constatar si hubo vida en el planeta rojo. Sobre la Tierra, pero con esta misma tecnología, la Policía Nacional analiza de forma pionera, inmediata y muy eficaz los restos microscópicos de disparos.

"Es un gran salto para la investigación balística forense", explica a EFE el inspector José Antonio Rodríguez Pascual, jefe del grupo de Balística Operativa de la Comisaría General de Policía Científica, donde reside esta nueva herramienta policial.

Se llama iForenLIBS y ha sido creada por la empresa española Indra, que comienza a recibir "pedidos" de alguno de los más de 400 cuerpos policiales de todo el mundo que hace un mes asistieron en Portugal al Congreso Anual sobre Balística y Armas de Fuego.

Como hiciera en Lisboa, el inspector Pascual muestra a EFE cómo trabaja este equipo que está integrado por una mochila rígida de unos 15 kilos conectada a un tubo que termina en el "caza residuos" microscópicos de partículas de disparo, es decir, la tecnología basada en la Espectroscopia de Plasma Inducida por Láser, llamada LIBS, la misma que trabaja en Marte.

Esta "boca" se puede acoplar a una plataforma para analizar restos de disparos sobre ropa y cuenta también con una tableta para ver en el momento el resultado del análisis químico. Porque el iForenLIBS encuentra en segundos la cantidad de cualquier elemento de la tabla periódica que haya en una micra, la milésima parte de un milímetro.

50 ANÁLISIS EN APENAS DOS MINUTOS EN LA ESCENA DEL CRIMEN

Pero, ¿cómo funciona? Pese a la complejidad de la tecnología, el uso del equipo portátil en un escenario en el que se han empleado armas de fuego es muy sencillo.

El policía carga a su espalda el iForenLIBS y, como ha hecho recientemente en un vehículo tiroteado, comienza a "disparar" en cualquier lugar que pueda contener restos de disparos. Esta luz pulsada permite conocer la composición de la materia en esa minúscula superficie, en el caso de un impacto de bala, si hay partículas de cobre procedente del latón de los cartuchos que son expulsadas.

"Nos ahorramos mucho tiempo y muchos recursos", destaca Pascual, que indica que el equipo es capaz de hacer 50 análisis químicos con una alta fiabilidad en apenas dos minutos, sin que sea necesario que en el lugar se recojan cientos de muestras para su posterior análisis en el laboratorio de Policía Científica.

DETERMINAR LA DISTANCIA O AYUDAR A DESCUBRIR LA TRAYECTORIA

El equipo iForenLIBS se ha convertido en una utilísima herramienta de la investigación policial a la hora de determinar la distancia a la que una persona ha disparado un arma a dos metros como máximo de su objetivo, que es el espacio en que se depositan los restos minúsculos.

Y es especialmente relevante su utilidad para resolver un problema que todas las policías tienen desde que los fabricantes de munición empezaran a sustituir el plomo por otras sustancias menos contaminantes pero también más comunes como el potasio, el silicio o el sodio, lo que convertía el análisis balístico en una tarea más compleja.

Tras miles de ensayos, los expertos constataron que el iForenLIBS "daba en el blanco" y les aportaba una solución, sobre todo en superficies en las que los tradicionales compuestos químicos de la munición se enmascaraba con restos de sangre.

Según explica Pascual, este sistema es más objetivo y certero cuando se trata de analizar una prenda de ropa con restos de disparo y determinar la distancia, un dato vital para esclarecer un crimen y en un futuro proceso judicial determinar correctamente el delito.

También el equipo ayuda a los investigadores a "orientar" sus pesquisas desde el primer momento. Si el equipo analiza un coche tiroteado en el lugar y en ese instante el sistema determina una acumulación de residuos de disparo en una zona concreta, el agente puede ya avanzar hipótesis como, por ejemplo, desde dónde han asesinado al conductor del vehículo.

"Quedan posibilidades del sistema aún por descubrir", concluye el inspector convencido de que la andadura policial de este equipo pionero no ha hecho más que comenzar.

Laura Camacho

(c) Agencia EFE