Los Roca traducen paisajes en su "cocina líquida" con Esperit Roca

Madrid, 23 ene (EFE).- Los hermanos Joan, Josep y Jordi Roca no acudían juntos a Madrid Fusión desde 2017 y lo han hecho este lunes para presentar el proyecto Esperit Roca, en el que traducen paisajes en su "cocina" líquida en forma de aguardientes, licores, ginebras, vinos aromatizados y cervezas.

El sumiller de la familia, Josep Roca, ha recordado que desde 2013 trabajan con un botánico porque se dieron cuenta de que se había avanzado mucho en la tecnología aplicada a la cocina "pero no habíamos pisado el campo", y gracias al descubrimiento de numerosas hierbas en su propio entorno, en 2015 empezaron a crear sus propias bebidas, que ahora, además de ofrecerse en el triestrellado El Celler de Can Roca y en Mas Marroch, Normal y Hotel Casa Cacao, salen al mercado.

"El espíritu era recuperar el alma de la alquimia, reivindicar a la madre tierra desde la ecosofía", ha expuesto.

Así nació su vino con raíces del Pirineo, con base de genciana, que sirve a su vez de inspiración a Joan Roca para un plato a base de corderos que ejercen como "ramats de foc" (rebaños de fuego) en L'Ampordà, para ayudar a los pastores a continuar esta labor de limpieza del bosque y prevenir incendios.

La algarroba es la base de varias cervezas y también de un aguardiente que pasa por barrica para conseguir "maduración y evolución". Joan la lleva a su versión de la liebre "à la royal" en forma de tarta Sacher, con un bizcocho de aceitunas negras empapado en este aguardiente y una compota de orejones.

Con té de roca, una hierba que nace en terrenos calcáreos, elaboran una ginebra con aguardiente de vino, ha explicado el sumiller, quien ha destacado que se trata de un proyecto en el que priman "la calidad y la singularidad", por lo que la producción de cada una de sus creaciones de cocina líquida será limitada, de entre 300 y 500 botellas.

También han querido adentrase en el mundo líquido con el cacao, en este caso uno de Venezuela con el que ayudan a comunidades locales y elaborar una ginebra y un licor. En ellos se inspira el repostero Jordi Roca para crear un plato a base de jarabe de tortilla de maíz, chapulines (saltamontes) y varias texturas de cacao que homenajea a México.

"Esto es un abanico abierto, un proyecto con pinceles para enmarcar los paisajes", ha expuesto el sumiller, quien ha destacado que detrás de Esperit Roca también hay un "importante estudio" para buscar el envase con menor impacto medioambiental, en este caso, vidrio reciclado.

De las 200 bebidas creadas para este proyecto -cervezas, vinos de frutas y legumbres, aromatizados o licorosos; licores, aguardientes, grapas, kombuchas y vinos desalcoholizados, entre otros- saldrán al mercado seis elaboraciones.

(c) Agencia EFE