La Rioja recupera una normalidad marcada por las medidas del "semáforo covid"

Agencia EFE
·3 min de lectura

Logroño, 22 feb (EFE).- Tras un mes de confinamiento perimetral por municipios y el cierre de todos las actividades no esenciales, La Rioja ha recuperado este lunes una normalidad marcada por las medidas establecidas en el "semáforo covid", que fija niveles en función de los indicadores sanitarios y asistenciales.

El "semáforo" ha arrancado en nivel 4, dentro de los seis fijados por el Gobierno riojano, de modo que ya se permiten desplazamientos entre localidades, pero sin salir de la comunidad, que sigue confinada; reuniones de hasta seis personas no convivientes y la apertura de comercios y hostelería, con un aforo reducido.

También han recuperado su actividad gimnasios, academias de enseñanza no reglada, centros deportivos, instalaciones culturales, como bibliotecas, teatros y museos; y, en los centros de mayores, los residentes han podido recibir las visitas de sus familiares, prohibidas desde el pasado 16 de enero.

Sin embargo, el día frío y lluvioso no ha invitado a los riojanos a llenar de vida y actividad las calles de sus ciudades, en las que en las primeras horas de este lunes se ha mantenido la estampa gris y casi desierta de las últimas cuatro semanas.

En la hostelería está prohibido el consumo en barra, el aforo interior es del 30 % y en terraza del 75 %, pero solo los locales con espacios cubiertos exteriores han podido aprovecharlos este lunes, algo que no ha podido hacer Cristóbal Roldán, regente del bar "Picasso", ubicado en la céntrica calle Portales de Logroño.

"Vamos a ir poco a poco, a ver cómo reacciona la gente, porque esta no es la primera reapertura", ha indicado a Efe este hostelero, quien durante el pasado mes de cierre pudo sacar "para los gastos" con la venta de café para llevar.

Según datos de la asociación Hostelería Riojana de la FER, apenas han abierto este lunes la mitad de los establecimientos hosteleros, una cifra que se reduce aún más en el caso de los bares de tapas de las tradicionales zonas Laurel y San Juan, que son locales pequeños sin terrazas ni posibilidad de usar la barra.

En el caso de los comercios, el sector textil ha sido uno de los más perjudicados por el cierre, que les pilló en plena temporada de rebajas de la temporada de invierno, por lo que en la reapertura tienen que lograr la venta de ese producto y la colocación en sus estanterías de las nuevas prendas de primavera.

La gerente de las tiendas "Picnic" y "Verde doncella", Yolanda López-Araquistain, ha podido vender gran parte de su ropa a través de su página web, pero ha reconocido a Efe que el comercio local no tiene la "suficiente fuerza" en la venta virtual para sufragar todos los gastos y "pasarán años" hasta que los comerciantes minoristas "puedan volver a ganarse un sueldo".

Marta Sáenz, de la tienda de puericultura "La Bicha", ha reconocido a Efe que las existencias no son su problema porque sus productos son de continuidad y se venden todo el año, pero la "incertidumbre" sobre la reapertura ha planeado hasta el último día, y además, los gastos han seguido llegando sin tener ingresos.

En la floristería "Decoflor", su propietaria Manuela Bueno ha relatado a Efe que al trabajar con un producto perecedero, no se ha arriesgado a comprar mucho género; y también ha dicho que las plantas necesitan cuidado diario, por lo que han tenido que acudir cada mañana a la tienda.

Además, la peluquería "N&V" tiene la agenda completa para toda esta semana y gran parte de la próxima, ha detallado a Efe una de sus socias, Zahara Velasco.

Rebeca Palacios

(c) Agencia EFE