El riesgo de comer demasiados aguacates o de tomarlos inmaduros (robados o no)

·7 min de lectura
Comer demasiados aguacates o aguacates inmaduros podría anular algunos de los beneficios de esta fruta tan demandada. (Foto: Getty)
Comer demasiados aguacates o aguacates inmaduros podría anular algunos de los beneficios de esta fruta tan demandada. (Foto: Getty)

Vaya por delante que los aguacates nos encantan, y que se trata de un alimento saludable y muy recomendable dentro de una dieta equilibrada. Se sabe, por ejemplo, que son muy ricos en grasas saludables, aquellas que reducen los niveles del colesterol malo o LDL, en carotenoides -importantes para la salud ocular- y otros nutrientes como el potasio y vitaminas A, C, E, del grupo B y ácido fólico.

Por eso extraña la alerta emitida por la Guardia Civil ante las toneladas de aguacates robados y sus posibles daños a la salud. En realidad lleva pasando meses ya que la pasión por esta fruta es tal que desde hace unos años se ha convertido en uno de los alimentos base en nuestra dieta, y en uno de los más demandados. Tanto que se les conoce como el 'oro verde'.

Parece ser el alimento 'mágico' que se recomienda en casi todas las dietas y para todo tipo de personas. Mucha gente lo toma a todas horas: para desayunar, en ensaladas a la hora de la comida, y como merienda o 'snack' en cualquier momento del día. Sin embargo, como todo en la vida, hay que tomarlo en su justa medida y bajo unas ciertas garantías.

Los aguacates robados plantean un problema de seguridad alimentaria al no haber pasado todos los controles sanitarios. Su ingesta puede generar problemas de salud, especialmente si no se han desprendido los productos químicos que habitualmente se utilizan para controlar las plagas.

Algunos de estos aguacates (y los que proceden de países lejanos) pueden contener residuos de 'clorpirifos', una sustancia fitosanitaria dañina para la salud cuyo uso está prohibido en la eurozona. Se trata de un pesticida que se utiliza en cultivos (en cítricos como naranjas, mandarinas, limones y pomelos), aceite de oliva, huevos de gallina, manzanas, plátanos, entre otros), así como en animales y edificios, para la eliminación de plagas, principalmente insectos y gusanos).

Pero según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), no cumple “con los criterios aplicables para proteger la salud humana establecidos en la legislación de la Unión Europea”.

Este 'insecticida' lleva ingredientes activos que pueden ser absorbidos por ingestión, inhalación y a través de la piel, y así como es una neurotoxina para los insectos, lo es para los animales y humanos. Logrando causar déficits cognitivos y conductuales. Dependiendo de la cantidad y duración de la exposición, respirar o ingerir clorpirifos puede producir una variedad de efectos sobre el sistema nervioso, desde dolores de cabeza, visión borrosa, lagrimeo, excesiva salivación, secreción nasal, mareo, confusión, debilidad o temblores musculares, náusea, diarrea y cambios bruscos en el latido del corazón.

Lo mismo ocurre con otros fertilizantes y químicos prohibidos en la mayoría de los países desarrollados. Algunas de estas sustancias tienen estragol y anetol, que en exceso perjudican a la función hepática. El problema es que aunque se ha prohibido su comercialización, la normativa no menciona nada con respecto a los productores de países terceros que exportan a la UE, por lo tanto, podrían entrar en España productos con 'clorpirifos', como los aguacates, basados en lo que diga la ley de cada país. Por eso hay que mirar bien la etiqueta y fijarse en su origen.

Otra de las claves para poder consumir aguacates con seguridad y reducir este riesgo es comerlo con moderación. Además conviene recordar que esta fruta aporta una gran cantidad de grasa (casi 25 gramos de grasa y cerca de 300 calorías), y aunque ésta sea saludable, si nos excedemos puede hacer que ganemos peso.

"Si en una dieta estándar de unas 2000 kcal se recomienda tomar 65 gr de grasa saludable como máximo al día, un aguacate aporta 1/3 de esta medida, ya que contiene unos 23 gramos de grasa por unidad aproximadamente", tal y como recoge El Español.

No obstante, ganar o no peso dependerá de la frecuencia con la que se come demasiado aguacate, así como de la la cantidad de grasa que consume de otros alimentos y el nivel de actividad física que practicamos, entre otros factores. Es obvio que si no se gastan, esas calorías adicionales de la grasa se quedarán y el cuerpo se aferrará a ella.

Además, cuando un porcentaje demasiado alto del consumo de calorías proviene de la grasa, probablemente se estén descuidando otros nutrientes clave. Como el aguacate sacia mucho, es posible que no tengas tanta hambre como para completar la ingesta con otros alimentos.

Hay otros posibles riesgos asociados a un consumo excesivo de aguacate. Por ejemplo, en personas que se pasan de la raya, es frecuente el desarrollo de alergias al aguacate. Tu cuerpo empieza a rechazarlo por consumirlo en exceso, así que mejor no llegar a ese punto. En otros casos, como en las personas con problemas de hígado, su consumo está contraindicado.

Inciso: la alergia al aguacate también puede presentarse por una reacción al polen del árbol de abedul. Las personas alérgicas a esta fruta podrían también serlo, por ejemplo, al látex. Esto se debe a que tanto el aguacate como el látex comparten los mismos alérgenos. Si al consumirlo se te irritan los labios o la boca, es posible que seas una de las personas que no lo toleran.

Volviendo al tema que nos ocupa, para no excederte con la grasa máxima diaria, los nutricionistas recomiendan una dosis de medio aguacate al día. Lo cual te reportará beneficios al tiempo que te permite asegurar la variedad de tu dieta al lograr un equilibrio de proteínas, carbohidratos y grasas en cada comida para alcanzar los rangos aceptables de cada macronutriente y obtener todos los micronutrientes que necesita en un día.

Igualmente, se recomienda la compra de estos frutos durante su temporada (en estado óptimo de maduración) y en establecimientos que puedan acreditar su trazabilidad. Cuidado porque en algunas fruterías, almacenes de mayoristas, mercadillos o en puestos de venta ambulante nos pueden colocar mercancía de dudosa procedencia; hay quien comercializa fruta "hasta dos y tres meses antes de su estado óptimo".

¿La consecuencia? Que sabe a corcho o madera (en lugar de tener su típica textura espesa y mantecosa) produciendo rechazo al consumidor que seguramente no vuelva a comprarlos. Para saber si un aguacate está maduro, hay que observar sus características externas.

Su color dice mucho del punto de maduración. Los aguacates frescos verdes e inmaduros tendrán un color verde brillante. Si la piel está morada es señal de que está en su punto justo de maduración o le falta solo un par de días para consumirlo. Cuando está negro, mejor deséchalo porque está pasado. Puede tener hendiduras profundas y una pulpa de color amarillo o marrón oscuro en todo el interior de la fruta. La fruta madura en mal estado tendrá un olor rancio que algunos describen como un olor a "calabaza".

Pero cuidado porque aunque el color de la piel puede ayudar en la selección visual inicial de aguacates frescos, no siempre es el mejor indicador de madurez. A veces el color engaña. Hay variedades de aguacates que pueden cambiar de un color verde oscuro a un tono púrpura oscuro casi negro cuando están maduros.

En última instancia, la madurez está determinada por la consistencia o firmeza del aguacate. Así que si no lo ves claro, colócalo sobre la palma de la mano y presiona suavemente con los dedos, sin clavar la uña para evitar que se estropee. Si al presionar ligeramente, la piel no cede nada, aún no está maduro. Si se hunde un poco, está listo para comer. Y, si se hunde demasiado y lo notamos muy blando, está pasado.

No olvides revisar la piel externa del aguacate para detectar grandes hendiduras, ya que esto puede ser una señal de que la fruta ha sido magullada. Y por último, para asegurarte de que te está llevando a casa un aguacate que es perfectamente verde y cremoso por dentro, fíjate en el tallo pequeño o la tapa en la parte superior del aguacate. Si se desprende fácilmente y está verde debajo, es un buen aguacate maduro y listo para comer.

Si te has llevado uno verde ya sabes que no va atener una textura cremosa y el sabor no es tan bueno como el de un aguacate maduro. Es mejor usarlo en unos días (de 4 a 5 días). Guarda estos aguacates a temperatura ambiente (20-30 grados C). Puedes meterlos en una bolsa de papel marrón, con una manzana o plátano, si deseas acelerar el proceso de maduración.

Más historias que te pueden interesar:

VIDEO: El ejemplo más gráfico del daño que causa el tabaco en los pulmones

Disruptores endocrinos, los químicos que te hacen enfermar y engordar

La relación entre el cáncer y el glifosato, el herbicida más usado del planeta

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente