Riña en el Parlamento venezolano tras intervención de legisladores del español PP

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El presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó (c), sostiene una reunión con Javier Maroto, portavoz del PP en el Senado; José Ignacio Echániz, portavoz adjunto del PP en el Congreso; Valentina Martínez, secretaria de Relaciones Internacionales del PP; y Belen Hoyo, presidenta del Comité Electoral Nacional del PP, momentos antes del evento "Encuentro parlamentario mundial por la democracia", en el Palacio Federal Legislativo de la Asamblea Nacional de Venezuela, hoy martes en Caracas. EFE/MIGUEL GUTIERREZ

Caracas, 26 nov (EFE).- La intervención por sorpresa en la Asamblea Nacional (AN) venezolana del senador español Miguel Maroto y del diputado Jose Ignacio Echániz, ambos del Partido Popular (PP, derecha), desató este martes un conato de pelea entre diputados opositores y oficialistas que terminó en insultos entre congresistas.

Maroto, portavoz del PP en el Senado español, tomó la palabra por invitación de la diputada opositora Delsa Solórzano, del partido Encuentro Ciudadano, cuando comenzó a recibir insultos y gritos desde la bancada chavista del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

CRUCE DE INSULTOS

Los insultos fueron respondidos por los opositores con aplausos y vivas a la "libertad" que tomaron la cámara antes de recibir como réplica oficialista gritos como "Viva Cataluña libre", "fascista" y cánticos chavistas.

Nada más subir al atril de oradores, Maroto dedicó sus primeras palabras para "expresar el enorme orgullo" que sintió "pudiendo participar" para decirles a los opositores, que son mayoría en la AN, "no estáis solos".

"Cada uno de los aullidos que hoy escuchamos en parte de esta asamblea solo nos dan más fuerza para acompañarnos en un proyecto para ganar la liberad, la dignidad y la democracia en Venezuela", sostuvo el senador español.

Fue entonces cuando tronaron los gritos, muchos de ellos inaudibles y un reiterativo "viva Cataluña libre", que obligaron a Maroto a parar temporalmente su discurso.

"Cada grito pronunciado por ellos es la dignidad de un pueblo que no se tiene que representar por ellos", afirmó Maroto con una frase que fue respondida por un "libertad" cantando al unísono por los diputados opositores.

CRECE LA TENSIÓN

Estalló entonces la trifulca entre diputados opositores y oficialistas que derivaron en insultos e incluso uno de los parlamentarios llegó a quitarse la chaqueta para pelear con sus detractores.

Sus homólogos lo frenaron y pudo entonces Maroto continuar su discurso entre gritos de "fascista".

"Queremos trasladar un mensaje de que la voz del pueblo venezolano, al que representa el presidente Guaidó se va a seguir oyendo en la Unión Europea (UE) y en todos y cada uno de los foros donde España tenga una voz porque vamos a conseguirlo. La causa de Venezuela es la causa de la dignidad y para el pueblo español también lo es", afirmó.

Tomó entonces la palabra en la tribuna de oradores Echaniz frente al jefe del Parlamento, Juan Guaidó, al que casi 60 países entre ellos España reconocen como presidente interino de Venezuela.

Entonces aseguró que lo sucedido es "lo que nunca se ve en un parlamento democrático".

"España también vivió antes del 75 una dictadura que ha sabido sobreponerse y crear un país limpio, transparente y con futuro", agregó Echániz entre gritos de los diputados del PSUV.

La situación se reprodujo cuando poco después la secretaria de Relaciones Internacionales del PP, Valentina Martínez Ferro y la presidenta del Comité Electoral Nacional, Belén Hoyo, que también integraban la delegación del partido español en Caracas.

DESPUÉS DE LA TORMENTA, LA CALMA

Al terminar su discurso, Guaidó les agradeció su participación a todos ellos especialmente por conocer de primera mano "a lo que día a día se enfrenta el ciudadano venezolano" y que incluye el "amedrentamiento burdo de un pueblo".

"Gracias parlamentarios por el testimionio de lucha que hoy se llevan", aseguró.

A los diputados oficialistas les dijo que han sido "claros representantes de estos 20 años de desastre" con sus "insultos, gritos y vejaciones" hacia los parlamentarios invitados.

"Lamentamos profundamente cada uno de esos gritos", concluyó Guaidó.