El rey de Países Bajos lamenta la caída de la confianza en gobierno en plena crisis

·3 min de lectura

La Haya, 20 sep (EFE).- El rey Guillermo Alejandro de Países Bajos lamentó hoy, en un discurso oficial, la caída de confianza en el gobierno neerlandés para resolver los problemas de la sociedad y enumeró los desafíos que enfrenta el gabinete de Mark Rutte, lo que incluye la inflación, los precios de la energía y la guerra en Ucrania.

El rey pronunció hoy su tradicional discurso por el Prinsjesdag (Día del Príncipe), la jornada de presentación del presupuesto general, y subrayó que “es doloroso que cada vez más personas tengan problemas para pagar el alquiler, la compra, el seguro médico o la factura de la luz”, tras la reducción del poder adquisitivo “en una época de paradojas e incertidumbres”.

En ese discurso, en el que habla en realidad en nombre del propio gobierno neerlandés, el monarca señaló que se destinará “un paquete sin precedentes” de 18.000 millones de euros en 2023 para atender a las rentas bajas y medias que sufren por la inflación y la reducción del poder adquisitivo, aunque admitió que “incluso con eso, no todo se podrá compensar”.

"Nuestra forma de vida actual se enfrenta a límites económicos, sociales y medioambientales (…) Pero lo que no cambia es que la cooperación hace que Países Bajos sea más fuerte que la polarización", añadió.

Además, consideró “preocupante que la gente en esta democracia madura esté perdiendo la confianza en el poder resolutivo de la política y el gobierno” y lamentó que los neerlandeses “no se sientan libres de expresar su opinión en un país libre por temor a reacciones duras o incluso amenazas”.

El rey Guillermo Alejandro subrayó que los neerlandeses son críticos con el “sistema político-administrativo” y dijo que el gobierno ve esto como un incentivo para “tomar medidas que son realmente necesarias, y ser abierto y transparente al respecto”.

Una encuesta publicada hoy por la agencia Ipsos y la televisión pública neerlandesa NOS muestra que la confianza en la política nacional nunca ha sido tan baja como ahora: siete de cada diez encuestados indican que tienen poca o muy poca confianza en la política nacional, mientras que la confianza en el gobierno y el primer ministro, Mark Rutte, ha disminuido aún más.

Rutte obtiene una puntuación de 4,2, frente al 5,2 de marzo y, según NOS, la caída de la confianza en los políticos se explica en el surgimiento de nuevas crisis, sumada a viejos problemas que siguen sin resolverse, como son la crisis energética, de vivienda, de inmigración y asilo, la inflación y la atención sanitaria.

El 77 % de los encuestados cree que Países Bajos va en la dirección equivocada.

El rey también se refirió al escándalo del año pasado de ayudas a las familias con hijos, que dejó a decenas de miles de padres en la ruina al ser acusados sin fundamento de fraude fiscal y tener que devolver a Hacienda dinero que no tenían. “Es doloroso y vergonzoso que tantas personas y familias hayan tenido serios problemas por error y negligencia del gobierno”, explicó.

El monarca también habló de los problemas del racismo y la discriminación, sobre los que pidió una mirada abierta al ser “páginas menos bonitas de la historia” de Países Bajos.

(c) Agencia EFE