¿Revela el asesinato de un alto capo de la mafia neoyorquina una guerra en el bajo mundo?

El asesinato de Francesco Cali, señalado como capo de la ‘familia’ mafiosa neoyorquina de los Gambino, es un ominoso signo en el bajo mundo del crimen. Aunque es conocido, y ampliamente retratado a escala mediática, que el homicidio en la lucha por el poder y el control es parte del entramado del crimen organizado, y en específico de la mafia siciliana, en realidad el asesinato de Cali es el primero de su tipo desde que en 1985 fue acribillado en Nueva York Paul Castellano, uno de los predecesores de Cali al frente de la familia Gambino.

Cali, de 53 años, era un capo “a la antigua”, de acuerdo al relato de The New York Times. Evitaba los reflectores y mantenía en general un bajo perfil público a diferencia, por ejemplo, de John Gotti, otro de sus predecesores al frente de los Gambino, quien habría orquestado el asesinato de su antiguo jefe, Castellano.

Francesco Cali en 2008. (Getty Images)

Cali prefería, al parecer, un perfil personal más discreto, aunque no por eso menos peligroso y delictivo. Según The Washington Post, Cali tenía poderosos vínculos con mafiosos en Italia, vía conexiones familiares, había logrado unificar a su familia delictiva y ampliado su tráfico de opiáceos y heroína en Nueva York. Sus negocios ilícitos, se afirma, alcanzaban millones de dólares.

Con todo, Cali fue abatido a tiros en su propio vecindario luego de que, al parecer, mantuvo una conversación o un altercado con otra sujeto. La televisora CBS reportó que Cali se encontraba fuera de su casa en Staten Island, Nueva York, cuando interactúo con un sujeto el pasado miércoles en la noche. El individuo, no identificado, sacó súbitamente un arma y comenzó a abrir fuego. Cali cayó abatido de seis tiros mientras su esposa e hijos estaban dentro de su vivienda.

Así, las grandes interrogantes son quién mató u ordenó matar a Cali y por qué. Una cuestión punzante tanto porque no se había dado el asesinato de un jefe mafioso de esa talla desde el de Castellano hace en 34 años como porque esto podría revelar y catalizar una violenta lucha de poder en el crimen organizado en Nueva York.

La mafia italiana neoyorquina está dividida en las llamadas ‘cinco familias’, clanes delictivos que controlan cada uno una porción de los negocios ilícitos en Nueva York desde la década de 1930. Se trata, de acuerdo a los recuentos de medios, de las familias Bonanno, Colombo, Gambino, Genovese y Lucchese.

Las cinco familias, se afirma, se reparten para su actividad delictiva el área de Nueva York desde la década de 1930 y tendrían una suerte de consejo de mando, llamada La Comisión, que resuelve disputas y reparte territorios, aunque no es claro si tal grupo aún se reúne. Sea como sea, las actividades delictivas de la mafia italiana, que han sido fuertemente combatidas por las autoridades, incluyen tráfico de drogas, extorsión, juego ilegal, robo y homicidio y aunque su eje se ha situado históricamente en Nueva York han tenido ramificaciones en otros estados.

Así, reportes señalan que la familia Bonanno opera principalmente en partes de Brooklyn, Queens, Staten Island y Long Island, con influencia en Manhattan, el Bronx e incluso en California, Florida y Nueva Jersey. Los Colombo en Brooklyn, Queens y Long Island con nexos en El Bronx, Florida y Nueva Yersey. Los Gambino en Brooklyn, Queens, Manhattan, Staten Island y Long Island con influencia en el Bronx y, fuera de Nueva York, en Los Ángeles (California), Connecticut, Florida, Michigan y Nueva Jersey. Los Genovese en Manhattan, El Bronx, Brooklyn y Nueva Jersey y con conexiones en Queens, Staten Island, Long Island, Connecticut, Florida y Massachusetts. Y los Lucchese en El Bronx, Manhattan, Brooklyn y Nueva Jersey con ligas en Queens, Long Island, Staten Island y Florida.

La camioneta Cadillac de Francesco Cali es revisada por las autoridades. (AP)

¿Sugiere el asesinato de Cali, cabeza de los Gambino, que existe una guerra entre las familias o, en realidad, se trata de una lucha interna dentro de su propio clan?

Dado que aún se desconoce la autoría y el móvil de ese homicidio no hay una respuesta a las anteriores preguntas. Las autoridades, con todo, investigan. De acuerdo a Dermot Shea, jefe de detectives de la Policía de Nueva York, citado por la televisora NBC, al parecer el incidente que acabó en la muerte de Cali comenzó cuando un auto chocó contra la camioneta Cadillac del capo, estacionada frente a su casa.

Es posible que ello haya sido un “plan”, de acuerdo a Shea, que culminó con un sujeto acribillando a Cali, pero aún sería prematuro afirmar que todo ello fue ordenado por otro mafioso. Según el periódico New York Post, el choque contra el auto de Cali habría sido una treta para atraerlo y acribillarlo.

La posibilidad de que se haya tratado de un ataque desde dentro de los Gambino  o desde otra familia mafiosa se ha planteado, pero aún sería muy pronto para dilucidarlo.

Según expertos citados por la BBC, el asesinato de Cali muestra que él “estaba muy activo” y habría entrado en conflicto con alguien, pero consideran poco probable que el asunto haya sido ordenado por un grupo externo a los Gambino o por otra de las familias mafiosas. Pero tampoco es claro, hasta el momento, que se trate de una guerra interna entre los Gambino. En todo caso, los expertos consideran que podría desatarse nueva violencia, sea en represalia o para ocupar el hueco dejado por el jefe abatido. El pasado de Cali, es decir sus antecedentes mafiosos, es una de las grandes líneas de investigación en el caso de su asesinato, de acuerdo a las autoridades  neoyorquinas.

Cualquier semejanza con ‘El Padrino’ o ‘Los Soprano’, dirían algunos, quizá es mera coincidencia.