El reto de acabar con la escasez de microchips

·1 min de lectura

No es un secreto que Europa está sufriendo una enorme escasez de microchips. Algo que está teniendo graves consecuencias en muchos sectores, como por ejemplo las fábricas de automóviles que han tenido que ralentizar el ritmo de trabajo. El problema es que la mayoría de microchips se producen en Asia.

"Existe una gran escasez en todo el mundo en términos de disponibilidad de chips. Eso es el resultado de, por un lado, la crisis de la covid por la que la cadena de suministro se ha visto perturbada, y por otro lado, el aumento de las tensiones geopolíticas. Y como resultado, todos los continentes están tratando de tener el mayor acceso posible a los chips", explica el director general del IMEC, Luc van den Hove.

En Bélgica, se encuentra el IMEC, uno de los mayores centros de investigación de I + D para semiconductores del mundo. Su director general explica su importancia para nuestra vida diaria. "Podemos encontrar chips en todas partes: en mi ordenador, en mi portátil, en mi tableta, en mi teléfono, pero también en el sistema de proyección de video que hay allí, la televisión e incluso en las luces tenemos chips. Por lo que están en todas partes".

Al menos 5000 personas de 97 países están trabajando en esta organización sin ánimo de lucro para desarrollar la última generación de chips avanzados. Se consideran a sí mismos como la Suiza neutral de la tecnología de chips, ya que trabajan para muchas empresas diferentes haciendo lo que ellos llaman trabajo precompetitivo.Y dicen que Europa es perfectamente competitiva en términos de conocimiento."Para fabricar esos chips necesitas varios componentes de las cadenas de suministro. Necesitas las máquinas donde puedes fabricar los chips, debes saber cómo fabricar los chips y luego tener la capacidad de fabricación. Europa es líder en máquinas, en cómo hacer los chips, pero una gran parte de la fabricación se está realizando en grandes megafabricas que tienen su sede en el sur de Asia", asegura van den Hove.

La UE necesita ser más estratégicamente independiente. Por ello ya está trabajando en la Ley de Chips Europea para impulsar la capacidad industrial del continente. Bruselas quiere que en 2030 la UE tenga una cuota del 20% en el mercado mundial de microchips.Pero para ello, el sector público y privado deberán cooperar.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente