La resurrección del Cavaliere: cómo Berlusconi busca convertirse en un pilar del gobierno de Giorgia Meloni

De izquierda a derecha: el líder de la Lega, Matteo Salvini, el líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, y la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en el escenario el 22 de septiembre de 2022
De izquierda a derecha: el líder de la Lega, Matteo Salvini, el líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, y la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en el escenario el 22 de septiembre de 2022 - Créditos: @ALBERTO PIZZOLI

ROMA.- Sobriedad, seriedad, responsabilidad. Son las consignas que la futura primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, impartió a los miembros de su partido posfascista, Hermanos de Italia, para este momento de transición, que la encuentra bajo el foco de atención de todo el mundo.

“Limiten la vida mundana”, pidió Meloni, que arrasó en las elecciones del domingo pasado y que, consciente que deberá enfrentar una situación más que delicada a nivel económico, un “otoño” más que caliente debido a los precios de las facturas energéticas, no quiso hacer grandes festejos. “No es el momento de festejar, sino de la responsabilidad”, hizo saber Meloni, primera mujer que llegará al timón del país y que ya se encuentra trabajando para armar el equipo con el que liderará el primer gobierno de derecha soberanista de Italia.

La líder del partido ultraderechista italiano "Fratelli d'Italia" (Hermanos de Italia), Giorgia Meloni, muestra un signo de victoria mientras reconoce al público después de pronunciar un discurso en la sede de campaña de su partido durante la noche del 26 de septiembre de 2022 en Roma, después de que el país votara en las elecciones legislativas
La líder del partido ultraderechista italiano "Fratelli d'Italia" (Hermanos de Italia), Giorgia Meloni, muestra un signo de victoria mientras reconoce al público después de pronunciar un discurso en la sede de campaña de su partido durante la noche del 26 de septiembre de 2022 en Roma, después de que el país votara en las elecciones legislativas - Créditos: @ANDREAS SOLARO

No se trata de una tarea fácil. Mientras el mundo la observa, alarmado por un posible giro de Italia hacia posturas soberanistas que podrían debilitar a la Unión Europea mientras sigue la guerra en Ucrania que lo trastocó todo, el primer obstáculo lo representa nada menos que uno de sus socios, Matteo Salvini. Aunque resultó uno de los grandes derrotados de las elecciones anticipadas porque la Liga tuvo un pésimo resultado -tanto es así que su liderazgo está siendo cuestionado por varios compañeros- Salvini va a pretender tener un rol importante, varios ministerios y no menores.

A diferencia de Hermanos de Italia, que con el 26% pasó a ser el partido más votado del país, la Liga obtuvo un magro 8,9%. El partido xenófobo de Salvini perdió 7 millones de consensos desde el pico de las elecciones europeas de 2019, que le arrebató justamente Hermanos de Italia, que logró conquistar sus antes intocables feudos del norte del país.

Pero el “capitán”, de 49 años, sabe que sus parlamentarios serán determinantes a la hora de formar gobierno, al igual que lo sabe el expremier Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia y socio de la misma coalición ganadora.

Liderada por Meloni, tal como preveían los sondeos, esta alianza de derecha soberanista logró una amplia mayoría en las dos cámaras del Parlamento, con 237 diputados de un total de 400 y 112 senadores de un total de 200. Y dado que justamente Meloni no solo superó sino que duplicó y obtuvo aun más votos que sus dos carismáticos socios masculinos, hizo saber que no se prestará a “jueguitos”. Y que “Matteo no tendrá ministerios clave”.

Aunque el día después de su arrollador triunfo hizo una pausa y fue al gimnasio –su personal trainer posteó una foto en su instagram de ese deshaogo- y buscó en el colegio a Ginevra, su hija de 6 años que le hizo un dibujo muy tierno que posteó en redes sociales (“Querida ‘mamma’, estoy muy feliz de que hayas ganado, te quiero mucho”)-, Meloni siguió totalmente concentrada en su nuevo rol de premier “in pectore”.

Prefirió ausentarse de una conferencia de prensa en la que la esperaban periodistas de todo el mundo, en la que finalmente aparecieron sus dos asesores más importantes, justamente por pruduencia. Así como habló poco durante la campaña electoral para no cometer errores y perder esa ola de consensos que le otorgaban los sondeos -debido a que siempre estuvo en la oposición en los últimos cinco años-, tampoco ahora Giorgia, bajo la lupa de todo el mundo, que está a la espera de ver sus movidas de política económica e internacional, quiere equivocarse. Sabe que es la futura premier y que podría asumir en un mes, de ser rápidas las consultaciones que podrían comenzar el 17 de octubre y que tendrán al presidente Sergio Mattarella como protagonista.

Ya concentrada en esto y consciente de los enormes desafíos que tiene por delante -entre ellos, una ley de presupuesto-, Meloni hizo trascender que jamás le dará a Salvini la cartera del Interior, que el líder de la Liga siempre reclamó durante la campaña. Se trata de un cargo que ya tuvo en 2018, cuando le cerró los puertos de Italia a los barcos que salvaban a miles de inmigrantes desesperados en el Mediterráneo. Como está siendo procesado justamente por eso –por el bloqueo de la nave de la ONG española Open Arms-, es probable que Mattarella, que deberá supervisar su lista de ministros, ponga objeciones. Y será ésa la excusa perfecta para que Salvini se consuele con una cartera menos importante, como podría ser la de Agricultura o de Desarrollo Económico.

Berlusconi, fortalecido

Lo cierto es que Meloni deberá también lidiar y satisfacer al otro socio de coalición, el expremier Silvio Berlusconi. Aunque algunos sondeos lo daban por “muerto” e indicaban que el magnate –condenado por fraude fiscal- cosecharía apenas un 5%, el Cavaliere, que en dos días cumplirá 86 años, finalmente tuvo un resultado muy superior, que lo catapultó entre los “ganadores”, a diferencia de Salvini. Forza Italia obtuvo un inesperado 8,3%, algo que también convirtió a este partido de derecha moderada en una fuerza determinante para la supervivencia de la alianza.

Forza Italia pretende cuatro ministerios, entre los cuales la cartera de Exterior, que podría quedar en manos del número dos de Berlusconi, Antonio Tajani, expresidente del Parlamento europeo, que justamente tuvo hoy una primera reunión con Meloni.

Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia, flanqueado por su pareja, Marta Fascina, tras depositar su voto en un colegio electoral en Milán, Italia, el 25 de septiembre de 2022, en Milán, Italia
Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia, flanqueado por su pareja, Marta Fascina, tras depositar su voto en un colegio electoral en Milán, Italia, el 25 de septiembre de 2022, en Milán, Italia

Berlusconi, “el inmortal” e inoxidable, que espera presidir la primera sesión del nuevo Senado –todo un logro-, ya visiblemente mayor y con toneladas de maquillaje en el rostro, no pretende encargos. Aspira a ser una suerte de “director de cine” y se presenta ahora como el gran garante del europeísmo.

Fortalecido pese a una salud precaria, en un videomensaje en el que felicitó a Meloni, Berlusconi destacó que “Forza Italia es determinante para una centroderecha de gobierno, tanto desde el punto de vista numérico como desde el punto de vista político”. “Y esto nos compromete, como miembros italianos del Partido Popular Europeo, a garantizar el perfil internacional, el perfil europeísta y el perfil atlántico del próximo gobierno”, aseguró. Todo esto, más allá de su vieja amistad con Vladimir Putin (quien fue varias veces huésped de su mansión de Cerdeña, Villa Certosa) y del gaffe que hizo la semana pasada, al final de la campaña, cuando dijo en un programa de TV que “Putin sólo había querido enviar buena gente a Kiev”, frase que luego desdijo.