Resurge la discusión sobre la pena de muerte tras polémica ejecución a un convicto en Oklahoma

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El Estado reanudó los castigos letales con fármacos luego de siete años de suspensiones que fueron provocadas por malas realizaciones, incluyendo la incorrecta implementación de una inyección. Adecuados al protocolo, este último jueves volvieron a aplicar la pena de muerte, pero nuevamente quedó en el foco de la polémica luego de que el reo convulsionara y vomitara antes de morir.

El 28 de octubre, el estado sureño de Oklahoma sumó un nuevo caso de pena de muerte luego de ejecutar al preso afroamericano John Grant, de 60 años, condenado por 130 años tras asesinar en 1998 a Gay Carter, una trabajadora de una cárcel donde cumplía otras penas por robo a mano armada.

Luego de casi siete años sin realizar estas acciones por mala praxis, críticas públicas y hacer agonizar a los convictos, el estado, uno de los que más ejecuciones registra en Estados Unidos, retomó las prácticas, pero volvió a reavivar la controversia ya que el condenado padeció dos docenas de convulsiones y vomitó en el proceso que lo llevó a su muerte.

Según informó el Departamento Correccional de Oklahoma, Grant murió pasadas las 16 horas luego de recibir el cóctel letal de fármacos en la Penitenciaría Estatal. Testigos aseguran que, pese a haberse apegado al protocolo establecido, el sexagenario no respondió como esperaban después de que se le administrara midazolam, el primero de los tres medicamentos, que es un sedante.

“La primera droga, midazolam, exhaló profundamente. Comenzó a convulsionar con todo el cuerpo unas dos docenas de veces”, manifestó el reportero Sean Murphy. Además, detalló que el vómito le cubrió la cara hasta que uno de los funcionarios de la cárcel lo limpió.

Uno de los abogados del reo, Dale Baich, cuestionó la ejecución y la tildó de “problemática”.

"No debería haber más ejecuciones en Oklahoma hasta que vayamos a juicio en febrero para abordar el problemático protocolo de inyección letal del estado", aseveró.

Grant era parte de una denuncia, que tendrá su audiencia en febrero, que criticaba al procedimiento de las tres drogas por inhumano y argumentaba que era similar a la anterior técnica imperfecta, pero el estado rechazó el pedido de postergación de su sentencia de muerte.

Oklahoma tiene otras siete ejecuciones en lista a pesar de los súplicas por suspender los procedimientos

Esta ejecución había sido suspendida, pero la Corte Suprema de Estados Unidos intervino en las últimas horas para anular esa decisión. También dio marcha atrás con la correspondiente de Julius Jones, un convicto cuya ejecución está programada para el 18 de noviembre.

La de Grant fue la primera ejecución de las siete que realizará el estado desde este octubre hasta marzo del próximo año, pese a los pedidos de suspensiones y recursos legales que elevan los abogados de los presos.

Desde 2015, Oklahoma había paralizado estas metodologías luego de fallar gravemente en los procedimientos, a tal punto de equivocar el fármaco que debían suministrarle en el caso de Clayton Lockett, un reo que quedó agonizando por 45 minutos y que se hizo visible en todo el mundo.

Desde que el Tribunal Supremo habilitó la restitución de los castigos letales en 1976, 113 de los 1.538 condenados fueron ejecutados en Oklahoma. Grant es el noveno este año en todo el territorio estadounidense.

Con Reuters y EFE

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