Los restos mortales de Isabel II descansan en el palacio de Windsor

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Bajo la atenta mirada del mundo entero, los restos mortales de Isabel II llegan a su última parada: el castillo de Windsor. Al igual que en las calles de Londres, miles de ciudadanos han acudido a las afueras del castillo para despedirse de Isabel II.

Al son del lamento del cortejo fúnebre, miles de miembros de distintas Fuerzas Armadas británicas acompañan y custodian el ataúd de la monarca.

Tras una ceremonia religiosa en la que 800 invitados acompañaron a los familiares, entre ellos los principales miembros de las casas reales europeas, el féretro de la monarca ha sido bajado a la bóveda real de la capilla de San Jorge junto a su marido, el Duque de Edimburgo.

Este es último de los actos multitudinarios que han tenido lugar en estos diez días de luto nacional. Acto seguido, tiene lugar un servicio religioso pero de carácter privado, reservado para la familia real británica, para dar su el último adiós a Isabel II, fallecida en el castillo de Balmoral (Escocia) el día 8 a los 96 años.

Los 2 000 asistentes esperaron en un respetuoso silencio la llegada del féretro de Isabel II, escoltado por sus 4 hijos y sus 8 nietos.

Este ha sido un acto que decenas de millones de personas han seguido por televisión, lo que muchos han bautizado ya como el funeral del siglo.

Grandes autoridades británicas estuvieron presentes en la ceremonia, entre ellas la primera ministra británica, Liz Truss, quien leyó un pasaje del evangelio. También estuvieron los primeros ministros vivos que Isabel II conoció durante sus 70 años de reinado, sin duda, uno que perdurará en la memoria de sus súbditos.