Reos en cárceles de EEUU organizan una huelga nacional para denunciar malas condiciones y “esclavitud” laboral

Lo que podría ser una ola de huelgas y protestas en prisiones de Norteamérica ha comenzado a ser conocida por la opinión pública en días recientes, y podría tener una amplitud geográfica un tanto inusitada por sus proporciones.

De acuerdo al periódico The Guardian, activistas que trabajan por una reforma del sistema penitenciario en Estados Unidos han reportado que al menos en los estados de California, Washington y Florida se han dado casos de huelgas o protestas de reos y también se habría dado un evento similar en una cárcel en Nueva Escocia, Canadá. Reportes no confirmados añaden casos adicionales en prisiones en Georgia y Carolina del Norte y del Sur.

Un reo en la prisión de San Quentin, California. Reclusos en varios estados han empezado una huelga para exigir mejores condiciones de reclusión. (The Guardian / Archivo Yahoo)
Un reo en la prisión de San Quentin, California. Reclusos en varios estados han empezado una huelga para exigir mejores condiciones de reclusión. (The Guardian / Archivo Yahoo)

Y de acuerdo a Vox, las protestas dentro de centros penitenciarios habrían sido ideadas para realizarse en al menos 17 estados entre el 21 de agosto y el 9 de septiembre, en algunos casos con huelgas de tipo laboral (los reos se niegan a realizar los trabajos que les son asignados) y en otros con huelga de hambre.

El objetivo de la huelga, se indica, es llamar la atención de la opinión pública sobre las malas condiciones en las que los presos se encuentran recluidos y la explotación laboral a la que, afirman, son sometidos en condiciones de paga ínfima y a veces de trabajo forzado.

The Guardian relata que uno de los primeros reportes comprobados de esas huelgas –que muchas veces no son conocidas dada la inherente reserva y secrecía sobre lo que sucede dentro de las prisiones– es la del preso Heriberto García en la prisión estatal de Folsom, en California. Él se encontraría en huelga de hambre y logró hacer llegar al exterior un video en el que se le escucha negándose a comer. El video fue luego publicado en Twitter.

Además, en una cárcel en Tacoma, Washington, 200 reos realizaron una protesta y, al parecer, se negaron a trabajar e incluso, según DemocracyNow, hicieron una huelga de hambre el pasado martes.

Todo fue organizado, indicó la organización The Marshall Project, por reos que utilizaron teléfonos celulares obtenidos de contrabando y apoyo de activistas que los ayudaron desde afuera. Y aunque el plan inicial era que la huelga se diera en 2019, decidieron adelantarla luego de que siete presos murieron recientemente en un motín en la cárcel Lee en Carolina del Sur. Las muertes de reos en custodia, tanto en crisis como la anterior o en otras circunstancias, también es una de las denuncias y quejas que los reos que participan en las protestas desean exponer.

Ciertamente, la paga que reciben los reos por su trabajo es ínfima, en ocasiones entre 23 centavos y 1.15 dólares la hora, cuando el salario mínimo federal en Estados Unidos es 7.25 dólares la hora y en varios estados esa cifra supera los 10 dólares la horas. Y de acuerdo a Vox, cerca de 17,000 presos en Estados Unidos trabajan en fábricas, granjas y hasta centros de llamadas telefónicas que ha establecido el gobierno pero que tienen entre sus clientes a compañías privadas. Por ello, el negocio de la mano de obra muy barata con fines de lucro ha sido consideradp por sus críticos como una forma de “esclavitud moderna”.

Los prisioneros que han organizado y participan en las huelgas y protestas han hecho llegar sus demandas en un comunicado publicado vía Twitter:

En ese mensaje exigen mejoras inmediatas en las condiciones de las prisiones que reconozcan la dignidad humana de los reos, el fin de la citada “esclavitud” y que a los reos que trabajen se les paguen los salarios vigentes en el respectivo estado, la apertura de vías para que los reclusos expresen sus quejas sobre violaciones a sus derechos, que se elimine la condición de prisión de por vida y que todos los presos tengan opción de rehabilitarse y salir bajo palabra, que se erradique el rigor extremo en la persecución y la sentencias contra personas de color, que se restaure el derecho al voto de reclusos y expresidiarios y en general que se mejoren las condiciones de vida y las posibilidades de educación y rehabilitación en las prisiones.

Con todo, no hay mucha información sobre el alcance de este movimiento, ni sobre cuántos reos y cuántas prisiones se han visto involucradas en ellos. Y aunque demandas básicas como condiciones dignas y vías para expresar quejas contra violaciones a derechos son pertinentes, al igual que una reforma penal que evite el desmesurado impacto persecutorio que sufren las comunidades minoritarias (como son la afroamericana o la hispana), otras demandas podrían tener menor eco pues, por ejemplo, la ley vigente permite el pago de salarios muy bajos a los reclusos o la supresión del derecho al voto de los reos.

Sea como sea, es cierto que las malas condiciones carcelarias, la deshumanización que se da dentro de las prisiones y la inequidad racial del sistema penal en Estados Unidos son circunstancias que deben ser atendidas, y son demandas que ciertamente los reos han planteado pero que son compartidas por un amplio espectro de la sociedad y los estamentos políticos.

Conocer cuál será el alcance y los resultados finales de las presentes huelgas y protestas en cárceles de Estados Unidos resulta muy incierto, y es posible que los cambios, de haberlos, resulten lentos y limitados. El planteamiento de la huelga nacional de presos ha logrado, al menos, abrirse una ventana hacia la opinión pública por la que, aunque aún entrecerrada, han podido dar a conocer sus posiciones y peticiones.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente