Remolcan el 'narcosubmarino' hundido en Galicia con 3.000 kilos de cocaína

1 / 3
La Guardia Civil traslada los bártulos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (Geas) a la patrullera, en la ciudad pontevedresa de Vigo, este lunes, en el que comienzan las operaciones para reflotar el narcosubmarino localizado en la Ría de Aldán con unos 3.000 kilos de cocaína e interceptado ayer domingo por las fuerzas de seguridad. En la nave viajaban tres personas, dos de las cuales, fueron detenidas y están a la espera de pasar a disposición judicial, mientras que una tercera consiguió huir. EFE/Salvador Sas

Vigo, 25 nov (EFE).- Vigilancia Aduanera y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil han conseguido reflotar este lunes el 'narcosubmarino' con 3.000 kilos de cocaína hundido en la madrugada del domingo en la ría de Aldán y han podido comenzar a remolcarlo finalmente hasta el puerto de esta localidad pontevedresa, han informado fuentes de la Delegación del Gobierno en Galicia.

Fuentes de la investigación han indicado a Efe que se trata de la primera vez que un sumergible es detectado en Europa para introducir droga, y que este método ha sido empleado en ocasiones por organizaciones de narcotraficantes para llegar a Estados Unidos con cargamentos de cocaína.

La droga, probablemente cargada en Colombia, recorrió durante veinte días más de 7.000 kilómetros en línea recta con tres tripulantes a bordo del submarino, dos de los cuales, de nacionalidad ecuatoriana, se encuentran detenidos y bajo custodia de la Policía, que mañana los pondrá a disposición judicial en Cangas del Morrazo.

Las fuerzas de seguridad continúan buscando a un tercer narcotraficante, de nacionalidad española, el cual consiguió escapar a nado enfundado en un traje de neopreno, razón de la nutrida presencia policial durante todo el día en las inmediaciones de la playa en que quedó varado el sumergible.

Las pesquisas se centran ahora en determinar qué organización de narcos era la receptora de la droga aunque, según fuentes próximas al operativo, integrado por Policía Nacional, Guardia Civil y Agencia Tributaria, se trata de un grupo "muy fuerte" del que no descartan detener en los próximos días a alguno de sus miembros.

De momento, la Policía Nacional tiene en su punto de mira a tres organizaciones de narcotraficantes gallegos como posibles destinatarias de la droga, todas ellas "potentes", según fuentes próximas a la investigación, que además de conexiones con Colombia cuentan con capacidad económica para disponer de medios logísticos complejos como un submarino de unos 2,5 millones de euros.

Las fuentes consultadas han recordado que los agentes que trabajan en las unidades de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas llevan "mucho tiempo" siguiendo la pista al empleo de submarinos por parte de organizaciones de narcotraficantes.

Hay organizaciones de narcotraficantes colombianos, han insistido las mismas fuentes, que tienen capacidad para operar de este modo una o dos veces al año y algunos de ellos "trabajan" con clanes gallegos.

Aunque las primeras pesquisas cifran que la embarcación está cargada con 3.000 kilos de cocaína de gran pureza, las fuentes no descartan que la cantidad sea superior ya que hay fardos tanto en el interior del submarino como en el fondo del mar. Los tripulantes trataron de deshacerse de parte de la mercancía cuando fueron sorprendidos por las fuerzas de seguridad.

La reconstrucción de la travesía del submarino que hacen los investigadores sitúa el inicio de la navegación hace más de veinte días desde Colombia.

Fue después cuando las fuerzas de seguridad recibieron información de que una embarcación sospechosa navegaba por el Atlántico hacia las costas gallegas pasando por las de Portugal, si bien fuentes cercanas a la investigación han apuntado a Efe que el destino final estaba más cerca de las costas asturianas.

De hecho, estas mismas fuentes han indicado que los tres tripulantes llegaron a aguas asturianas pero por un problema en el submarino, dieron la vuelta y regresaron a la costa gallega.

El objetivo era trasladar la droga a otra embarcación, una operación que los tripulantes no llegaron a hacer y que, con toda probabilidad, fue la razón para que decidieran hundir el submarino y darse a la fuga.