Relojes para mostrar lo que a menudo “olvidamos” del Alzheimer

El médico se acerca al sillón dónde se encuentra descansando la anciana. Ella lo mira mientras llega y aunque le sonríe, no recuerda haber hablado antes con ese señor de bata blanca que ahora le devuelve la sonrisa. Después de saludarle, el doctor le ofrece una hoja en blanco y un lápiz: “Dibuje usted un reloj, grande y redondo, y sitúe las manecillas a las 11:10”

La anciana lo toma con calma, mira el papel y después de unos minutos deja unos trazos, desdibujados e inconexos. Ella vuelve a mirar al doctor mientras le entrega el dibujo.

Si ahora mismo nos preguntaran cuáles son las consecuencias del Alzheimer estoy convencido de que muchos de nosotros contestaríamos: la pérdida de memoria. Y sí, es cierto. Cuando hablamos de Alzhéimer irremediablemente pensamos en la terrible experiencia que debe ser perder tus recuerdos, las vivencias con tus amigos, la cara de tu familia, en resumen la tristeza de ver cómo toda tu vida se difumina poco a poco hasta desaparecer.

Algo tan sencillo como dibujar un reloj se ha convertido en uno de los test diagnósticos más rápidos y utilizados por los profesionales que tratan trastornos neurodegenerativos. Un simple dibujo muestra de manera clara que el Alzhéimer no solo trata de la pérdida de memoria sino de una muerte neuronal que afecta a todas nuestras capacidades cognitivas.

Los dibujos que ilustran este artículo son dibujos reales realizados por los pacientes del Hospital General de La Palma y pertenecen a una exposición que se está desarrollando estos días con el objetivo divulgativo de mostrar que el Alzhéimer no es solo una pérdida de memoria asociada a la edad.

Azuquahe Pérez, médico neurólogo en este Hospital y director de esta exposición, nos recuerda que “aunque el test del reloj no nos sirve para determinar el grado de deterioro neuronal del paciente, sí son unos instrumentos muy visuales, nos muestran cómo se van produciendo deterioros cognitivos y con el paso del tiempo se observa que sus dibujos se van deformando hasta finalizar en muchos casos en una página en blanco, porque el paciente no ha podido dibujar nada…”

La enfermedad de Alzhéimer es el tipo de demencia con más prevalencia de todas y además, hoy por hoy, es incurable y terminal. Sus causas tampoco se han determinado con total certeza y aunque la hipótesis más asentada señala a una acumulación de proteínas beta-amiloide en el cerebro del paciente, aún no tenemos un tratamiento efectivo.

“Por supuesto se habla mucho de memoria porque es el rasgo más característico pero frecuentemente se pasan por alto otros tipos de deterioro cognitivo que esta enfermedad también lleva asociados: afasias (problemas de lenguaje), apraxias (se pierden movimientos aprendidos que has realizado toda tu vida como lavarse los dientes o andar), alteración de las funciones ejecutivas, visuoespaciales, agnosias, cambios en la conducta y en el comportamiento” explica el neurólogo, “existe un enorme abanico de capacidades básicas que también desaparecen y que, no solo afectan al paciente sino también a sus familiares, amigos y cuidadores”.

No, la imagen no ha salido en blanco por error, con este dibujo termina la exposición.

Referencias científicas y más información:

La exposición “Los relojes tienen un horario que cumplir” puede visitarse en La Casa de la Cultura de La Palma y está previsto que en el futuro también se traslade a otras ciudades españolas.