El relato desgarrador de una abuela que ha perdido a su nieto de 8 años después de llevarlo cinco veces a urgencias

Un niño de 8 años ha fallecido en el municipio de Petrer, en Alicante, después de que su abuela, Marta Gonzálvez, lo trasladara hasta cinco veces a urgencias en tan solo cuatro días y los especialistas lo mandaran para casa al no detectar qué le sucedía.

Así lo ha explicado la propia abuela, que tenía la patria potestad del pequeño y ejercía de madre, en un vídeo desgarrador de seis minutos y medio que ha compartido en las redes sociales y que ha generado una fuerte repercusión.

“Soy una madre que ayer enterró a su hijo de ocho años, a mi vida. Y solo digo una cosa: A mi hijo lo tuve enfermo desde el día 24, que me escuche bien el mundo entero y os pido por Dios que lo compartáis y que lo de mi hijo no quede en agua de borrajas”, dice desolada Marta Gonzálvez al principio de la grabación.

A lo largo del relato, la abuela explica que llevó al pequeño al servicio de urgencias de un ambulatorio cercano y al del hospital de Elda por unos fuertes dolores abdominales. El único tratamiento que recibió fueron varias dosis de suero para cortarle los vómitos. Un procedimiento que se repitió hasta en cinco ocasiones.

A pesar de ello, el menor empeoraba progresivamente y los dolores abdomen iban a más: “El martes por la noche mi hijo empezó con un dolor enorme de estómago, ya no podía más mi criatura, y lo bajé a urgencias otra vez y…no sé, no sé… porque me dijeron que no valía la pena subirlo al hospital otra vez por todo lo que había allí”.

La mujer continúa con su relato frente a la cámara para explicar el desenlace: “No sé qué le pincharon a mi hijo porque no me dieron… y ahora me niegan los informes… y mi hijo a las cinco de la mañana se puso muy malito después del pinchazo y a las siete de la mañana falleció, con ocho años. Todo lo tapan con el puto coronavirus y están dejando morir a la gente”.

“Solo pido que no permitáis que a ningún niño más le pase esto. A ningún niño más. A mí me han quitado la vida. Ni una puñetera analítica de sangre le hicieron a mi criatura, ni una sola. Ni una ecografía”, añade la mujer rota por el dolor.

“Juro por la memoria de mi hijo que la vida que me quede la voy dedicar a que a la gente que le ha hecho esto a mi hijo lo pague porque tenía ocho años, ocho años, ocho años”, concluye Marta Gonzálvez entre lágrimas.

Las autoridades sanitarias han lamentado profundamente el fallecimiento y se ha puesto a disposición de la familia para colaborar en el esclarecimiento de los hechos. También lo ha hecho la Dirección Médica del Hospital General Universitario de Elda. Mientras, la justicia ha abierto una investigación sobre la muerte del pequeño, según apunta el diario ABC.