Inglaterra retoma la actividad con temor a aglomeraciones en el transporte

Londres, 14 may (EFE).- El temor a las aglomeraciones en el transporte público y la confusión por las alternativas al metro y el autobús en grandes ciudades como Londres han marcado el inicio del regreso a la actividad en Inglaterra de los trabajadores que no pueden desarrollar su labor desde casa.

Los desplazamientos a primera hora de la mañana en el suburbano de Londres fueron hoy un 10 % más respecto al jueves anterior, lo que ha elevado las críticas por la imposibilidad de mantener la distancia social de dos metros entre personas que recomienda el Gobierno.

El ministro de Transporte, Grant Shapps, ha insistido en una rueda de prensa en que es un "deber ciudadano" evitar utilizar los medios colectivos y optar en cambio por el coche, la bicicleta o el desplazamiento a pie.

Shapps ha admitido que incluso con la red pública funcionando a pleno rendimiento tan solo uno de cada diez pasajeros que necesitarían utilizar el metro y los autobuses puede tener espacio suficiente para dejar la distancia de seguridad con el resto de viajeros.

Recalcó asimismo que el Gobierno ya ha previsto una partida de 2.000 millones de libras (2.260 millones de euros) dedicada a ampliar los espacios para bicicletas y viandantes en todo el país.

El secretario general del sindicato RMT, Mick Cash, acusó al Gobierno de seguir "un plan contradictorio y potencialmente letal" sobre la vuelta al trabajo.

"Si salimos de casa, debemos mantener la distancia social de dos metros en todo momento. Pero, al mismo tiempo, el Gobierno no está moviendo un dedo para evitar que haya pasajeros apiñados en espacios cerrados como autobuses, trenes y metros", declaró.

CONTINÚAN LOS CONTAGIOS

El ministerio británico de Sanidad comunicó hoy 428 nuevos muertos por COVID-19, hasta un total de 33.614 víctimas mortales desde comenzó la pandemia, y 3.446 nuevos casos diagnosticados en las últimas 24 horas, después de haber realizado 126.064 test.

La cifra de fallecidos es inferior a las de los últimos dos días (494 el miércoles y 627 el martes), pero está lejos de los 210 que se registraron el lunes, un día de la semana en el que el número de víctimas mortales suele descender, tras el fin de semana.

Ante el avance sostenido de casos, Escocia, Gales e Irlanda del Norte se han desmarcado de los planes de desescalada del primer ministro británico, Boris Johnson, y continúan recomendando por ahora a la población que permanezca en sus casas.

BAJA PREVALENCIA EN INGLATERRA

El primer estudio de prevalencia del coronavirus en Inglaterra ha revelado que 148.000 personas se contagiaron en la región entre el 27 de abril y el 10 de mayo, lo que representa al 0,27 % de la población general.

Entre los trabajadores sanitarios y personal de servicios sociales el ratio de contagios se eleva hasta el 1,3 %.

Se trata de un análisis preliminar elaborado por la Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS, en inglés) a partir de test con hisopo sobre 10.705 personas. En paralelo, se ha iniciado otro estudio más amplio de serología en el que participarán en torno a 300.000 personas.

La ONS no ha encontrado diferencias en las proporciones de casos positivos en ninguna de las franjas de edad estudiadas (de 2 a 19 años; de 20 a 49; de 50 a 69 y más de 70 años), lo que ha alentado el temor a que la reapertura de algunos cursos de primaria a partir de junio provoque eventualmente nuevos focos de infección.

A LA ESPERA DE UNA VACUNA

El profesor de medicina de la Universidad de Oxford John Bell indicó hoy que las pruebas para una vacuna que desarrolla esa institución afrontan como un reto la baja prevalencia de la enfermedad en la población general.

Por ese motivo, los investigadores han comenzado a captar para su ensayo clínico a personal sanitario, que está más expuesto al virus y por lo tanto puede arrojar más rápido resultados sobre la eventual protección que ofrezca la vacuna.

"La enfermedad se está retrayendo y existe el riesgo de que no tengamos suficientes focos activos" para que las personas que han sido inoculadas estén expuestas al virus, afirmó en una entrevista con la BBC.

Bell rechazó la idea de infectar deliberadamente a personas sanas para acelerar los ensayos de la vacuna, dado que por el momento no existe tratamiento conocido para la enfermedad, por lo que se pondría en riesgo la vida de los voluntarios.

NUEVOS TEST DE ANTICUERPOS

Las autoridades sanitarias de Inglaterra han dado su visto bueno a un test serológico fabricado por la suiza Roche que consideran "extremadamente fiable" para determinar si una persona ha desarrollado anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

El Gobierno está negociando con la farmacéutica la adquisición de esos test, que requiere que se analice una muestra de sangre en un laboratorio y cuyo resultado puede obtenerse en 18 minutos.

Un portavoz de Downing Street, despacho oficial del primer ministro británico, Boris Johnson, subrayó que las personas que dan positivo por anticuperos han desarrollado cierta inmunidad contra el coronavirus, si bien no se ha determinado con certeza cuánto tiempo dura ni cuán sólida es esa protección.

Preguntado sobre la posibilidad de que se establezca un "pasaporte sanitario", ese portavoz afirmó que el Ejecutivo ha valorado esa opción, pero es necesario mejorar la comprensión sobre cómo responde el sistema inmunitario al virus antes de dar pasos en esa dirección.

Guillermo Ximenis

(c) Agencia EFE