Reino Unido reconoce que está en recesión y lanza plan que sube impuestos y baja gastos

El ministro de Finanzas británico, Jeremy Hunt, anunció este jueves 17 de noviembre una serie de aumentos de impuestos y un enfoque más austero del gasto público en un plan presupuestario de 55.000 millones de libras esterlinas. Repasamos algunos de los cambios.

Más impuestos y menos gastos son la esencia del muy esperado presupuesto de emergencia presentado por el Gobierno de Reino Unido con el que aspira a salir de una recesión en la que, reconoce, ya está inmerso.

El titular de la cartera de Finanzas, Jeremy Hunt, confirmó que la inflación se mantendrá por encima del 9% interanual para finales de año y que se prevé una caída del Producto Interno Bruto de 1,4% para 2023.

El plan de 55 mil millones de libras esterlinas incluye rebajar el umbral de la base gravable para el pago del impuesto máximo sobre la renta, así como un aumento de impuestos sobre las ganancias extraordinarias para las empresas minero-energéticas.

El líder del Partido Laborista, Keir Starmer, criticó el plan. "Gran Bretaña se está quedando atrás en el escenario mundial, mientras que los costos de las hipotecas, los alimentos y la energía suben y suben", aseguró.

Más ciudadanos pagarán un impuesto máximo

A la anterior primera ministra Liz Truss le costó su puesto el haber tratado de abolir por completo la tasa máxima del 45% que pagan los más ricos por concepto de impuesto sobre la renta.

Bajo el nuevo plan, aumenta la base gravable. Es decir, los británicos con mayores ingresos ahora pagarán esa tasa impositiva máxima sobre sus ingresos cuando éstos sean superiores a 125.140 libras el año, en lugar de las 150.000 libras anteriores.

El Gobierno, además, congelará hasta abril de 2028 el umbral de ingresos con el que las personas no pagan impuestos y eliminará la exención del pago de impuesto de vehículos para los autos eléctricos desde abril de 2025.

Los dividendos también están incluidos. Hunt afirmó que reducirá el valor mínimo con el que los accionistas de empresas comienzan a pagar impuestos por los dividendos que reciben.

Más impuestos a sectores beneficiados por la guerra

El impuesto británico sobre las ganancias de las empresas de petróleo y gas aumentará del 25% al ​​35% desde enero del próximo año hasta marzo de 2028. Hunt también anunció un nuevo impuesto temporal del 45% sobre los generadores de electricidad, diseñado para apuntar a las altas ganancias obtenidas por los generadores de energías limpias.

Entre otras medidas, el Gobierno de Rishi Sunak se comprometió a elevar el gasto público a un nivel más lento que la economía y a mantener hasta abril de 2028 los beneficios para los empleadores que pagan contribuciones al Seguro Nacional por sus trabajadores.

Con Reuters, AP y EFE