El reencuentro entre Francisco, Cayetano y Kiko Rivera: ¿paripé máximo o amor de hermanos?

Nuria Hernández
·9 min de lectura

“En el cielo hoy hay alguien que estoy seguro que está muy contento”. Con estas palabras Francisco Rivera anunciaba en sus stories de Instagram el reencuentro vivido este miércoles con su hermano Cayetano y con Kiko Rivera y reflejaba lo orgulloso que estaría su padre, Paquirri, de ver a sus tres hijos juntos de nuevo. Los tres se han reunido tras la polémica entrevista de Kiko en la que cargó duramente contra su madre Isabel Pantoja y han llevado a cabo un viaje muy significativo en el que dan a entender que están más unidos que nunca. ¿Pero es real este acercamiento o es solo un paripé para ‘dar un zasca’ más a la tonadillera?

El reencuentro de Fran, Cayetano y Kiko Rivera.
El reencuentro de Fran, Cayetano y Kiko Rivera.

Venimos de ver a nuestro tío José, que está muy malito y hemos pasado un rato buenísimo con él, la verdad es que ha merecido la pena”, añadía el mayor de los hermanos Rivera, a lo que Kiko contestaba con cara de pocos amigos y cierto tono de reproche: “Me han tenido de chófer, pero no pasa nada”. Fran, para quitar importancia a su comentario, tal vez poco apropiado en un momento tan emotivo, añadía: “El más pequeño es el que conduce” y terminaba con una frase poco comprensible y quizá innecesario para el momento tan bonito que supuestamente están viviendo: “Bueno... Feliz Navidad”, espetaba mientras Cayetano permanecía en el asiento trasero del coche, mascarilla incluida, y sin decir ni media palabra. Como detalle, y no sin importancia, algunos medios han asegurado que los Rivera se saltaron con este viaje el confinamiento perimetral (viven en Sevilla y fueron a Cádiz) que rige estos días entre los municipios andaluces.

Los tres hermanos subían además la misma fotografía a sus respectivos perfiles de la red social, eso sí, con tres comentarios diferentes. “Hermanos”, escribía Kiko junto a la instantánea. “Que tres patas pa’un banco”, comentaba en su foto Fran con su peculiar sentido del humor. Y nada de nada, algo habitual en el más discreto de la familia, era lo que escribía Cayetano junto a la imagen de los tres en el coche en este mini road trip familiar para visitar a su tío José Rivera, Riverita, en Barbate. La hija del hermano de Paquirri, Arancha, hablaba después en Sálvame y contaba que había sido un momento muy emotivo en el que se habían abrazado y habían hablado sobre todo de la figura del que fuera marido de Carmen Ordóñez. Además, Riverita habría regalado a Kiko un capote y una montura a Cayetano. Según ella, no se tocó el tema Pantoja y no quisieron más que vivir un bonito instante con su padre al que Kiko prácticamente ni conocía. Cabe recordar que esta ha sido la segunda vez en su vida que Kiko ha visto a su tío, ya que antes solo había coincidido con él en la boda de Cayetano.

Kiko Rivera viajó con sus hermanos a Barbate para hablar con su tío Riverita.
Kiko Rivera viajó con sus hermanos a Barbate para hablar con su tío Riverita.

¿Sabía Kiko que los objetos de Paquirri siempre estuvieron en Cantora?

Lo cierto es que Fran Rivera dejaba claro el pasado viernes que las declaraciones de Kiko en Cantora: la herencia envenenada le habían dejado con el corazón roto. El torero mostró entre lágrimas todo su apoyo a su hermano menor y le dijo que su padre estaría muy orgulloso de ver que por fin se había decidido a dejar las cosas con su madre claras. Bueno, cristalinas. Y es que la entrevista de Kiko en Telecinco sigue y seguirá dando mucho que hablar. Sobre todo por la parte que concierte a Fran y Cayetano, que durante años han luchado por tener los objetos que su padre les dejó en la herencia y que Isabel Pantoja siempre se negó a darles alegando que se las habían robado justo el día que tenía que entregárselos.

Kiko levantaba la liebre el viernes al contar que el pasado 2 de agosto abrió la puerta de la habitación de su padre en Cantora y se topó con todos esos objetos personales de Paquirri que supuestamente habían sido sustraídos de la finca que él mismo le dejó en su testamento. Eso le hizo estallar y darse cuenta, según sus propias palabras, del engaño en el que su madre le ha hecho estar durante toda su vida. “Me he pegado toda mi vida pensando que no me querían ni mi abuelo, ni mis tíos y que mis hermanos no querían verme… era lo que me contaban… Es muy triste. Es muy triste… porque no sé cómo se puede recuperar ese tiempo”, decía el Dj visiblemente emocionado.

Kiko Rivera subió esta imagen de su infancia tras el reencuentro con sus hermanos.
Kiko Rivera subió esta imagen de su infancia tras el reencuentro con sus hermanos.

¿Deuda moral o todo por la pasta?

Pero lo cierto es que son muchas las voces que después de su intervención han asegurado que Kiko conocía de la existencia de esos objetos desde hace años y que ahora lo está usando para tener ‘una excusa sentimental’ con la que no dar la imagen de que está haciendo todo lo que está haciendo únicamente por dinero. Y es que el dinero siempre ha estado presente en los Pantoja. Incluso Kiko ha llegado a afirmar que a su madre no le interesa nada, ni siquiera sus hijos, y que lo único que le importa es el dinero. Es más, en estos últimos días se ha dicho que Isabel está destrozada, incluso medicada para sobrellevar todo lo que su pequeño del alma ha lanzado sobre ella, pero también se ha comentado que estaría, justamente estos días, negociando un contrato millonario, sí, millonario, para dar por segunda vez las Campanadas en Telecinco. Dicen que las penas con pan son menos y parece que en el caso de la tonadillera este dicho popular es más cierto que con nadie.

Pero, ¿y Kiko Rivera? ¿Está haciendo todo esto para acercarse a los Rivera y porque siente una deuda moral con sus hermanos o es únicamente para ganar dinero (y mucho)? Algunos colaboradores ya han insinuado que Kiko está haciendo todo esto por la pasta, porque lleva casi un año sin trabajar por la crisis del coronavirus y porque es la única manera que tiene de conseguir liquidez. Además, aunque lleva varios días que ni siquiera contesta a los reporteros que aguardan a la puerta de su casa sevillana, el antes conocido como Paquirrín podría haber tenido varias ofertas con varios ceros por delante para sentarse de nuevo en un plató o dar una entrevista exclusiva a una revista contando todo lo que aún, supuestamente, no ha contado. ¿Contará el encuentro con sus hermanos? ¿O será Fran Rivera el que lo haga también en su revista de cabecera de una forma más pausada y menos polémica que su hermano pequeño?

Fran Rivera entró en directo para apoyar a Kiko en su entrevista más complicada.
Fran Rivera entró en directo para apoyar a Kiko en su entrevista más complicada.

¿Y este acercamiento repentino a sus dos hermanos mayores con los que hacía años que no tenían prácticamente ninguna relación? No crecieron juntos, nunca tuvieron contacto ni vivieron situaciones familiares como las navidades, y hasta Kiko contó el viernes que en la boda de su hermano Francisco se le acercó un chico a saludarle y al preguntarle quién era le dijo que era su hermano Cayetano. Es decir, que ni le reconoció porque prácticamente no había coincidido con él en años. Todo se torció con la muerte de Paquirri. O mejor dicho, con el reparto de la herencia (aquí vuelve a salir el tema del dinero). Lo que el torero dejó a sus hijos no convenció a todas las partes y abrió una grieta que ha seguido abierta desde hace más de treinta años entre Isabel Pantoja y los Rivera. Francisco y Cayetano han reclamado durante todo este tiempo los trajes y trastos de torear de su padre que se quedaron en Cantora tras su terrible cogida en Pozoblanco y que les corresponden a ellos como hijos mayores.

Pero la tonadillera siempre ha dicho que no se los puede entregar porque unos ladrones los robaron poco después de abrir el testamento del diestro. Algo que los Rivera nunca se han creído. Kiko siempre se posicionó al lado de su madre, tanto que no se habló con sus hermanos mayores durante años y años y llegó a afirmar en televisión que él no sabía nada de esos objetos. Su apoyo a Isabel ha sido, hasta hace una semana, rotundo. El pequeño del alma de la cantante siempre fue su ojito derecho y su madre le ha defendido en numerosas ocasiones. Pero parece que ahora Kiko no está dispuesto a no tener lo que le corresponde, que es Cantora, y ha decidido hacer públicas las diferentes gestiones que ha hecho en este tiempo su madre con las que estaría endeudado e hipotecado desde que tiene solo dos años (Isabel era usufructuaria de Cantora pero con 18 años hizo que Kiko firmara un documento por el que le cedía el 51 por ciento de la finca).

¿Qué pasaría si Kiko perdonase a su madre?

"Si ellos no supieron respetar tu voluntad, si todavía está en mi mano, te juro por Dios que yo lo haré", comentaba Kiko Rivera en Cantora: la herencia envenenada y añadía que no hay vuelta atrás y que jamás perdonará a su madre, ni siquiera si ella se sienta con él para explicarle todo lo que ha descubierto en estos últimos dos meses. ¿De verdad no la va a perdonar? Torres más altas han caído, como el perdón que le dio Isabel a Jorge Javier Vázquez en particular y a Mediaset en general y que la ha llevado a firmar un contrato de dos millones de euros con el grupo de comunicación. Si Isabel ha perdonado a un presentador que ni le va ni le viene, ¿no lo hará con su hijo? Y viceversa.

Si Kiko ha perdonado a personas de su entorno y de los medios de comunicación, ¿cómo no va a perdonar a la mujer que le dio la vida, o mejor dicho, la buena vida que ha llevado desde que nació? ¿Y qué pasará con los Rivera si esto sucede? ¿Volverá Kiko a enfrentarse a sus hermanos? Surgen muchas dudas en estos días y realmente parece que todo se está precipitando de manera inesperada. Incluso se ha llegado a decir que Fran y Cayetano se estarían planteando comprar Cantora junto a su hermano pequeño para dar la estocada final a Isabel Pantoja que obviamente debería abandonar la que ha sido su casa y su refugio desde hace cuarenta años.

Las espadas están en lo más alto ahora, pero todo podría cambiar si la cantante decide acercar posturas con su hijo para que pare este machaque mediático. Todo volvería al principio, a esa escasa o nula relación que Kiko ha mantenido con sus hermanos mayores desde que era un niño. Y es que hasta hoy, son contadas las ocasiones en las que han estado juntos, salvo en las bodas de los tres, y aunque Kiko aseguraba hace un año que con Cayetano hablaba más a menudo, nunca ha habido entre ellos, al menos hasta hoy, una relación de hermanos como tal. Queda por ver si este reencuentro familiar es solo un espejismo o el comienzo de una relación familiar que nunca ha existido.

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