La reapertura en Italia lleva ritmos diferentes

Agencia EFE
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Roma, 26 abr (EFE).- Italia inicia hoy su reapertura gradual con el regreso de actividades como la hostelería, el cine y el teatro, aunque tras largos meses de restricciones y cierres no todos estos sectores pueden afrontar su vuelta de la misma manera.

Mientras que bares y restaurantes reciben la desescalada con los brazos abiertos porque el nuevo decreto les permite servir también cenas hasta el toque de queda, que comienza a las 22.00 hora local (20.00 GMT), el mundo de la cultura la vive con más dificultades después de más de un año prácticamente inactivo.

Teatros y cines echaron el cierre con la llegada de la pandemia a Italia en marzo de 2020 y solo pudieron volver entre el 15 de junio y el 25 de octubre, mientras que la hostelería ha mantenido la opción de servicio a domicilio y ha podido abrir hasta las 18.00 horas (16.00 GMT) en las regiones "amarillas", con las menores restricciones.

SOLO TERRAZAS, PERO TAMBIÉN CENAS

La cafetería Portofino, a pocos pasos del Vaticano, comienza a servir desayunos a las 6.30 horas, y hoy, por primera vez desde octubre, no bajará la persiana hasta el toque de queda, dice a Efe su propietario, Franco Cirulli.

Tras el confinamiento de hace un año, la restauración siempre ha podido mantener su servicio para llevar, incluso cuando las restricciones han sido más duras. Ahora, bares y restaurantes preparan sus mesas solo en las terrazas al aire libre, como decretó la semana pasada el Gobierno italiano.

"Claramente penaliza a quien no tiene espacio fuera. Nosotros no tenemos una gran terraza, pero somos afortunados", comenta Cirulli, que espera que a partir de junio los clientes puedan consumir también dentro de los locales.

Tiene la "esperanza" de que esta sea la apertura definitiva de la hostelería, porque si no es así "muchos cerrarán para siempre". "Estamos en el límite", asegura.

LOS CINES, POCO A POCO

Algo más complicado es el regreso para los cines: solo alrededor del 10 % de las salas italianas, unas 120 de 1.200, reabren a partir de esta semana.

Este jueves lo harán los cuatro establecimientos del grupo de multisalas Cinema di Roma, cuyo propietario, Pierluca Sforza, celebra esta "señal importantísima" tras tantos meses sin actividad "por la salud, que era la prioridad".

Gino Zagari, director del cine romano Caravaggio, cerrado desde el 25 de octubre, cree que los cines más pequeños tienen ventaja, pues "el producto disponible ahora es italiano, europeo y de autor".

Su cine vuelve el jueves con la triunfadora de los Óscar "Nomadland", pero su bar seguirá cerrado por las restricciones. Además, de sus 160 butacas solo se llenarán 60 para cumplir con la ocupación máxima del 50 %, con no más de 500 asistentes.

Este antiguo cine parroquial situado en el sótano de la iglesia es, para su director, algo parecido a un templo: "Nosotros hemos estado cerrados, pero la iglesia seguía abierta todo el tiempo. Ha sido muy triste verla llena de personas sentadas, mientras el cine ha estado cerrado siendo lo mismo", compara.

LA DURA REAPERTURA DE LOS TEATROS

Mientras los grandes teatros como la Ópera de Roma ya han programado sus primeros espectáculos, los pequeños, como el Altrove Teatro Studio de Roma, retrasan su retorno y se sienten "abandonados", como explica a Efe su directora artística, Ottavia Bianchi.

"Quien gestiona la cultura" en Italia "no tiene ningún conocimiento de cómo se hace este oficio", asegura Bianchi, cuyo teatro bajó la persiana el 3 de marzo del año pasado y desde entonces sólo ha podido abrir un día, el 24 de octubre, debido a nuevas restricciones.

El Altrove no pudo programar hasta octubre porque "en tiempos normales, para preparar una temporada desde cero se necesitan cuatro o cinco meses" y sin embargo ahora sólo han dispuesto de un par de semanas desde que se anunció la reapertura.

Otra sala romana, el Teatro Prati, lleva todavía más tiempo cerrado (desde el 28 de febrero de 2020) y los actores tampoco volverán a su escenario este lunes. Es más, su director artístico, Fabio Gravina, no tiene previsto volver a programar hasta enero de 2022.

Gravina cree que es "poco sensato reabrir" y su teatro no retomará la actividad hasta que la pandemia "sea erradicada": "Uno va al teatro para no pensar en lo que sucede fuera, va para sumergirse en la historia", argumenta.

Toni Conde y Mercedes Ortuño

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