"Era realmente inhumano", recuerda una médica ucraniana secuestrada en Rusia

Yulia Paievska, conocida Taira, es una médica voluntaria ucraniana que vivió y registró imagenes de la batalla de Mariúpol, en Ucrania. Cuando empezó la invasión rusa de Ucrania, se trasladó hasta el frente para ayudar a los soldados y civiles heridos. En declaraciones a Euronews durante una visita a Bruselas, ha recordado los horrores de la guerra.

"Vi cómo los rusos borraban paso a paso una ciudad de medio millón de personas con sus ataques aéreos. Era impensable y era un bombardeo realmente continuo de infraestructuras, barrios residenciales, casas. Y vi una enorme cantidad de heridos, civiles entre ellos niños. Muchos de ellos tuvieron que ser amputados. Así que fue muy difícil, extremadamente duro. Y vi gente morir, así que fue muy duro",ha asegurado.

Taira consiguió finalmente sacar a escondidas horas de imágenes en vídeo de la ciudad asediada con la ayuda de periodistas justo antes de ser capturada por las fuerzas pro rusas. Los tres meses de cautiverio en Rusia la traumatizaron. Ha asegurado que ha sido el momento más duro de su vida.

"Era realmente inhumano. El cautiverio con la tortura aplicada y las celdas especiales equipadas con un equipo de verdugos para torturar a la gente. Así que es muy importante y me gustaría advertirles del problema al que se puede enfrentar el mundo si no lo detenemos juntos. Nosotros, y ustedes. Ellos (los rusos) no tienen piedad. Son despiadados. Y quieren imponer la voluntad de Rusia a toda Europa. Eso es lo que me decían mientras estaba en el cautiverio", ha recordado.

Taira ha visitado Bruselas para destacar la esperanza de las mujeres ucranianas en los territorios ocupados.

"Muchas mujeres están bajo presión. Los invasores las amenazan, incluso con secuestrar a sus hijos, y enviarlos a Rusia con nuevos padres adoptivos, a pesar de que sus verdaderos padres están vivos. Así que a veces las mujeres se ven obligadas a colaborar con la potencia ocupante", ha explicado.

Taira también ha pedido a la Unión Europea que mantenga su apoyo a Ucrania, que podría ser vital para superar este difícil invierno.