El Real Madrid tira de orgullo y evita in extremis la derrota en Mönchengladbach

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El artillero francés del Real Madrid Karim Benzema celebra su gol, con el que los merengues iniciaron la remontada para terminar en empate 2-2 su visita al Borussia Moenchengladbach por el grupo B de la Champions el 27 de octubre de 2020

El Real Madrid tira de orgullo y evita in extremis la derrota en Mönchengladbach

El artillero francés del Real Madrid Karim Benzema celebra su gol, con el que los merengues iniciaron la remontada para terminar en empate 2-2 su visita al Borussia Moenchengladbach por el grupo B de la Champions el 27 de octubre de 2020

El Real Madrid echó mano de su experiencia en la Copa de Europa para arrancar este martes un empate (2-2) al Borussia Mönchengladbach en los últimos compases de su partido de la llave B, tras ir perdiendo desde la primera mitad.

Marcus Thuram, hijo del mítico Lilian Thuram, vivía una de esas noches que no se olvidan, ya que pocos son los que pueden decir que le han marcado dos goles en un partido al club con más Champions (33, 58).

Sin embargo, los 'merengues' le arruinaron su noche soñada en apenas un puñado de minutos, gracias a los goles de Karim Benzema (87) y Casemiro (90+3).

Tras sus derrotas contra Cádiz (1-0) y Shaktar Donetsk (3-2) previa al clásico liguero del sábado, que se llevó por 3-1, el Real Madrid no puede salir satisfecho esta noche de Alemania, a pesar de añadir una nueva página a su libro de remontadas europeas.

"El resultado significa el carácter que tiene el equipo", declaró Zinedine Zidane, técnico madridista, a Movistar+. "Siempre queremos ganar, no estamos contentos con el empate. Me quedo con la reacción del equipo, hoy hay que estar orgullosos", añadió el francés.

Los madridistas van últimos de la llave B con el único punto sumado este martes, pero está a apenas tres unidades de distancia del líder, el Shakhtar.

Los ucranianos empataron 0-0 este martes contra el Inter de Milán, que ya firmaron tablas ante el Mönchengladbach en la primera fecha, sin aprovechar los regalos del Madrid.

- Pléa lo intenta, Thuram marca -

No tuvo un mal inicio de partido el cuadro español. Animados por su victoria en el clásico el sábado (3-1), los de Zinedine Zidane tuvieron las primeras oportunidades del duelo. Sergio Ramos de cabeza (21) y sobre todo Toni Kroos con un potente disparo desde fuera del área (29) inquietaron al meta de los alemanes, Yann Sommer.

Pero cuando más cómodos estaban los blancos, el 'Gladbach' se apuntó la primera sangre. Luego de una recuperación en campo contrario, Alassane Pléa combinó para deshacerse de Ramos y asistió a Thuram, quien pese a la oposición mandó el balón a la escuadra izquierda de Thibau Courtois.

Los blancos no se arrugaron, y tras intentarlo sin brillo antes del descanso, volvieron de vestuarios con convencimiento. Tanto, que Marco Asensio tuvo el empate justo tras la reanudación (46), pero su disparo se estrelló en el larguero.

El mallorquín pudo empatar poco después (49), pero su flojo disparo dentro del área renana rebotó en varias piernas para alejarse de la portería sin peligro.

El Mönchengladbach respondió. El lateral Stefan Lainer puso un centro al corazón del área que cazó Pléa. El disparo fue despejado por Courtois, cayendo a los pies de Thuram, quien no tuvo más que empujar a gol (58).

- Balones al área -

Al Madrid se le aparecieron los fantasmas de Cádiz y Shakhtar. Noqueados, los de Zidane pudieron encajar el tercero pero primero Pléa (61) y posteriormente Lars Stindl (66) desperdiciaron sus claras ocasiones.

El equipo de Marco Rose pagaría caro esos errores. Tras un primer aviso de Eden Hazard, que había entrado en sustitución de Vinicius, el Madrid recortaría distancias a pocos minutos del pitido final.

El croata Luka Modric, introducido también en la segunda parte, puso un centro al corazón del área, Casemiro tocó el balón cuando ya se perdía por línea de fondo y fue a caer al área pequeña, desde donde Benzema lo mandó a las redes (87).

No es la primera vez que el Madrid remonta en el escenario europeo un partido que tenía perdido. Los blancos lo saben pero, aún más importante, también los rivales.

Al equipo alemán le entró miedo y se refugió en su campo. Los pupilos de Zidane no pararon de poner balones al área hasta que, a punto de cumplirse el tiempo añadido, Modric volvió a centrar, Ramos bajó la pelota del cielo dejándola perfecta para Casemiro, a quien no le tembló el pie.

gh/mcd