Una reacción de Poli Rincón en la COPE refleja la diferencia real entre madridismo y barcelonismo

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Poli Rincón es un reflejo sin pretenderlo de las prioridades del madridismo en ciertos aspectos del juego, que chocan con algoinnegociable para el barcelonismo.
Poli Rincón es un reflejo sin pretenderlo de las prioridades del madridismo en ciertos aspectos del juego, que chocan con algoinnegociable para el barcelonismo. (Foto: Michael Kovac/WireImage)

La visión sobre el juego entre madridistas y barcelonistas tiene grandes diferencias, pero nunca una expresión las dejaba tan claras. Con un Real Madrid gustándose, avanzando desde la defensa apoyado en su salida de balón, lograba divertir a sus parroquianos con un juego combinativo que no es una de sus señas de identidad.

De hecho, la verticalidad es innegociable en las transiciones ofensivas del equipo de Carlo Ancelotti e, históricamente, en el ADN blanco. Ir a por más y más con el menor número de toques posibles.

Hasta ganando holgadamente, a Poli Rincón le salió del alma una expresión que es un fiel reflejo de cómo entiende el madridismo el fútbol: "¿No podemos sacar la pelota arriba y nos quitamos de problemas?".

Se refería a una salida de balón arriesgada, que ya no era la primera que se marcaba la zaga blanca en Tiraspol, y para Poli innecesaria. El madridismo disfruta con el dinamismo e intercambio de posiciones con la posesión, pero la ejecución tiene que ser rápida y los riesgos siempre de mediocampo para arriba. No es prioridad un estilo que busque salir con el esférico jugado desde atrás sea como sea. Al mínimo riesgo, pelota arriba. Y no pasa nada.

Sin embargo, para el barcelonismo el estilo es innegociable, como tantas veces se ha escuchado como excusa para criticar a Ronald Koeman. Entiende el salir con el balón jugado esencial, sin importar los peligros que conlleve. Patadón y tentetieso no entra dentro de su refranero.

Precisamente, en 'Tiempo de Juego' de la COPE no se ha escuchado nunca a un comentarista culé una expresión parecida a la de Poli. Prefieren convivir con el error, si este llega, que perder identidad y belleza. De hecho, con la llegada de Xavi, Dani Senabre llegó a afirmar tras el derbi barcelonés ante el Espanyol, en el cual ganó el Barça milagrosamente, que acepta "75 minutos de dominio aplastante y juego de posición" y "15 de desastre y viejos vicios del pasado".

Josep Maria Minguella no ha hecho aún ninguna referencia negativa al juego que propone Xavi, puesto que aboga por todo lo expuesto anteriormente. Y eso que el Barça está con un pie fuera de la Champions.

Una brecha entre aficionados y dos maneras diferentes de entender el fútbol, con sus respectivas prioridades por delante.

Eso sí, de momento el estilo del Real Madrid reina.

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