El verdadero motivo que escondía Rafa Nadal de su derrota en Roland Garros en 2009

Rafael Nadal y Robin Soderling justo después de acabar el partido de Roland Garros en 2009, en el cual español perdió ante el sueco (Foto: CYRILLE CADET/AFP vía Getty Images)

En la edición de 2009 de Roland Garros el mundo entero quedó en shock cuando Rafael Nadal cayó en dónde se le consideraba invencible ante el sueco Robin Soderling en cuatro sets (6-2, 6-7, 6-4 y 7-6). Fue el año en el que, por fin, Roger Federer se consagró en París y logró sumar todos los títulos de torneos Grand Slam a sus vitrinas.

Por aquel entonces el tenista mallorquín era el número uno del ránking ATP y el sueco no aparecía ni entre los 10 mejores (era el 25º). Pensábamos hasta ahora que Nadal había jugado un partido malo en esos octavos de final, en los que sufrió más que nunca los celos del público francés a su dominio en tierra batida.

El español dio síntomas de cansancio durante todo el choque y hoy, gracias a Wilfried Tsonga sabemos por qué. El tenista francés mantuvo una conversción vía Twitch con su compatriota y amigo, Gael Monfils, en la que esperábamos de todo menos que se pusiese luz a una de las derrotas más inexplicables de la historia de la raqueta.

Sobre aquel encuentro, Tsonga ha desvelado el verdadero motivo de la derrota de Rafa, que acabó son su invicto en dicho torneo: “Él nunca lo diría porque no le gusta hablar así de esto, pero estaba enfermo, todos sabíamos que tenía anginas y que no estaba bien del todo”.

Y ambos coinciden en alabar una característica de su juego: "Djokovic es un monstruo físico, pero Nadal... no os podéis hacer una idea de la violencia física de sus golpes y de la intensidad que tiene en pista".

Cabe destacar que la única otra persona que ha podido con Rafa Nadal en Roland Garros es el propio tenista serbio, que consiguió vencerle en 2015. También pasó de ronda contra él Marcel Granollers en 2016, pero en este caso por retirada del mallorquín debido a una lesión en la muñeca.

Otra muestra más de la caballerosidad y el respeto que demuestra el de Manacor por sus rivales y por el tenis. Para él no hay excusas. Por este tipo de cosas es el mejor deportista español de la historia. Si llega a ser por él, jamás nos habríamos enterado.


Más historias que te pueden interesar: