El régimen iraní saca pecho con multitudinaria marcha de sus seguidores

EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Teherán, 25 nov (EFE).- Miles de iraníes siguieron este lunes el llamamiento de las autoridades a concentrarse en el centro de Teherán para condenar los recientes disturbios en el país y la supuesta injerencia extranjera en los mismos.

"Todos estamos unidos y apoyamos al líder (Alí Jameneí)", "Muerte a EEUU y a la sedición" o "Nosotros pisamos a EEUU" fueron los lemas más coreados por los congregados en la plaza Enghelab, un lugar simbólico que lleva el nombre de la Revolución Islámica de 1979.

Esta demostración de fuerza es "el clavo final en el ataúd del mayor enemigo de la historia, EEUU", según dijo ante la multitud el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Hosein Salamí.

"El enemigo desde hace meses estaba esperando para crear un incidente y la gasolina era una excusa", dijo Salamí aludiendo al detonante de las protestas: el aumento del precio del combustible.

El comandante también advirtió de que Irán destruirá Arabia Saudí, Israel, el Reino Unido y EEUU "si cruzan las líneas rojas de Irán".

Los lemas contra Israel también estuvieron muy presentes en la concentración y una bandera israelí, así como la estadounidense, fueron quemadas por los manifestantes.

A todos estos países, las autoridades iraníes han acusado de apoyar a los manifestantes que salieron a las calles recientemente para protestar por el aumento entre un 50 y un 300 % del precio de la gasolina.

Algunos manifestantes, no obstante, también criticaron en declaraciones a Efe la gestión de la crisis del Gobierno, que aumentó sin previo aviso el precio de la gasolina y cortó el internet, un bloqueo que a día de hoy continúa en los teléfonos móviles.

"Hemos venido para, en primer lugar, protestar contra nuestro Gobierno y Parlamento, porque implementaron mal la medida (de la gasolina) y, en segundo lugar, para decir a EEUU y al mundo que somos fieles al sistema islámico y que no nos aterroricen con sanciones, disturbios e incendios", dijo Fatemeh, una empleada del Ministerio de Educación.

Por su parte, un miembro de la fuerza paramilitar Basij de 33 años, insistió a Efe en que "una parte se aprovechó del descontento y quiso dirigir al país hacía el caos y los disturbios".

UNAS PROTESTAS APLASTADAS

Sin embargo, una gran parte de los iraníes, que no participó evidentemente del acto de hoy, denuncia que las fuerzas de seguridad aplastaron las protestas y que estas eran populares.

Las protestas, que comenzaron el 16 de noviembre, derivaron pronto en críticas contra el sistema teocrático del país y en ataques a bancos, gasolineras y comisarías, entre otras propiedades.

Amnistía Internacional informó de que 115 personas han muerto en las protestas y que la cifra puede ser mucho mayor, mientras que las autoridades iraníes no han ofrecido un balance global de víctimas.

Solo se han centrado en revelar los efectivos de las fuerzas de seguridad fallecidos en los disturbios, como Morteza Ebrahimí, cuya mujer dio un discurso durante la concentración en la plaza Enghelab para honrar a su esposo y respaldar a la Guardia Revolucionaria.