China anuncia el nacimiento de los primeros cerdos con células de macaco en sus órganos vitales

Quimera cerdo-mono que nació vivo aunque murió antes de una semana. (Crédito imagen: State Key Laboratory of Stem Cell and Reproductive Biology).

Hace unos días os comentaba el polémico final que ha tenido el el caso de las gemelas chinas cuyo ADN se modificó para “intentar” eliminar la infección de VIH que heredarían de su padre biológico. De un tiempo a esta parte, la laxa legislación en China ha permitido que en aquel país se realicen trabajos de investigación que no superarían los controles éticos en occidente.

Tal es el caso de otro trabajo reciente, del cual os hablé en este blog, realizado con macacos transgénicos cuyo ADN fue “infectado” con genes humanos, también realizado en China, como no.

Por eso no debería sorprenderos que hoy os hable sobre una quimera, entendiendo ese término con su acepción biológica, que implica que hablamos de un ser vivo que posee dos dotaciones genéticas diferentes.

En efecto, en China han conseguido por primera vez quimeras cerdo-mono. A simple vista (véase foto) podrían parecer lechones normales, pero dentro de su organismo, existen algunas células (muy pocas en realidad) provenientes de macaco cangrejero.

¿Por qué hacer algo así os preguntaréis? Bien, básicamente los chinos pretenden encontrar la manera de que un ser vivo desarrolle órganos compatibles con otra especie. La idea final sería poder criar cerdos cuyos órganos vitales (corazón, riñones, hígado) pudieran trasplantarse a un ser  humano. Si algún día lo consiguieran, los enfermos que tienen necesidad de un trasplante podrían decir adiós a las angustiosas listas de espera de órganos donados.

Bien, volvamos con el experimento chino, y luego juzgaremos si puede considerarse un éxito o no.

Por lo que puedo leer, los científicos del laboratorio principal de células madre y biología reproductiva del estado de Beijing, han conseguido por primera vez que nacieran cerdos con células derivadas de mono en su interior, tal y como explicaba orgulloso en New Scientist el doctor Tang Hai.

Los investigadores chinos consiguieron tal logro inyectando 4000 células provenientes de macaco cangrejero (que previamente habían sido modificadas genéticamente para que produjeran una proteína fluorescente) a un grupo de embriones de cerdo de 5 días de desarrollo.

De todos los embriones de cerdo inyectados con las células de mono (desconocemos el número inicial) solo 10 llegaron a buen término, de los cuales según informan los chinos, ocho eran cerdos normales y dos presentaban modificaciones (es decir albergaban células de mono).

Sea como sea, ninguno de los 10 cerdos vivió más de una semana, y los científicos creen que la muerte se debió a complicaciones propias de la técnica in vitro empleada para su implantación en el útero de las hembras que actuaron como madres.  

Según podemos leer en NewScientist, tras realizar la autopsia a los dos cerdos quimera, se descubrieron células de mono  en varios órganos, incluyendo corazón, hígado, pulmones y bazo, si bien en números extremadamente pequeños (hablamos de un intervalo comprendido entre 1 célula de cada 1.000 y 1 célula de cada 10.000).

Esto implica que en efecto, las células de mono pudieron generarse durante la fase de desarrollo embrionario, aunque visto el pobre resultado, lanza interrogantes sobre la eficacia total de la técnica empleada.

Es por eso que algunos expertos en células madre, como Paul Knoepfler de la Universidad de California en Davis, crean que “dada la extremadamente baja eficiencia quimérica y la temprana muerte de todos los animales, en realidad veo este experimento como algo bastante desalentador”.

Aún así hay que reconocer que esta es la primera vez que algo se logra en mamíferos de gran tamaño, ya que hasta la fecha los experimentos con quimeras se habían limitado a los roedores.

Me enteré leyendo NewScientist.

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