¿Quiénes son los cachorros que hacen arder Cataluña cada madrugada?

Barcelona arde. Cataluña arde.

Ellos son casi niños. Algunos ni siquiera son mayores de edad.

Y se hacen selfies frente a los contenedores que acaban de quemar. Jalean cada coche que arde, cada árbol que se quema. Presumen de sus hazañas, como si fueran likes en Instagram.

Se enfrentan sin miedo a los agentes antidisturbios, con una chulería y prepotencia difíciles de comprender. Les lanzan adoquines. Intentan derribar un helicóptero policial.

No son infiltrados.



Sí que es cierto que hay un núcleo de antistemas, los mismos que años atrás reventaban manifestaciones e intervenciones policiales. Barcelona es una ciudad donde viven crupúsculos de jóvenes antisistema llegados de toda Europa. Yo les entrevisté hace 25 años, en uno de los edificios okupados en los que vivían, en el Barrio de Gràcia. Algunos de esos mismos jóvenes se sumaban a las celebraciones del Barça para terminar destrozando el centro de la ciudad.

Sí, vale, ellos están ahí.

Pero la gran mayoría de esos encapuchados que llevan tres noches sembrando el pánico en el centro de la ciudad -recordad la tremenda imagen de ese padre con su bebé en brazos saliendo de casa porque las llamas de los contenedores amenazaban al inmueble- son jóvenes catalanes, chicos y chicas que nunca habían protagonizado un altercado, hijos e hijas de padres que asisten incrédulos a su transformación.

Jóvenes que se han convertido en peligrosos delincuentes.



Será fundamental analizar qué les ha llevado a unirse a la manada. Y que se les detenga y juzgue.

La gran mayoría del independentismo es pacífica. Gente de todas las edades. Personas de todos los puntos de Cataluña. Hombres y mujeres que asisten asustados a lo que está pasando.

A unos bárbaros que hacen arder Cataluña cada madrugada.

Por cierto, ¿hasta dónde hemos llegado cuando en las redes aparecen fotos así? Una turista posando ante una barricada ardiendo en Barcelona.


Una turista instagramer sube una foto posando ante una barricada ardiendo, en Barcelona.