Javier Sánchez-Junco, de encarcelar a Mario Conde a defender a don Juan Carlos

M. J. Arias
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Nunca ha sido ajeno a los medios, pero la figura del abogado Javier Sánchez-Junco Mans cada vez cobra más protagonismo en los muchos frentes que tiene abierto el rey emérito que propiciaron su retiro a Abu Dabi. El que fuera exfiscal que pidió 49 años de cárcel para Mario Conde, se hizo cargo de los asuntos de don Juan Carlos cuando sus cuentas sospechosas salieron a la luz y sus frentes legales se multiplicaron. Desde entonces se ha convertido en su voz legal.

Don Juan Carlos contrató los servicios legales de Javier Sánchez-Junco Mans cuando comenzaron a multiplicársele los frentes abiertos. (Foto: AP Photo/Francisco Seco, FILE)
Don Juan Carlos contrató los servicios legales de Javier Sánchez-Junco Mans cuando comenzaron a multiplicársele los frentes abiertos. (Foto: AP Photo/Francisco Seco, FILE)

El hasta ahora último capítulo ha sido la presentación de una declaración tributaria por parte del monarca “sin requerimiento previo”, como han hecho constar en la comunicación de la misma, por la que don Juan Carlos ha ingresado un importe de 678.393,72 euros para evitar una causa judicial en relación al uso de tarjetas bancarias por parte de Juan Carlos l y algunos familiares con cargo a fondos opacos del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause.

El comunicado para informar de este pago, que incluye intereses y recargos, está firmado por Javier Sánchez-Junco, que insiste en el texto del mismo en que su representado está, “como siempre”, a disposición del Ministerio Fiscal “para cualquier trámite o actuación que considere oportunos”.

Sánchez-Junco Mans sustituyó a José Manuel Romero Moreno, Conde de Fontao, como abogado del rey emérito hace unos meses cuando se abrieron distintos frentes contra él y ya en junio su nombre figuraba en las comunicación referentes al presunto delito fiscal y de blanqueo por el que la Fiscalía del Supremo investiga al padre del actual monarca por unas supuestas comisiones en las obras del AVE a La Meca.

Fiscal excedente de la Audiencia Nacional, como señalan en El cierre digital, el letrado fundó en 2001 el despacho Sánchez-Junco Abogados tras 20 años en la Fiscalía. En la web de la firma se especifica que esta está “especializada en brindar asesoría jurídica y defensa jurídica en el ámbito del Derecho Penal Corporativo”. Sobre su fundador señala que se trata de un “exfiscal, actualmente de baja voluntaria, tras una dilatada trayectoria profesional y académica”.

Conocido dentro de la magistratura por la dureza de sus comparecencias en el tribunal y por el careo que mantuvo con Mario Conde en el transcurso del juicio por el caso Banesto en 1999, también ha sido abogado defensor de los banqueros Angel Corcóstegui, José María Amusátegui y Emilio Botín por el caso de las indemnización millonarias cobradas por los dos primeros al salir del Banco Santander Central Hispano (BSCH).

En un perfil trazado sobre su figura hace un tiempo en Vanity Fair señalan recuerdan su paso por el Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias y su salto a la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado. De ahí pasó a la Fiscalía del Tribunal Constitucional y en 1996 ingreso en la Fiscalía Anticorrupción, de reciente creación en ese momento, donde trabajó con el fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo. Tras cinco años en el puesto, pidió una excedencia.

Además de autor de varios libros en su campo y artículos especializados, Sánchez-Junco también tiene en su currículum entradas como docente. Así, el profesor del Máster de Acceso a la Abogacía de la Universidad Carlos III, del Máster de Derecho Penal Económico de KPMG y anteriormente ha dado clases en ICADE y la UNED.

Otro de sus clientes es de Eduardo Arbizu, el exresponsable jurídico de BBVA, que actualmente esta siendo investigado por la Audencia Nacional por presuntos delitos de cohecho y revelación de secretos en el ‘caso Villarejo’.

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