Hospital británico bajo la lupa por impulsar una cultura de "eutanasia involuntaria"

Una doctora se halla en el centro de la investigación por la muerte de cientos de pacientes.

La doctora Jane Barton durante la investigación por la muerte de diez pacientes en el Tribunal de la Corona de Portsmouth en 2009.

El Hospital Gosport War Memorial, situado en el condado de Hampshire (sur de Inglaterra), “acortó la vida” de más de 450 pacientes a través de un “régimen institucionalizado” de prescripción y administración irregular de opiáceos, según reveló hoy una investigación independiente.

El informe indica que otros 200 pacientes también se vieron afectados por esta práctica, que el hospital público desempeñó desde el año 1989 hasta el 2000.

En el Hospital Gosport War Memorial existía “menosprecio por la vida humana y una cultura de acortamiento de vidas”, señala el informe, elaborado a partir del estudio de más de un millón de documentos desde 2014.

La investigación concluyó que hubo “un régimen institucionalizado de prescripción y administración de peligrosas dosis de combinaciones de medicamentos, que no estaban clínicamente justificadas, con pacientes y familiares sin capacidad para interactuar con el personal sanitario”.

A través de los documentos examinados, los investigadores hallaron evidencia de “uso inapropiado de opiáceos en 456 pacientes” y, basándose en historiales clínicos desaparecidos, apuntaron que habría “otras 200 personas afectadas“.

Además, la Policía del condado de Hampshire, la Fiscalía y las autoridades médicas “fallaron y no actuaron correctamente para proteger a los pacientes y sus familiares”, asevera el documento.

El exobispo de Liverpool James Jones, que dirigió la investigación, manifestó que “no corresponde al panel determinar ninguna responsabilidad penal en caso de que cualquier proceso judicial futuro determine culpables” pero señaló a la doctora Jane Barton como “responsable”.

En 2010, el Consejo General Médico (GMC, por sus siglas en inglés) determinó que Barton, ya jubilada, era “culpable de múltiples casos de mala conducta profesional relacionados con la muerte de 12 pacientes”

¿Quién es la doctora Jane Barton?

Jane Ann Barton se graduó de la Universidad de Oxford en 1972 como Licenciada en Medicina.

Trabajó en el Gosport War Memorial Hospital en Hampshire desde 1988 hasta el año 2000.

Mientras trabajaba en el hospital, su esposo comentó que Barton estaba sobrecargada de trabajo.

La doctora Jane Barton trabajó en el Gosport War Memorial Hospital desde 1988 hasta el año 2000.

Tim Barton le dijo a The Sunday Times en el año 2002: “En vez de intentar encontrar un nuevo Harold Shipman, quizá es más constructivo preguntarse por qué un médico de cabecera a tiempo parcial se encargaba de 48 camas.

“Nadie ha visto ninguna de las cartas que ella envió en las que escribió: ‘No puedes seguir enviándome tantos pacientes, no puedo tratarlos a todos’”. Barton dejó el hospital para trabajar como médica de familia en Gosport.

¿De qué se la acusa?

Mientras trabajaba en el Gosport War Memorial Hospital, Barton prescribió dosis de medicamentos “potencialmente peligrosas” para pacientes de edad avanzada, según descubrió una junta del Consejo Médico General en 2010.

Se hallaron evidencias del trato “brusco, antipático e indiferente” de Barton y su incapacidad para reconocer los límites de sus habilidades profesionales.

En el hospital se registró un gran número de muertes, lo cual desató el temor de que se haya generado una “cultura de eutanasia involuntaria”.

Dr Jane Barton

Una investigación sobre diez muertes que se produjeron en el hospital en 2009 reveló que la administración de medicamentos “contribuyó más que mínimamente” a cinco de esas muertes, y que en tres casos los pacientes no recibieron los medicamentos “apropiados” para sus síntomas. Se concluyó que las habilidades del personal de enfermería y los especialistas, “en especial de la doctora Barton, no eran adecuadas”.

Una investigación realizada en 2010 por el Consejo Médico General consideró que Barton era culpable de una mala conducta profesional grave y de poner a sus pacientes en riesgo de muerte prematura, pero la junta no le revocó su derecho a practicar la medicina.

Aunque es inusual, el entonces jefe del Consejo Médico General criticó la decisión de la junta por haber sido demasiado indulgente.

Barton emitió un comunicado después de conocer la sentencia en el que indicó: “La decisión de la junta del Consejo Médico General me ha decepcionado.

“Cualquier persona que preste la debida atención a este caso se dará cuenta de que tuve que lidiar con una carga de trabajo excesiva que aumentaba cada vez más mientras intentaba cuidar de los pacientes del Gosport War Memorial Hospital.

“Ninguna de las enfermeras que comparecieron en esta investigación criticaron los cuidados que brindé a los pacientes.

“Los especialistas responsables de los pacientes nunca expresaron su preocupación sobre mi tratamiento y prácticas clínicas.

“A lo largo de mi carrera, siempre intenté hacer lo mejor para todos mis pacientes. Solo me motivaban sus intereses y bienestar”.

Barton se ha jubilado y ya no trabaja como médico de cabecera, pero no es la única investigada ya que también se ha puesto en entredicho a otros trabajadores del hospital, incluida una enfermera jefe.

 

George Bowden / con información de EFE