¿Qué tipo de tomate debemos utilizar en cada receta?

Los tomates son la verdura por excelencia del verano. Es la época en la que podemos encontrarnos con ellos en su momento óptimo y, además, las fruterías se llenan de múltiples variedades tras las que se nos van los ojos. Pera, de ensalada, cherry, etc. Eso sí, muchas veces compramos sin tener en cuenta que quizá esa variedad de tomate no es la más indicada para la receta que vamos a elaborar. En resumen, cada tomate ha de utilizarse para una cosa y aquí vamos a darte unas pautas para que no vuelvas a equivocarte y todo quede de rechupete.

Los tomates pera, los reyes de los gazpachos. Foto: Fructibus/Wikipedia (CC)

El tomate pera. Es carnoso, pero a la vez cuenta con el suficiente jugo como para que sea el tomate más versátil. Desde luego, es el que mejor funciona en recetas como el gazpacho o el salmorejo, aunque para los que buscan un tomate de textura ‘blandita’, puede ser una buena opción si hacemos ensalada. También es idóneo para guisos.

El tomate de ensalada, útil para lo que su propio nombre indica Foto: Pixnio

El tomate de ensalada. Suelen ser de textura bastante dura, lo que hace que su uso idóneo sea precisamente el que les da nombre. Recomendable para aquellos que buscan un tomate que ofrezca cierta resistencia al morder y no, no funciona ni en pucheros ni lograremos hacer un buen gazpacho con él: no sacaremos más de un vaso.

Los tomates de colgar son ideales para el pan tumaca. Foto: Juan Emilio Prades Bel/Wikipedia (CC)

El tomate ‘de colgar’. No todos los tomate valen para hacer un buen ‘pan tumaca’. Un tomate de ensalada sufrirá para dejar apenas un rastro sobre la tostada de pan. Los catalanes saben bien que los tomates ‘de colgar’ son los idóneos para esto, por su abundante carne y la poca resistencia que ofrecen al ser aplastados contra el pan.

El corazón de buey, ideal para consumir en crudo. Foto: Pixabay

El tomate corazón de buey. De piel fina y mucha carne, este es un tomate para consumirse en recetas muy sencillas, apenas sin nada más que un poco de aceite y un poco de sal. También se utiliza en recetas de moda como los tartares de tomate que se sirven en algunos restaurantes.

El tomate San Marzano, el ideal para la pizza. Foto: Assianir/Wikipedia (CC)

El tomate San Marzano. Que los italianos son los más exigentes del mundo con sus recetas no es ninguna novedad. Tanto para sus pizzas como para las salsas de sus platos de pasta eligen la variedad San Marzano. ¿Por qué? Porque es lo suficientemente dulce como para que no haya que añadirle azúcar y quede una receta de lo más equilibrada, sin que se perciba una acidez excesiva. Eso sí, encontrarlos fuera de Italia no es sencillo.

Los tomatitos cherry, ricos en ensalada. Foto: Pixabay

El tomate cherry. De pequeño tamaño y sabor no demasiado ácido, es excelente para incluirlo en ensalada y recetas como pizzas y cocas (siempre poniéndolo al final, para evitar que se seque en exceso en el horno). Eso sí, intentar hacer salsas con ellos es una locura.

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