¿Qué nos está pasando con el espacio?

Javier Peláez
Los medios de comunicación han olvidado las noticias y descubrimientos del espacio
Los medios de comunicación han olvidado las noticias y descubrimientos del espacio

Nuestra vida en el siglo XXI depende, de una manera inconsciente pero globalizada, de cientos de satélites, sondas y proyectos espaciales. Por encima de nuestras cabezas se alza una ingente cantidad de tecnologías sobre las que recae el peso y funcionamiento de gran parte de nuestra civilización. El conocimiento que hemos conseguido, solo en las últimas décadas, de nuestro vecindario solar y del Universo en el que flotamos es asombroso. Hemos descubierto miles de mundos nuevos y desconocidos, hemos conseguido llevar laboratorios completos a la superficie de otros planetas y, raro es el día, en que no nos llega una nueva y fascinante noticia de algún rincón lejano del cosmos.

No hace mucho, millones de familias se reunían frente al televisor para descubrir, maravillados, las hazañas de la carrera espacial. No hace mucho, cuando le preguntabas a un niño qué quieres ser de mayor, te respondía ilusionado: “astronauta”. No hace mucho, mirábamos hacia las estrellas y considerábamos el espacio como algo propio, como un desafío a nuestra capacidad y creatividad, una invitación para demostrar lo mejor de nuestras habilidades como especie.

Vivimos tiempos apasionantes. La carrera espacial se ha reactivado, tras décadas de soporíferas órbitas bajas, las misiones y sondas hacia nuevas fronteras se multiplican. Descubrimos nuevos mundos a diario, empresas privadas se han unido al reto y nos muestran tecnologías imposibles hace solo unos años. Nuevos países aceptan el desafío y muestran públicamente sus proyectos espaciales. Estamos a pocos años de volver a la Luna, de pisar Marte o de establecer nuevas y desafiantes bases fuera de nuestro planeta. La carrera espacial ha vuelto y el futuro se muestra más extenso que nunca.

Sin embargo, incomprensiblemente, pueden pasar semanas y semanas sin encontrar una sola noticia del espacio en los telediarios e informativos. Nuestros medios de comunicación son capaces de dedicar un especial de ocho horas en directo a las declaraciones de cualquier político, de ofrecer previos a un partido de fútbol que duran más que el propio partido y regalarnos análisis maratonianos de contertulios, sobre los temas más irrelevantes, que se extienden hasta altas horas de la madrugada. Horas y horas de programas, debates y noticiarios sin una mínima atención a un tema del que depende gran parte de nuestro conocimiento y de nuestra tecnología. ¿Qué nos está pasando con el espacio?

Fotografía de la Tierra tomada desde la órbita lunar en la misión Apollo 8
Fotografía de la Tierra tomada desde la órbita lunar en la misión Apollo 8

La evidente fascinación natural que debería despertar el espacio en el público general, se está enterrando entre toneladas de telebasura y debates a gritos en una actualidad cada vez más distorsionada. Esta manifiesta escasez, cuando no total ausencia, de noticias científicas y tecnológicas en los medios de comunicación resulta muy preocupante para todos aquellos que nos consideramos apasionados de la exploración espacial. Un dicho popular apunta a que uno solo ama lo que conoce y suele temer lo que desconoce. El propio Carl Sagan afirmaba que vivimos en una sociedad altamente tecnológica, plagada por personas que apenas saben nada de ciencia… una receta perfecta para el desastre.

Demasiada gente considera, erróneamente, que la inversión en materia espacial es un gasto que no proporciona beneficios. Paradójicamente, quienes afirman este desatino se verían desbordados si contasen todas y cada una de las aplicaciones y tecnologías espaciales que utilizan al cabo del día. Los propios medios de comunicación que ningunean las noticias espaciales serían imposibles sin las aportaciones tecnológicas de los satélites sobre los que realizan sus emisiones. Aun así, la pregunta del título sigue sin respuesta.

Gran parte del problema recae en los responsables de programación de las cadenas. Bajo la repetida creencia de que al público hay que darle lo que pide, consideran que los contenidos de ciencia y tecnología son poco demandados. Demasiadas televisiones confían en esta falacia sin recordar cómo los programas de Felix Rodríguez de la Fuente o Luis Miravitlles congregaban a millones de españoles frente a las pantallas, sin querer mirar hacia otras propuestas como la BBC que bate récords de público en documentales científicos que se exportan a cientos de países.

NASA, ESA o SpaceX ofrecen sus lanzamientos en HD de manera gratuita a todo el mundo mediante sus diferentes canales. Me pregunto si algún día podríamos asistir a un lanzamiento, emitido y comentado por expertos científicos, desde alguna de nuestras cadenas de televisión, tal y como hacen con un partido de baloncesto. Me pregunto también por qué sería conveniente un resumen con noticias del espacio, igual que existe “Tendido Cero” (un programa semanal sobre corridas de toros). Mi desbocada imaginación se pregunta por qué los telediarios no tienen una sección fija de noticias científicas, en lugar de salpicar, de vez en cuando y en los minutos finales de su emisión, con un par de curiosidades sin contexto ni profundidad.

El próximo 18 de marzo vuelve a TVE2 el programa de divulgación “Órbita Laika” un raro espécimen en vías de extinción de ciencia en televisión. Desde aquí les enviamos los mejores deseos y que, los devaneos e incertidumbres de los responsables de programación, no terminen alejándolos de un horario decente.