¿Qué es un golpe de Estado para Arrimadas y Montero?

El programa de Salvados de anoche en La Sexta tuvo como protagonistas a Inés Arrimadas e Irene Montero. Un cara a cara un tanto atropellado en el que se pusieron de acuerdo en muy poco -en que ambas les gusta Extremoduro y poco más- y en el que hasta hicieron un lío al presentador, Jordi Évole, que llegó un punto en el que aseguró que estaba por “tirar la toalla”. Ese momento llegó a cuenta de lo que una y otra entienden por golpe de Estado. Para la dirigente de Ciudadanos, lo de Cataluña sí lo fue y lo de Venezuela, no. Para la diputadas de Podemos, justo al contrario.

Uno de los momentos álgidos de la entrevista y de los más comentados en redes sociales (puede verse completo en la web de La Sexta) tuvo que ver con lo que es o no es un golpe de Estado. Todo comenzó con una pregunta clara y directa para ambas. “¿Hubo un golpe de Estado en Cataluña en octubre de 2017?”, les preguntó. La primera en responder fue la aspirante a la presidencia de la Generalitat por Ciudadanos.

“Hubo un intento de golpe de Estado que, por suerte, no se llevó a cabo porque estamos en una democracia que tiene mecanismos para defenderse”, respondió Arrimadas. Entonces le tocó el turno a su oponente en el debate, que se extendió mucho más en su respuesta argumentándola. “Yo creo que no, creo que hay un problema político que hay que resolver por vías políticas. Creo que es urgente que bajemos un poco el dilema de demagogia en general con este tema porque un golpe de Estado es una cosa muy seria, y este país lo sabe, para intentar buscar una solución política a un problema que es político”, explicó Montero, quien acabó preguntándose “¿por qué no dejamos que la gente vote?”.

Entonces le llegó el turno a Évole, que resumió la respuesta de ambas. “Habéis dicho claramente, ‘sí, ha sido un golpe de Estado’ [mirando a Arrimadas] y ‘no, no ha sido un golpe de Estado’ [girándose hacia Montero]”. Dicho esto, lanzó: ¿lo de Venezuela ha sido un golpe de Estado?

Esta vez respondió primero la militante de Podemos: “Sí, yo creo que sí”. Pero Arrimadas no estaba de acuerdo: “No, para mí lo que hay en Venezuela es una dictadura de Maduro en la que la comunidad internacional ya se ha implicado porque hay que solventar”.

Uno de los momentos comentados del cara a cara entre Inés Arrimadas e Irene Montero en ‘Salvados’ fue su respuesta a si lo de Cataluña y Venezuela son golpes de estado o no. (Foto: Captura del programa de Salvados en La Sexta)

Ante estas contestaciones, el conductor de Salvados reconoció que se encontraba “hecho un lío con lo de los golpes de estado”, porque lo que para una lo era, para la otra no y a la inversa. “Al final, ¿qué es un golpe de Estado?”, preguntó. En ese momento cada una intentó explicar lo que, según ellas, es la definición de esta acción y que justificaría por qué las situaciones de Cataluña y Venezuela son distintas a su modo de entender.

Arrimadas lo definió como “intentar cambiar el ordenamiento jurídico de golpe sin seguir los parámetros necesarios para la reforma del ordenamiento jurídico”. Montero explicó que es “cuando lo que haces es sustituir la voluntad popular, es decir, un gobierno democráticamente elegido por uno que no lo es”. Antes, dijo, se hacía más por la vía militar y violenta y ahora, asegura, “se dan golpes de estado que se llaman blandos donde tú subviertes un orden democrático por vías que no son explícitamente violentas”. Y ese sería, en su opinión, el caso de Juan Guaidó.

Con estos discursos y la falta de puntos de encuentro, mientras se interrumpían, Évole acabó reconociendo que estaba “a punto de tirar la toalla” y que como su posición respecto a Cataluña había quedado clara no les dejaba añadir ni una palabra más al respecto. A otra cosa. Mientras, en Twitter, el tuit del periodista comentando precisamente este momento de la entrevista, es el que más juego ha dado una vez emitido el programa anoche.

Muchos se han sumado al debate explicando por qué consideran que lo de Venezuela es un golpe de Estado y lo de Cataluña, no. O a la inversa. Y, como siempre ocurre en estos casos, cuando de definiciones se trata, siempre hay alguien que recurre a la RAE. Lo que parece claro es que entre los tuiteros tampoco hay consenso en este aspecto.