¿Qué es lo que más teme el Ibex 35 de Podemos?

El selecto grupo de empresas que forman parte del Ibex 35. (Photo credit should read GERARD JULIEN,GERARD JULIEN/AFP/Getty Images)

De las muchas fichas que están bloqueando el tablero político destaca una. La del Ibex 35, el principal índice bursátil español formado por las 35 empresas con más liquidez que cotizan en el Sistema de Interconexión Bursátil integrado por las cuatro Bolsas Españolas (Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao). Las presiones que se están realizando desde el sector empresarial para sugerir la conveniencia de un pacto entre PSOE y Ciudadanos son directamente proporcionales a los intentos de bloqueo que está sufriendo la, cada vez más remota, posibilidad de que Unidos Podemos entre en el Gobierno.

La explicación más sencilla a este denuedo empresarial la ha dado el propio Pablo Iglesias. "¿El PSOE ha hecho cosas de izquierdas? Sí. ¿Ha hecho cosas de derechas? También. ¿Si llega a un acuerdo con Cs harían cosas de derechas? Sí. ¿Si llega a un acuerdo con nosotros haría cosas de izquierdas? Claro que sí". Es decir, el sesgo del socio de Gobierno condicionará de un lado o de otro los posteriores acuerdos alcanzados.

Pero, entrando al detalle. ¿Por qué la élite económica tiene tanto interés en desponer las piezas a su gusto? o, enfocándolo al revés, ¿de qué tiene tanto miedo el Ibex35? Pues a muchas cosas. Reforma laboral, pensiones, salario mínimo, eléctricas, alquileres... Vamos por partes.

Hoy mismo Unidos Podemos ha invitado a Pedro Sánchez a aclarar si derogará la reforma laboral y de pensiones de Rajoy. Algo que el PSOE sí proponía hacer en campaña, pero que ahora le está costando llevar a cabo. Todo se debe a las presiones que ha recibido. Los empresarios no quieren que se toquen aspectos concretos de la norma que les benefician como: poder despedir a los trabajadores por causas económicas con 20 días de indemnización, no sólo cuando tengan pérdidas, sino también cuando prevean tenerlas, o tengan una persistente caída de ingresos.

En cuanto a las pensiones, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha asegurado recientemente en una reunión con la coordinadora estatal en defensa del sistema público de pensiones que si Podemos forma parte del próximo Gobierno, acabará con el factor de sostenibilidad, derogará la reforma de 2013 y garantizará la suficiencia de las pensiones. Esto, ha explicado, pasa por impedir que no haya pensiones contributivas inferiores a 1.000 euros, ni no contributivas de menos de 600 euros.

En la pasada legislatura el presidente del Gobierno aceptó subir el salario mínimo a 900 euros. Un acuerdo que Podemos apoyó con una condición. Que fuera uno de los procesos graduales para acabar fijándolo en los próximos años en 1.200 euros. Los empresarios pusieron el grito en el cielo con los 900 y aseguraron que significaría el despido de mas de 125.000 empleados. Ni qué decir tiene lo que opinan sobre subirlo 300 euros más. Por eso apoyan las tesis de Ciudadanos, cuyo último fichaje estrella, Marcos de Quinto, califica esa subida de "riesgo" porque "no favorece la creación de empleo ni soluciona la precariedad", ha asegurado. ¿Qué dicen los datos? La EPA de mayo ha demostrado que el flujo de trabajadores al desempleo en los tres primeros meses del año fue el más bajo desde la burbuja inmobiliaria, con 693.500 nuevos parados. Así que se puede concluir que las reticencias de los empresarios se deben simplemente a su negativa a redistribuir las ganancias entre sus directivos en forma de bonus.

El melón de las eléctricas es el más complicado. En la actualidad existen más de 30 políticos del PP y del PSOE vinculados con las empresas de energía. Las famosas puertas giratorias que denuncia Podemos hacen difícil que luego esos partidos se opongan a las subidas de las tarifas. Un ejemplo, los beneficios de las eléctricas aumentan 35 veces más que el consumo de luz, y las tres grandes compañías -Endesa, Iberdrola y Naturgy-, sumaron 5.770 millones de ganancias netas en 2018 con un avance del 14,3% sobre el resultado de 2017 mientras la demanda de electricidad solo crece un 0,4%. Los beneficios fueron tales que se acercaron a los que obtuvieron los seis grandes bancos españoles: 6.802 millones de euros.

Estos beneficios, entre otros, son los que los empresarios más poderosos del país desean mantener cueste lo que cueste, de ahí que estén presionando al PSOE para que no permita la entrada de Unidos Podemos en el Gobierno. Esa parte la han cumplido, y con éxito. La segunda parte es que el PSOE forme gobierno con Ciudadanos. Y en esas están. Porque la repetición electoral sería de la menos buena de las soluciones para sus intereses.