¿Qué busca Pablo Casado llamando a la movilización?

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, durante una entrevista con EFE

La última intervención pública de Pablo Casado, apocalíptica, ha elevado la efervescencia nacionalista española hasta límites que la restauración de la democracia parecía haber frenado y confinado bajo llave. La lista de insultos, ataques, verdades, medias verdades y mentiras que esbozó el líder del Partido Popular en contra del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, vino de la mano de un endurecimiento del lenguaje político inusitado. Una intervención que sorprendió a propios y extraños tanto dentro como fuera de su partido. Pero hay una explicación.

¿Qué busca Casado?
Desalojar a Pedro Sánchez -por tanto, al PSOE, por tanto, a la izquierda- de la Moncloa.

¿Por qué no acude a los tribunales?
Lo lógico es que, si Casado tiene pruebas de todo lo que dice, vaya a un juzgado. Pero no lo ha hecho porque poco de lo que ha dicho tiene base legal

¿Por qué no opta por la moción de censura?
No le salen, de momento, las cuentas.
Además, este episodio de incontinencia verbal puede unir a la derecha, pero también al bloque de la moción. Por lo que en el Congreso tiene, de momento, la batalla perdida. Justo por eso el PP quiere que la pelea de aquí a mayo se traslade a la calle. El llamamiento a ocupar la plaza de Colón de Madrid este domingo es, en realidad un intento de movilizar a las tres derechas para intentar fragmentar a los socialistas y sus socios.

¿Qué le puede aportar la movilización en las calles?
Por un lado, el PP pretende mantener vivo un debate que, hasta ayer, solamente existía en su cabeza. Es decir, alertar de la ruptura de España por culpa de las reuniones de los partidos catalanes con un relator que levante acta y coordine los pasos a dar. Vamos, que sentarse a hablar es, en palabras de Casado, una “catástrofe” y una “alta traición”.

¿Qué conlleva agitar las calles?
Estas manifestaciones polarizan a la población.  Cuanto más escorados y posicionados estén los electores, más vacío queda el centro político. Así prende la idea de que ya no hay hueco para pactos transversales como los del PSOE con los nacionalistas, o como los del PSOE con Ciudadanos -como ocurrió en la Junta de Andalucía-.

¿Cómo agita las calles el PP?
Tiene experiencia. Lo hizo, de la mano de la Conferencia Episcopal y el Opus Dei contra la ley del aborto del PSOE, cuando Navarra rompía España o cuando el Gobierno de Zapatero negociaba con ETA, santo grial de la agitación de la derecha. Pablo Casado lo sabe y se aprovecha de ello. Ayer declaró que “La agenda que estamos viendo en Catalunya es la de ETA” .

¿Y si eso no basta?
Se reabre el melón del aborto. Así sumas en Colón a los que están en contra de una cosa o de otra, aunque no tengan nada que ver. En el PP hay voces que opinan que deberían separarse ambos temas o que, directamente, no debería tocarse el tema del aborto porque no hay una alarma social al respecto, ni mucho menos. Pero a Casado parece que no le importa lo que opinen en su partido.

¿Qué espera ganar el PP con esto?
Capitalizar
el descontento del electorado de derechas. Aunque Albert Rivera también ha llamado a la movilización, Casado lo hizo primero madrugándole la idea. Si consiguen generar una bolsa de votantes indecisos y crispados, el PP se atribuirá la paternidad de la idea y se exhibirá como el partido de derechas original en España. Si sus planes salen bien, la derecha ganará las elecciones generales y el PP será quien comande las negociaciones garantizándose la presidencia del Gobierno.

¿Cómo están las encuestas?
La derecha parece en ascenso, y bajar las banderas de los balcones a las calles puede dar una idea de fortaleza. Pero ojo con pasarse de frenada. Cuando el PP se manifestaba todos los fines de semana contra Zapatero en su primera legislatura ocurrió algo similar, pero se acabó cortando al tratarse de un arma de doble filo. Quien ganó las elecciones, y con más amplitud, fue ‘el PSOE de ZP’. Salir en las fotos con Ciudadnos y Vox conlleva un peligro. Si alguno de sus socios comete un grave error en los próxmos meses, a Casado le será muy difícil hacer olvidar la foto de Colón.