Qatar 2022: las dudas sobre el primer Mundial de Fútbol en el mundo árabe

Los ojos del mundo estarán puestos en Qatar entre noviembre y diciembre de 2022 para la Copa Mundial de Fútbol, la primera que se celebrará en Medio Oriente. Un mundial impensado, que se llevará a cabo 12 años después de su adjudicación en medio de múltiples cuestionamientos, que van desde acusaciones de corrupción en la elección de la sede hasta críticas por las pobres condiciones laborales y de Derechos Humanos en el país árabe.

El 2 de diciembre de 2010, el mundo presenció atónito cómo la FIFA entregó su principal torneo a un país de Medio Oriente y el mundo árabe por primera vez: Qatar, un pequeño estado de la península arábiga sin tradición futbolística se impuso a Estados Unidos y se quedó con el Mundial 2022.

Una elección que rápidamente disparó sospechas de presiones políticas y corrupción y marcó la antesala del estallido del 'FIFAgate', la mega causa impulsada por la Justicia estadounidense que devino en la caída de veteranos caciques del fútbol como Joseph Blatter y Michel Platini.

Pero aún con los cambios en la dirigencia, la FIFA sostuvo a Qatar contra viento y marea, aceptando incluso mudar la competencia de manera inédita a finales de año para evitar las temperaturas extremas del verano catarí.

"Nunca había presenciado algo así. Un año antes del comienzo, todos los estadios están listos y son de vanguardia, son hermosos. Los preparativos están en curso. Por supuesto, todavía hay mucho trabajo por hacer, carreteras, hoteles y más. Pero nos estamos preparando para darle la bienvenida al mundo a Qatar", dijo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Qatar ha apelado al deporte como una forma de 'soft power' y ha rodeado su postulación de embajadores reconocidos, como David Beckham, Cafú o Samuel Eto'o.

Pero el recelo internacional persiste. El país es cuestionado por su pobre récord en Derechos Humanos, la falta de respeto por la diversidad y, sobre todo, las carencias de su sistema laboral, sostenido casi en su totalidad por trabajadores migrantes en condiciones cercanas a la esclavitud.

Aunque bajo la vigilancia global, Qatar ha implementado mejoras para los obreros y acabar con el sistema de patrocinio 'kafala', organismos internacionales las consideran insuficientes y reclaman más transparencia, especialmente en las investigaciones sobre las muertes de trabajadores inmigrantes, varios de ellos ligados a la construcción de infraestructuras para la cita deportiva.

"Si bien reconocemos que ha habido algunos avances legales importantes, la aplicación (en el terreno) sigue siendo muy débil, lo que deja a muchos de los trabajadores migrantes aún a merced de empleadores sin escrúpulos", aseguró May Romanos, vocero de Amnistía Internacional.

En este escenario, el Mundial promete jugarse tanto dentro como fuera del campo.