Putin niega acusaciones sobre palacio, el equipo de Navalni insta a nuevas protestas

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El presidente ruso, Vladimir Putin, negó el lunes ser el dueño de un inmenso palacio, como lo había revelado una investigación del líder opositor encarcelado Alexéi Navalni, cuyo equipo hizo un llamado a nuevas manifestaciones el domingo en Rusia.

La intervención del mandatario ruso en persona y los llamados a salir de nuevo a la calle se producen tras una primera jornada de movilización el sábado, que congregó a decenas de miles de rusos en más de un centenar de ciudades, desoyendo la prohibición de manifestarse.

En un video que ya ha sido visto más de 86 millones de veces en Youtube, Navalni afirmó que Putin se beneficia de una suntuosa propiedad a orillas del mar Negro.

"Nada de lo que se muestra ahí como si fueran mis bienes me pertenece ni a mí ni a mis familiares", dijo el lunes el jefe de Estado en un encuentro televisado con estudiantes rusos.

Putin criticó la falta de pruebas y denunció unas afirmaciones que quieren "lavar el cerebro" de los rusos, en una reacción inusual, teniendo en cuenta que el presidente ni siquiera pronuncia el nombre del líder opositor.

- "Por la justicia" -

Navalni, de 44 años, fue encarcelado en su regreso a Rusia, el 17 de enero, tras una convalecencia de varios meses en Alemania tras haber sido envenenado, según él, por el Kremlin.

Aprovechando la notoriedad del video de la investigación, el activista instó a sus seguidores a manifestarse el sábado.

Varias decenas de miles de personas salieron a la calle en todo el país, y no sólo en Moscú, en las mayores protestas registradas en los últimos años en Rusia.

Más de 3.700 personas fueron detenidas, algunas de ellas brutalmente. Una de ellas fue condenada este lunes a 10 días de cárcel, según la agencia TASS.

Putin criticó estas manifestaciones no autorizadas, alegando que cada uno tenía que expresarse "en el marco de la ley".

Este lunes, el movimiento de Navalni hizo un llamado para salir de nuevo a las calles el 31 de enero.

Esta manifestación tendrá lugar dos días antes de que Navalni comparezca ante un tribunal que decidirá si su pena de tres años y medio de cárcel en suspenso de 2014 se transforma en una condena firme.

En esta causa, una de las múltiples de las que es objeto, se le acusa de haber infringido su control judicial ruso cuando fue trasladado a Alemania para ser tratado de su envenenamiento.

- "Injerencia" -

Las principales potencias occidentales exigen su liberación.

El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, viajará a Rusia a principios de febrero para abordar el tema, mientras el bloque discute la posibilidad de adoptar sanciones si continúa la represión contra la oposición.

Rusia, por su parte, cuestionó este lunes el papel de la embajada de Estados Unidos en las manifestaciones del sábado y le reprochó la difusión "en su portal internet y en las redes sociales, de mensajes de apoyo a las acciones ilegales en varias ciudades rusas", indicó la vocera de la diplomacia rusa Maria Zajárova en la televisión, citada por las agencias de prensa rusas.

La embajada había llamado el sábado a los estadounidenses a ser prudentes ante las marchas de apoyo a Navalni, precisando los lugares en las que tenían lugar. La delegación diplomática había dicho además apoyar "el derecho de todos a manifestar de manera pacífica y a la libertad de expresión".

Zajárova también denunció el papel de los gigantes estadounidenses de internet, acusándolos de "injerencia en nuestros asuntos internos", y afirmó que Moscú analizaría sus implicaciones.

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