Hasta qué punto ya es hora de ‘normalizar’ y convivir con el virus

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Ibiza, 7 de agosto. (Photo: Zowy Voeten via Getty Images)
Ibiza, 7 de agosto. (Photo: Zowy Voeten via Getty Images)

Actualmente, en Europa hay al menos dos estrategias bien diferenciadas frente a la epidemia de covid. Está la de volver a la vieja normalidad con todas sus consecuencias (adiós a mascarilla, distancia, etcétera), que aplican países como Reino Unido o Dinamarca; y está la que han adoptado la mayoría del resto de países, entre ellos España, que consiste en buscar una nueva normalidad más o menos equilibrada, en función de cómo vayan los datos asistenciales y de contagios. Los expertos consultados por El HuffPost apuestan sin dudarlo por esta última; la cuestión es encontrar un equilibrio.

La población, tanto joven como mayor, ya siente de algún modo “la necesidad de recuperar el tiempo perdido y todo lo que se ha ido dejando atrás” por la pandemia, principalmente en cuanto a relaciones sociales, constata el psicólogo José Ramón Ubieto. “Necesitamos ciertas distensiones”, coincide Mario Fontán, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Ahora bien, ¿es posible hacer eso sin exponerse demasiado al virus? ¿Cómo? Y ¿qué pasa si uno no está preparado para recuperar la vieja normalidad?

En una situación de pandemia que dura tanto, y con las vacunas, es normal que uno se relaje. Pero en cualquier momento se puede volver a dar algún paso atrás

Vaya por delante que en esta epidemia no hay ninguna situación de riesgo cero, de la misma manera que no hay ninguna medida de protección cien por cien eficaz. No obstante, “en una situación de pandemia que dura tanto, y con las vacunas, es normal que uno se relaje”, concede Mario Fontán, que cree que nos movemos “hacia ese paradigma de asumir ciertos riesgos” aun con precauciones todavía.

Para Fontán, una de las claves para hablar de vuelta a la normalidad es hacerlo teniendo en mente que “en cualquier momento se puede volver a dar algún paso atrás”, es decir, que es posible que dentro de un tiempo se retomen ciertas restricciones.

Mascarilla en interiores, todavía necesaria

En España, las comunidades autónomas han ido avanzando poco a poco en la anulación de restricciones, principalmente de aforos y horarios, pero el país no se plantea de momento la retirada de mascarillas en interiores, por ejemplo, y los epidemiólogos lo celebran. “Mantenerlas en el transporte público, o en centros sanitarios y sociosanitarios, tiene todavía una lógica muy importante”, destaca Fontán.

Salvador Macip, doctor en medicina e investigador en Reino Unido, está convencido de lo mismo. En su país de acogida, el Gobierno de Boris Johnson declaró oficialmente el 19 de julio el ‘Día de la Libertad’, y desde entonces no hay restricciones de ningún tipo, ni siquiera en interiores. Así, mientras que la incidencia en España se sitúa en torno a 60 casos por 100.000 habitantes en 14 días, esa tasa se multiplica por once en Reino Unido, con 681 positivos por 100.000. En cuanto a vacunación, el 67% de los británicos tiene la pauta completa, un porcentaje que sube al 77% entre los españoles.

Reino Unido dijo: ‘Hasta aquí las restricciones, dejamos que el virus vaya a su ritmo’. Y no parece que sea la decisión adecuada

“Los británicos dijeron: ‘Hasta aquí las restricciones, ya no hacemos nada y dejamos que el virus vaya a su ritmo’”, comenta Macip, que enseguida añade: “No parece que esté siendo la decisión adecuada”. “Habría que tener un ojo puesto en las curvas de contagios y, si las cosas van mal, aplicar restricciones de nuevo”, apunta el investigador, ya que “si no se controlan los casos, estos se convierten en olas”, advierte.

Volviendo al panorama español, Macip considera adecuado el ritmo actual de desescalada “ahora estamos bien, pues vamos a relajar las medidas”, pero insiste en la importancia de tener “un ojo puesto en los datos”. “La situación en España es muy buena, pero eso no quiere decir que la cosa vaya a quedarse así”, indica Macip, para quien “el principal riesgo ahora es tener la impresión de que la pandemia ya se ha acabado”.

La pandemia no se ha acabado, pero su impacto será “muchísimo menor”

Como a cualquier epidemiólogo, a Mario Fontán le cuesta mojarse y “predecir lo que va a ocurrir”, pero considera que con la elevada cobertura vacunal y la incidencia actual en España, “sería raro que cualquier situación de empeoramiento supusiera retomar todas las restricciones y con la misma intensidad que antes”. “Con la vacunación, es esperable que el impacto asistencial y social sea muchísimo menor, incluso con respecto a la quinta ola que hemos visto ahora”, augura.

Fontán tampoco comulga con la estrategia británica “no hay un umbral o un momento en el que se pueda decir: ‘A partir de aquí, vuelta a la normalidad’”, y apuesta más bien por un plan de “ensayo y error”, en el que poco a poco se vayan levantando restricciones en los ámbitos de menor riesgo y, si a partir de ahí se descontrolan los brotes, se da marcha atrás.

Cada cual, sus límites “personales”

El epidemiólogo entiende, por otro lado, que hay un “componente muy personal” en el grado de exposición que decida tener cada individuo, más allá de lo que permitan las Administraciones. “Y eso también hay que respetarlo”, recalca Fontán.

Precisamente Salvador Macip se siente incómodo en Reino Unido en este aspecto. Por responsabilidad y decisión personal, el investigador sigue llevando mascarilla en interiores, y no sólo comprueba que es el único y que la gente “te mira raro”, sino que estas miradas hacen que uno pueda llegar a “sentirse mal”. “Hay una cierta presión social”, reconoce.

Tenemos la vacunación, una capa muy buena frente al covid, pero eso no es suficiente

Ahora, con la vuelta a las clases, muchos docentes británicos tienen su particular cruzada, y es lograr que los alumnos usen mascarilla pese a no disponer de una norma que lo respalde. “Algunos profesores les estamos pidiendo que se la pongan, pero tampoco les podemos obligar”, lamenta Macip. “El Gobierno ha vendido la idea de que no van a hacer nada para evitar la pandemia, y la gente lo ha asumido. Se está negando la realidad de que el virus sigue existiendo y sigue causando víctimas”, señala Salvador Macip sobre el caso inglés.

El investigador y autor de Lecciones de una pandemia (Anagrama) es consciente de que “ninguna estrategia es suficiente para frenar el virus”, pero si se empiezan a quitar capas de protección (vacuna, mascarilla, distancia social), el virus acaba campando a sus anchas y “hace lo que quiere”. “Tenemos una capa muy buena, la vacunación, pero no es suficiente”, recalca Macip. Así que: relajación sí, pero también prudencia.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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