PSOE, UP y PP sacan adelante la renovación del TC con la entrada del polémico Arnaldo

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Enrique Arnaldo (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Enrique Arnaldo (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Ha sido en una votación secreta y finalmente el PSOE, el PP y Unidas Podemos han sacado adelante en el Congreso la renovación del Tribunal Constitucional con la consiguiente entrada del polémico Enrique Arnaldo, con estrechos vínculos con los ‘populares’.

La Cámara Baja ha dado su visto bueno a los cuatro nombres pactados por el Gobierno y el PP: Enrique Arnaldo, Concepción Espejel, Inmaculada Montalbán y Ramón Sáez. No obstante, algunos diputados han roto la disciplina de voto, como el socialista Odón Elorza. También ha votado en blanco José Luis Ábalos por “error”.

Los aspirantes debían conseguir al menos 210 votos a favor. Arnaldo ha tenido 232, en tanto que Espejel ha logrado 237 y Montalbán y Sáez han sumado 240 cada uno. Por lo tanto, ha habido ocho parlamentarios que han votado a estos últimos dos -los propuestos por la coalición- y que no han apoyado al polémico aspirante.

Salen con menos votos de los esperados, ya que se trataba de un pacto del PP y de Gobierno (PSOE y UP), que suman entre todos ellos 242 parlamentarios. Al tratarse de una votación secreta y por vía telemática no queda registrado el sufragio de cada parlamentario.

La luz verde ha llegado tras horas de máxima tensión por la elección de Arnaldo. Se trata de una controvertida figura que para muchos no cumple con la idoneidad para formar parte del Tribunal Constitucional y que está teniendo difícil digestión entre muchos parlamentarios del PSOE y de UP.

Enrique Arnaldo tuvo contrataciones por parte de administraciones del PP, entre 2003 y 2008, por valor de casi un millón de euros. Asimismo, estuvo imputado dentro del caso Palma Arena por el “amaño” de un contrato con el expresidente autonómico Jaume Matas.

Enrique Arnaldo (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Enrique Arnaldo (Photo: Europa Press News via Getty Images)

Arnaldo, además, ha mentido en su currículum enviado al Congreso -donde dijo que había dejado el despacho en 2017, pero luego actuó como coordinador para un contrato con el ayuntamiento de Las Rozas en 2019-. También infringió la ley al haber sido de manera paralela profesor en universidad pública (la Rey Juan Carlos en Madrid) y en un centro privado (el Cardenal Cisneros). Aparece en el sumario del caso Lezo en conversaciones con el expresidente de Madrid Ignacio González, en las que dice que se está moviendo para encontrar al fiscal “bueno”. Otro escándalo que ha saltado es que tuvo negocios con el testaferro confeso de Eduard Zaplana.

En conferencias de FAES ha llegado a hablar de “nosotros” cuando se refería al Partido Popular e, incluso, la Audiencia Nacional revocó una sentencia suya por haber “burlado” la ley al actuar como presidente del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) e instructor al mismo tiempo.

Su currículum ha causado un fuerte malestar entre los diputados de la izquierda. Las direcciones del PSOE y de Unidas Podemos han instado a sus parlamentarios a la disciplina de voto al entender que es necesario tragarse ese sapo para poder desbloquear los órganos constitucionales` e intentar un futuro acuerdo sobre la renovación del Consejo General del Poder Judicial (el PP todavía no cede).

En la votación de este jueves se han desbloqueado las renovaciones del Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo (que será Ángel Gabilondo) y el Tribunal de Cuentas.

No han participado en la votación Vox, Cs, ERC, Junts, EH Bildu, BNG, CUP y PDeCAT al entender que se trata de un acuerdo entre los grandes partidos y evidenciar su disconformidad con la fórmula de elección.

La defensa del pacto

Antes de la votación se ha producido un corto debate en el que los grupos han tenido cinco minutos para defender su posición. Desde el PSOE, Francisco Aranda ha argumentado que el voto a favor es para restaurar la normalidad institucional y ha pedido al PP que acceda “lo antes posible” a renovar también el Consejo General del Poder Judicial. Ha recalcado que los socialistas han dado el visto bueno porque ponen por encima “el interés general”.

El PP, a través de Vicente Tirado, ha celebrado el acuerdo para “dotar de estabilidad a las instituciones del Estado”. “La legitimidad la confiere la Constitución”, ha enfatizado, quien ha dicho que no quería entrar en descalificaciones como previamente había hecho Vox. “Política en mayúsculas” y “espíritu de concordia”, ha apostillado para justificar el pacto.

Era una “votación difícil”, ha reconocido desde la tribuna Antón Gómez Reino, del grupo de Unidas Podemos. Su argumento: han votado para acabar con el “secuestro” del PP de los órganos constitucionales. Ha dicho que no deberían haber sido propuestos ni Espejel ni Arnaldo y ha comentado que son “dirigentes del PP sin carné”. Desde Vox se jaleaba al ‘morado’ y gritaban irónicamente “sí se puede”.

Palabras muy duras han llegado de algunos socios de investidura. Joan Baldoví (Compromís) ha soltado: “Hoy el Congreso huele a amaño y obscenidad”. “Un voto que da vergüenza no es un buen voto”, ha lanzado también desde la tribuna Íñigo Errejón (Más País).

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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