PSOE y PP negocian contrarreloj un pacto en Sanidad para la reconstrucción

Madrid, 30 jun (EFE).- El PSOE y el PP están negociando contrarreloj un acuerdo sobre el borrador del texto de Sanidad, uno de los cuatro que la comisión de Reconstrucción tiene que pactar mañana y el único donde parece posible que ambas fuerzas lleguen a un entendimiento.

De hecho, los negociadores populares y socialistas se reúnen este martes para tratar de conseguir acercar posturas en materia sanitaria ya que no parece probable que lo consigan en las otras tres materias en las que se han dividido los trabajos de la comisión: Políticas Sociales, Reactivación Económica y Unión Europea.

Las enmiendas que el PP ha registrado al bloque sanitario se centran sobre todo en medidas para afrontar un posible rebrote del coronavirus u otra epidemia y plantean también, entre otras, mejoras de las condiciones de trabajo y de empleo de los profesionales del sistema de salud, acabando "con la temporalidad estructural" del actual modelo.

La posición de Ciudadanos ha sido desde el primer momento de buscar el consenso y por eso está poniendo "todo de su parte", han asegurado a EFE fuentes de la formación naranja, para que los cuatro textos salgan adelante con el mayor respaldo posible.

El partido de Inés Arrimadas está siguiendo en la comisión de Reconstrucción la misma estrategia que ha llevado para apoyar las prórrogas del estado de alarma al tender la mano al Gobierno a cambio de que éste aceptara algunas de sus propuestas.

Ahora, entre las iniciativas que negocian con los socialistas plantean la creación de un cuerpo sanitario de reserva para ser movilizado de forma inmediata en caso de necesidad y una Agencia Española de Salud Pública.

En el bloque económico han registrado enmiendas para contener, de manera excepcional, las subidas "abusivas" de alquiler o para activar un plan de choque destinado al turismo que prevea, entre otras cosas, que los recursos del Fondo de la UE beneficien especialmente a las pymes del sector.

Y este acercamiento que se ha visualizado entre el Ejecutivo y Cs ha supuesto el alejamiento de algunos de sus socios de investidura, como ERC, que ya ha dado por hecho que esa aproximación del Gobierno con los naranjas y la que intenta con el PP para pactar las conclusiones aleja a los republicanos catalanes de esa ecuación.

Fuentes de esta formación independentista han explicado a EFE que las conclusiones que ellos han presentado a los cuatro textos "son muy distintas" a las del PSOE y Unidas Podemos por lo que ve complicado que se las acepten.

Además, incorporan propuestas como el impuesto a las grandes fortunas y la derogación de la reforma laboral, que Unidas Podemos defendió a capa y espada y que finalmente se han caído del borrador económico.

Desde el PNV, han señalado a EFE que el PSOE les ha contactado para hablar de sus enmiendas y, de momento, no tienen claro qué posibilidades hay de llegar a un acuerdo.

Los nacionalistas vascos han criticado la dinámica de trabajo de la comisión, que ven "nefasta" al asegurar que se han solapado las múltiples comparecencias y no ha habido apenas tiempo para intercambiar opiniones y además ha habido "una ingente cantidad de documentación" y los ámbitos de trabajo han sido muy diversos.

Así ha sido hasta el final, se han quejado, lo que tampoco ha permitido tener "un debate sosegado" sobre los borradores para que hubiera sido posible llegar "al máximo acuerdo posible".

Por tanto, el PNV se teme que los documentos finales van a ser "muy genéricos" y, por consiguiente, poco efectivos.

Aparte, ha criticado que para algunos, esta comisión ha sido "una barra libre" para arremeter contra el autogobierno vasco e ignorar la arquitectura competencial del Estado.

De ahí, que muchas de sus enmiendas estén encaminadas a que se respete el ámbito competencial de las Comunidades Autónomas y que éstas participen en los fondos europeos.

EH Bildu, otro de los socios de investidura de Pedro Sánchez, no quiere tampoco adelantar acontecimientos y solo espera que sus enmiendas sean incorporadas, aunque al igual que le ha pasado a ERC, la negociación del Gobierno con Cs les ha distanciado mucho y lamentan que algunas de sus propuestas, como el impuesto a las grandes fortunas y a la banca o la reforma laboral, se hayan desestimado.

El único grupo que tiene ya totalmente despejada su posición es Vox, que no apoyará ninguno de los cuatro documentos porque la distancia que les separa es "infinita", han subrayado.

La Comisión de Reconstrucción volverá a reunirse mañana para debatir y votar las enmiendas que han presentado los distintos grupos e incorporarse a los cuatro textos y será el viernes, 3 de julio, cuando este órgano redacte un único documento que será el que se vote en pleno.

(c) Agencia EFE