Pruebas rápidas de anticuerpos del coronavirus dan "paz mental" en Los Ángeles

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Pruebas rápidas de anticuerpos del coronavirus dan "paz mental" en Los Ángeles

"Es el único examen que la gente quiere que salga positivo", dijo sonriente el doctor Matthew Budoff mientras veía avanzar una fila de autos con personas que quieren hacerse una prueba rápida que les dirá si tuvieron COVID-19 y se curaron.

Budoff abrió hace dos semanas este centro de pruebas serológicas en un estacionamiento de un centro médico en un suburbio de Los Ángeles, donde los pacientes no tienen siquiera que bajar de sus vehículos.

Es un procedimiento simple y rápido, que comienza con un pinchazo en el dedo para extraer una gota de sangre que se coloca en una plaqueta que parece una prueba de embarazo. Quince minutos después, el paciente sabe si tiene los anticuerpos del nuevo coronavirus, una señal de que contrajo la enfermedad y la superó.

"Si la línea se vuelve azul quiere decir que es positivo y que el paciente tiene los anticuerpos, si es roja, no los tiene", explicó a la AFP Budoff, cardiólogo y profesor de medicina en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

El procedimiento, que es voluntario, se aplica en promedio a unas 40-45 personas diarias en este centro en Torrance, un suburbio a media hora de la ciudad. Cuesta 149 dólares, que cubren algunos seguros médicos.

Las autoridades sanitarias estadounidenses recién endurecieron los criterios de comercialización de estas pruebas para luchar contra la proliferación de productos dudosos.

La utilizada por Budoff, explicó, es una de las pocas pruebas que han sido aprobadas por la agencia federal de alimentos y medicamentos (FDA) dentro de un protocolo de emergencia.

Le llevó dos semanas obtener cantidades suficientes de un fabricante surcoreano.

La prueba tiene una fiabilidad de casi el 99% de detección de anticuerpos específicos de la COVID-19, aseguró el especialista, que aclaró que existe una muy pequeña posibilidad, muy rara, de que un resultado dé confuso por otro tipo de coronavirus.

"Si es positivo, es realmente positivo", indicó Budoff, que tuvo la idea de este centro de pruebas rápidas para satisfacer una demanda de muchos pacientes de riesgo que estaban "muy preocupados".

- "Información útil" -

La mayoría de las personas que vienen por la prueba presentaron en algún momento síntomas de COVID-19 sin que pudieran ser diagnosticados, y quieren descartar que se tratara realmente de esta enfermedad que ha matado a casi 69.000 personas en Estados Unidos.

"Les da paz mental", señaló Budoff. "Si es negativo saben que aún no han tenido COVID y si es positivo saben que fueron expuestos y tuvieron la enfermedad y pueden esperar tener cierto nivel de protección contra reinfección", aunque aún no es algo que esté comprobado.

Eugene Liu, residente de cardiología, dijo que la prueba ofrece "información útil".

"Me ayuda a evaluar mi propio riesgo como trabajador de la salud de primera línea en términos de riesgo potencial para mi familia".

"Es algo que siempre ha rondado mi mente, si estuve expuesto a un paciente o dos, o a ninguno. Esto responde esa pregunta", indicó por su parte Hamed Bakhsheshi, radiólogo del centro médico de UCLA en Torrance.

Ambos salieron negativos, al igual que un paciente que vino a hacerse la prueba a petición de su cirujano para poder hacerse una operación.

Las empresas también están comenzando a interesarse por estas pruebas, que pueden servir de ayuda en el proceso de reapertura de sus oficinas una vez que se relaje la contención. El jueves, Budoff tiene una cita para aplicar el examen a 70 empleados de una compañía.

"Los empleadores pueden asignar quién puede ir a la oficina o quién puede estar en ciertas áreas o quién necesita más distanciamiento social", indicó.