Cómo Estados Unidos está logrando que los más indecisos hayan comenzado a vacunarse

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En Estados Unidos, donde el movimiento antivacunas hace un ruido considerable, hay una parte de la población que se correspondería con “los no vacunados, pero dispuestos”. Así es como los define Joe Agoada, director general de Project Finish Line y Sostento, y responsable de un proyecto iniciado en junio para llegar precisamente a esas personas y poner a su alcance todos los medios posibles para que se vacunen contra el coronavirus. En unos cuatro meses, han llegado a 115.00 personas.

El proyecto busca llegar a un millón de personas no vacunadas a las que consideran que podrían convencer de inmunizarse contra el Covid. (Foto: Getty Images)
El proyecto busca llegar a un millón de personas no vacunadas a las que consideran que podrían convencer de inmunizarse contra el Covid. (Foto: Getty Images)

Agoada ha explicado en declaraciones a la CNN en qué consiste este proyecto y cómo lo están llevando a cabo. La red está formada por un centenar de clínicas gratuitas y benéficas repartidas a lo largo de 16 estados que han querido sumarse a la iniciativa para poder llegar a todas esas personas indecisas con la vacuna. En muchos casos, no se trata de que desconfíen de la eficacia de la misma o teman los posibles efectos secundarios, sino quizá sea porque no puede permitirse faltar al trabajo o no puedan llegar al punto de administración por sus propios medios. 

El objetivo es llegar hasta ese millón de “personas difíciles de vacunar”. De momento, ya lo han conseguido con algo más de una décima parte desde que iniciasen su andadura en junio. El sur de Texas, con una población eminentemente latina, es una de las zonas más afectadas por el coronavirus en Estados Unidos. Y ese es uno de sus radios de actuación.

Según los datos manejados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recogidos por CNN, la comunidad latina representa el 17,2% del total de la población estadounidense. Sin embargo, solo el 16,7% tiene la pauta completa. Algo similar a lo que ocurre con la población afroamericana, que supone el 12,4% del total y solo se han vacunado contra el coronavirus uno de cada diez. Siguiendo con los datos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. calcula que el 44% de quienes a estas altura de la pandemia aún no se ha vacunado y se resiste a ello es persuasible.

Para convencerles de los beneficios de la vacuna y facilitarles el acceso a ella es por lo que se puso en marcha a comienzos del verano el mencionado Proyecto Finish Line por Sostento. Esta organización sin ánimo de lucro fundada hace dos años para enfrentarse a la crisis de los opioides y ayudar a esa parte de la ciudadanía más desfavorecida decidió sumarse a la campaña para combatir la pandemia.

Agoada explica que “lo que esperamos conseguir es el acceso a la vacuna para aquellos que están al margen. Yo los llamo 'los no vacunados, pero dispuestos”. Para lograrlo, la información es clave. Hacérsela llegar de manera clara y eficaz. Y para eso cualquier medio es válido. Sean estos líneas telefónicas o viajes gratuitos en Uber para acudir a los puntos de vacunación. 

“Nos enteramos de individuos que toman el autobús para ir y volver del trabajo todos los días y no pueden tomarse un día libre. Realmente necesitan ayuda con esa barrera de transporte”, apunta en este sentido Agoada.

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