La profunda crisis política, social y económica que enfrenta Líbano

Durante los dos últimos años, Líbano se ha enfrentado a numerosos retos que van desde el colapso económico derivado de la fuerte depreciación de la libra libanesa, que ha perdido prácticamente el 100% de su valor frente al dólar; la hiperinflación, que se sitúa por encima del 150%; la pandemia del coronavirus y la explosión del puerto de Beirut que acabó con la vida de más de 250 personas y destrozó media ciudad. La crisis está lejos de terminar.

Todos estos desafíos que enfrenta Líbano han hecho que se acelere el crecimiento de la curva del hambre, dejando a más del 50% de la población por debajo del umbral de la pobreza y un 20% en extrema pobreza.

El país vive una de las mayores crisis económicas del mundo desde 1850. Entretanto, la población lucha cada día contra la falta de medicamentos, carburantes, pan y electricidad. Pero a pesar de la gravedad de la situación, la clase gobernante no ha querido hacer cambios estructurales para sacar al país del hundimiento económico y político en el que se encuentra.

Para poder rescatar al Líbano, la comunidad internacional exige reformas políticas y económicas. Analistas y diplomáticos occidentales han puesto sus expectativas en los próximos comicios parlamentarios con la esperanza de un cambio político que saque al país del caos en el que está sumergido.

Estas elecciones, que se espera se celebren en la próxima primavera, son una oportunidad para las demandas y aspiraciones de las protestas de 2019, en las que se exigía el fin del sectarismo y de la élite política que ha estado gobernando por más de 40 años al país desde el final de la Guerra Civil en 1961.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente