Leonor y Sofía se ven salpicadas por los negocios y escándalos de su abuelo

M. J. Arias
·3 min de lectura

Cuentan en la revista Lecturas que la relación de las infantas Leonor y Sofía con su abuelo paterno, el rey Juan Carlos, es muy limitada. Antes de su marcha ya se veían poco y ahora, con su salida del país, el contacto es de suponer que será aún menor. Sin embargo, eso no ha evitado que los nombres de ambas adolescentes –tienen 14 y 13 años respectivamente– se hayan visto salpicados en ocasiones por los supuestos negocios poco claros de su abuelo. La noticia de su marcha las ha convertido en protagonistas de manera indirecta y en eso tiene algo que ver el hecho de que algunos internautas hayan recuperado una noticia publicada hace unos meses por Vozpópuli en la que las señalaba como beneficiarias de una fundación relacionada con don Juan Carlos.

Los negocios y los escándalos de don Juan Carlos salpican, en cierto modo, a sus nietas. (Foto: Carlos R. Alvarez/WireImage)
Los negocios y los escándalos de don Juan Carlos salpican, en cierto modo, a sus nietas. (Foto: Carlos R. Alvarez/WireImage)

Dicha información fue publicada tanto por el citado medio como por el británico The Telegraph a raíz de las investigaciones realizadas en Suiza relacionadas con dos fundaciones, la Fundación Lucum y la Fundación Zagatka. En ambas, según se publicó, figuraba el actual rey, Felipe VI, como beneficiario y provocó que este anunciase que renunciaba a su herencia.

En las informaciones publicadas por Vozpópuli, el medio aseguraba haber tenido acceso a documentación relativa a la Fundación Zagatka y que en ella figuraban como beneficiarias también la princesa Leonor y la infanta Sofía, nacidas en 2005 y 2007 como descendientes de Felipe de Borbón. El documento en cuestión estaba fechado en 2006, un año después del nacimiento de la princesa Leonor y un año antes del de la infanta Sofía.

El reglamento establecía que en el caso de fallecimiento de Felipe de Borbón y Grecia “la fortuna de la fundación deberá ser atribuida a los herederos legales nacidos o que nacieran de una unión legal”. Es decir, Leonor y Sofía.

En el comunicado emitido por la Casa Real a mediados de marzo en el que se anunciaba la renuncia del monarca a su herencia no se hizo mención a lo referente a sus hijas y su inclusión como beneficiarias de la Fundación Zagatka. Lo que sí se dijo fue que don Felipe desconocía la inclusión de su nombre como tal.

En cuanto a la otra, Lucum, se recogía que se tuvo conocimiento de su existencia “mediante carta de fecha 5 de marzo de 2019, dirigida a la Casa de S.M. el Rey por el despacho de Abogados Kobre&Kim (U.K.), Su Majestad el Rey tuvo conocimiento -sin ninguna justificación documental-, de su supuesta designación como beneficiario de la Fundación Lucum, desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos”. Eso es un año antes del comunicado.

El 12 de abril de 2019 y ante notario, Felipe VI dejó constancia de una carta escrita a su padre en la que se le dejaba constancia de que “si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum” manifestaba “que no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad”.

Desde entonces, y con la pandemia de por medio, no se ha sabido más al respecto, pero la comunicación ayer de la marcha de don Juan Carlos ha hecho que se recuperen aquellas informaciones publicadas y que salpicaron en su día a las dos hermanas. Especialmente, en redes sociales.

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