La princesa Ana rompe una tradición en la vigilia por el cuerpo de Isabel II

·2 min de lectura
La Princesa Ana a su salida de la Catedral de San Gil en Edimburgo (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)
La Princesa Ana a su salida de la Catedral de San Gil en Edimburgo (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)

La Princesa Ana a su salida de la Catedral de San Gil en Edimburgo (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)

La Princesa Ana a su salida de la Catedral de San Gil en Edimburgo (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)
La Princesa Ana a su salida de la Catedral de San Gil en Edimburgo (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)

La Princesa Ana a su salida de la Catedral de San Gil en Edimburgo (Photo: Anadolu Agency via Getty Images)

Los cuatro hijos de la reina Isabel II, con su primogénito, Carlos III, han realizado la tradicional vigilia del cuerpo de la difunta monarca en la Catedral de San Gil de Edimburgo, una guardia simbólica del cuerpo.

El nuevo rey, la princesa Ana y los principes Andrés y Eduardo se han situado alrededor del féretro, de espaldas a él, haciendo guardia en torno al cuerpo en una simbólica imagen. Poco después los cuatro hijos de Isabel han abandonado el lugar. Esta es la primera vez que una mujer participa en una vigilia tradicional, ya que hasta ahora este rito estaba reservado a los hombres de la familia real.

Cuando murió la reina madre Isabel, en 2002, fueron sus cuatro nietos los que guardaron la vigilia tradicional: Carlos, Andrés, Eduardo y David Armstrong-Jones, el único hijo de la princesa Margarita.

Esta tradición se denomina formalmente Vigilia de los Príncipes. Se inauguró en 1936, cuando el rey Eduardo VIII y sus tres hermanos, Alberto, Enrique y Jorge, rodearon el féretro de su padre, el rey Jorge V. Desde entonces solo se ha repetido en 2002 con la reina madre.

Abierta al público

La población general escocesa ha podido entrar en la catedral tras la vigilia simbólica del rey y sus tres hermanos. Miles de personas esperan durante horas una larga fila para poder ver el féretro de Isabel II.

Mientras, la Policía ha informado de la detención de hasta tres personas por perturbación del orden público. Organizaciones de derechos civiles han manifestado ya su preocupación por la intervención policial contra estos activistas antimonárquicos.

“Nadie debería ser detenido solo por expresar una opinión republicana. Es extraordinario e impactante”, ha apuntado la diputada laborista Zarah Sultana.

Mientras, continúan extremándose las medidas de seguridad y se ha emitido una restricción para evitar el vuelo de aparatos por debajo de una determinada cota en Londres y Edimburgo y que afecta a aviones privados, globos, cometas y paracaídas. La normativa estará en vigor hasta el 19 de septiembre, fecha prevista del funeral de Estado de Isabel II.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...